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Chicco, la marca que está allí donde hay un bebé

Hace 60 años un empresario italiano se inspiró en su hijo recién nacido para lanzar la firma

chicco
Pietro Catelli, fundador de Chicco.

Niños y bebés de 120 países del mundo descansan en sus cunas, son trasladados en su carritos, juegan en sus balancines y calman sus llantos con sus chupetes. Lo que todavía no saben es que, al igual que ellos, millones de niños desde 1958 han crecido y se han divertido con esos mismos objetos, adaptados a cada época. Necesidades, procedencias y generaciones distintas, pero con un punto en común: Chicco.

Cronología

Chicco, la marca que está allí donde hay un bebé

1946. Con 26 años, Pietro Catelli funda el grupo empresarial Artsana, que durante años se dedicó en exclusiva a la fabricación y distribución de artículos sanitarios, tales como jeringuillas o termómetros.

1958. Nace el primer hijo de Pietro Catelli, Enricco. Ese año, el empresario se decide a iniciar un negocio de fabricación de artículos para bebés de 0 a 36 meses. Lo pone en marcha con el nombre de Chicco, el diminutivo con el que llamaba a su hijo Enricco.

1961. Los productos de Chicco tienen un éxito casi inmediato y la empresa matriz, Artsana, abre nuevas vías de negocio. Ese año crea la marca Pic Solutions, también centrada en el sector sanitario.

1967. Se inicia la expansión de Artsana en Europa. Una de las primeras aperturas es la de la filial en España. Después del desarrollo en el continente, desembarcaría en Estados Unidos y Brasil.

1974. El presidente de la República de Italia, Giovanni Leone, entrega a Pietro Catelli la orden al mérito en el trabajo como reconocimiento a su carrera empresarial y a las aportaciones realizadas por Chicco en el cuidado de los bebés.

1979. Artsana prosigue en su estrategia de diversificación de negocios y lanza la marca Lycia, especializada en productos de cuidado personal, como desodorantes o cremas. Esta marca formó parte del grupo hasta el año pasado.

2000. Catelli funda el Museo del Caballo, el único del mundo que tiene como protagonistas caballos de juguete y ubicado en los terrenos de la sede principal de Artsana. Rodeo, el caballo balancín de Chicco, es uno de sus juguetes más icónicos.

2006. Pietro Catelli fallece a los 85 años de edad.

2016. Investindustrial adquiere el 60% de Artsana a la familia Catelli.

La marca italiana de artículos para los bebés ya acumula casi 60 años ayudando a su desarrollo físico y cognitivo. Una firma perteneciente al grupo empresarial Artsana, que posee otras marcas conocidas para quien está al cuidado de bebés, como Prenatal, y que también opera en el sector de la salud. Precisamente, este fue el origen del negocio de este conglomerado fundado en 1946 por un joven que, entonces, desconocía que iba a cambiar la vida de millones de niños y padres.

Este era Pietro Catelli, un empresario nacido en 1920 en Monte Olimpino, una pequeña localidad de la provincia de Como, cerca de la frontera con Suiza. Catelli era hijo de un trabajador de los ferrocarriles suizos y pronto quedó huérfano de madre. Con apenas 17 años tuvo que lanzarse al mercado laboral, y empezó como ayudante de contabilidad en la empresa alemana Diefenbach, que fabricaba elementos como agujas, jeringas y termómetros. Objetos que años más tarde serían fundamentales en su carrera profesional.

Catelli ascendió poco a poco hasta ser designado delegado comercial de la empresa, pero pronto demostró su ambición emprendedora. En 1946, cuando contaba con 26 años de edad y poco después de ocupar su nuevo puesto, Catelli decide dejar su trabajo para formar su propia compañía. Lo hace en un pequeño local en la Piazza Matteotti de su ciudad natal, con vistas al lago Como, dando así vida a Artsana, Articoli Sanitari e Affini, dedicada a la distribución de material médico como el que llevaba años vendiendo. Su experiencia en este campo, además de su creatividad y un don para los negocios, provocó que la empresa no tardara demasiado tiempo en convertirse en la más importante en la distribución de objetos como termómetros o jeringuillas. Así continuó durante la siguiente década, pero todo empezó a cambiar a partir de 1957.

Ese año, Pietro Catelli se casó con su esposa LyciaLycia, con la que tuvo tres hijos. El primero nació en 1958 y fue bautizado con el nombre de Enrico, aunque desde el principio, Catelli se refirió a el por su diminutivo: Chicco. Su nacimiento inspiró al empresario, que vio una oportunidad de negocio en mejorar los productos para bebes de entre 0 y 36 meses.

Su primer éxito comercial fue la tetina de biberón que no provocaba hipo. Este objeto tan sencillo ha sido uno sobre los que más ha girado la actividad innovadora de Chicco, creando también la tetina con doble perforación o las botellas de plástico rígido, casi irrompibles. Otro de sus grandes éxitos llegó en 1968 con el carrusel de abejas, que se colocaba encima de la cuna para distraer al bebé. De los 27 artículos con los que comenzó, pronto pasó a 900. Objetos que triunfaron en ventas, en una época de prosperidad en la economía italiana, y que permitieron a Artsana crecer y lanzar nuevas marcas, como Pic Solutions, del sector sanitario; Control, fabricante de preservativos, o Neobaby, enseña de productos para el cuidado de los bebés. A finales de los años sesenta se expandía por Europa, incluida España, en 1967.

Chicco fue la marca que le dio a Artsana, y a su creador Pietro Catelli, fama y reconocimiento, recibiendo en 1974 la orden al mérito en el trabajo de manos del presidente de la República italiana. La expansión internacional se consolidó en las siguientes décadas, en las que Catelli siguió al frente de la empresa, hasta 2006, cuando falleció a los 86 años. Artsana continuó siendo propiedad de la familia Catelli hasta el año pasado, cuando el grupo de capital riesgo Investindustrial compró el 60% de las acciones. La familia conserva el 40% restante, así como los principales puestos de dirección.

La extraordinaria vida del “señor Chicco”

Chicco cuenta con 31 establecimientos en España.
Chicco cuenta con 31 establecimientos en España.

Cinco años después de su fallecimiento, se publicaba en Italia la primera biografía de Pietro Catelli, Il signor Chicco (El señor Chicco, en su traducción al castellano). Una obra que muestra el lado más humano de una persona reconocida en su país por su afabilidad y corrección, además de por sus éxitos en el mundo de la empresa. En él se habla de una personalidad sencilla y generosa, tanto con sus hijos como con los empleados de Artsana, un jefe conciliador que escuchaba a sus trabajadores y con una vitalidad hacia el trabajo que le permitió triunfar en los negocios. Todo bajo la influencia que tuvo sobre él la pronta muerte de su madre.

En octubre de 2014, la ciudad sobre la que hizo crecer su aventura empresarial, Como, puso su nombre a uno de los tramos que componen una de sus arterias principales, la avenida Geno, que rodea el lago Como. “Apostó por nuestra ciudad y esta se lo quiere reconocer como ejemplo de trabajo, creatividad y humildad”, declaró su alcalde, Mario Lucini, en el acto de inauguración.

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