Inversión

El fondo que saca oro con la reconversión de las cajas

Las primeras operaciones de venta han reportado retornos del 11%

Oficina principal que tenía Catalunya Banc en Barcelona, antes de ser absorbida por BBVA.
Oficina principal que tenía Catalunya Banc en Barcelona, antes de ser absorbida por BBVA.

El rescate de las cajas de ahorro ha costado al contribuyente español más de 60.000 millones de euros. Los agujeros de Caja Mediterráneo (CAM), Caja Castilla La Mancha (CCM), Bankia, Novagalicia o Catalunya Caixa han provocado intervenciones del Banco de España e ingentes inyecciones de dinero público a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

En este marasmo de destrucción de riqueza –que también afectó a clientes particulares que invirtieron en participaciones preferentes de cajas de ahorros– una gestora optó por lanzar un fondo de inversión libre para tratar de encontrar valor en la reestructuración del sector.

Ahora, a por la banca europea

La siguiente apuesta de Luis Peña, es el lanzamiento de un fondo especializado en banca europea. El Fidentiis European Financial Opportunities, domiciliado en Luxembrugo, estará disponible a partir del 1 de marzo. Se focalizará en inversiones en bancos y aseguradoras, tanto a través de renta variable como de renta fija. El objetivo es obtener rentabilidades de entre el 5% y 15% a lo largo un ciclo económico.

La gestora Fidentiis fichó en 2014 al especialista en la industria bancaria Luis Peña, para que buscara alternativas de inversión en los bancos cuyo origen era una caja de ahorros.


La compra de acciones

Fue en 2011 cuando el recién estrenado Gobierno de Mariano Rajoy promovió una nueva regulación que fomentaba la conversión de las cajas de ahorros en fundaciones, que eran propietarias de bancos. Así surgió Kutxabank, Ibercaja Banco o Banco BMN.

Inicialmente, las acciones de estos nuevos bancos pertenecían a las cajas de ahorros originarias, y después a las correspondientes fundaciones bancarias. Sin embargo, la normativa exigió que las fundaciones fueran desprendiéndose de parte del capital social, lo que dio lugar a la entrada de nuevos accionistas.

El vehículo Fidentiis Spanish Banking Opportunities concentró su universo de inversión en las acciones de bancos (procedentes de cajas de ahorros) que no cotizan en Bolsa (como sí lo hacen CaixaBank, Bankia o Liberbank).

“Uno de los aspectos de este fondo en el que hemos podido aportar mayor valor es en el acceso a los escasos paquetes de acciones no cotizadas disponibles para la venta”, explica Enrique Parra, responsable de desarrollo de negocio de la gestora.

Este fondo cerrado (solo disponible para inversores institucionales) ha conseguido comprar acciones de Banco BMN, Unicaja Banco, Abanca y Catalunya Banc, además de deuda de Ibercaja Banco.

Ningún otro fondo de inversión libre ha logrado reunir está variedad de renta variable de bancos no cotizados.


Venta de acciones de Catalunya Banc

Hace unas semanas, Fidentiis Spanish Banking Opportunities hizo su primera desinversión. En concreto, vendió un paquete de acciones que había conseguido de Catalunya Banc. Obtuvo un retorno de más del 20%, que ajustado a tasa anual y descontados los gastos implica una tasa interna de retorno del 11%.

Esta entidad –producto de la fusión de las cajas de ahorros de Catalunya, Tarragona y Manresa– fue nacionalizada en 2012 y posteriormente adjudicada en subasta BBVA. La inmensa mayoría de las acciones de Catalunya Banc eran propiedad del FROB, cuando lo adjudicó a BBVA, pero algunos paquetes sueltos seguían en manos de particulares, o de fondos como Findentiis Spanish Banking Opportunities.

En total, el vehículo captó en dos rondas 30 millones de euros. Su diseño contempla que estará liquidado en 2019. Al tratarse de un fondo cerrado, no se pueden hacer nuevas aportaciones, y los partícipes tienen ventas de liquidez muy limitadas.

La inversión mínima para poder acceder a este vehículo fue de 50.000 euros. Entre los compradores predominaron asesores de inversión de familias adineradas (family offices), junto con algunos planes de pensiones e inversores privados.

Desde Fidentiis aclaran que las compras de acciones de antiguas cajas de ahorros siempre se produjeron tras la conversión total en banco, y que nunca se han dirigido a clientes minoristas (algunos de los cuales devinieron en accionistas por la conversión de participaciones preferentes, tras el rescate de las entidades).

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