Crisis en el regulador

Las imputaciones por Bankia, un duro golpe para la imagen del Banco de España

Linde y su equipo elaboran un documento explicando que ocurrió entre 2008 y 2012

Rodrigo Rato
Rodrigo Rato, expresidente de Bankia, tocando la campana anunciando la salia a Bolsa de la entidad en julio de 2011

Ha sido sorpresa y mucha. Tanto que ayer provocó toda una revolución en el Banco de España, una institución que se ha distinguido desde su creación por resistir cualquier empaque exterior, pero esta vez no pudo ser.

Aunque la acusación popular ejercida por la Confederación Intersindical de Crédito (CIC) llevaba tiempo reclamando que fueran investigados el exgobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordóñez, el ex número dos de la CNMV y ya también ex subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, y al que fuera presidente de la CNMV Julio Segura, por la salida a Bolsa de Bankia en 2011, parecía que, tras el rechazo de la decisión del juez Fernando Andreu de julio la justicia no llegaría a imputarles. Pero no ha sido así. La sección tercera de la sala de lo Penal que preside el juez Antonio Díaz Delgado ha estimado el recurso de la acusación popular, por lo que obliga a citar como investigados a Fernández Ordónez, Restoy y Segura, entre otros.

Esta decisión ha supuesto todo un tsunami en el Banco de España, y ha roto la estrategia y tiempos que manejaba la institución para explicar qué había pasado durante 2008 a 2012, los años en los que se llevó a cabo el rescate de las cajas de ahorros.

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, también tenía intención de explicar qué llevó a actuar así a este organismo que se encarga de vigilar y supervisar la salud de las entidades financieras del país. El Banco de España, de hecho, está elaborando un amplío documento justificando su actuación en la crisis bancaria, y cuyo anticipo fue adelantado el pasado viernes en El País, en un artículo firmado por Luis María Linde.

En dicho análisis Linde, junto al resto de la cúpula del Banco de España, argumenta cómo el supervisor intentó evitar que una liquidación de las entidades débiles contaminara a todo el sector. “No tengo ninguna razón para pensar que el Banco de España no actuase en función del interés general y respetando la normativa vigente”, explicó Linde en dicho artículo de El País.

El documento que esta redactando, lo mismo que las imputaciones anunciadas ayer por la Audiencia Nacional, coinciden casi en el tiempo con el informe del Tribunal de Cuentas, en el que cifra el coste del rescate bancario español en 60.718 millones de euros. Aunque los recursos públicos comprometidos, en los que se incluyen las ayudas directas y los avales, “ascendieron a 122.122 millones de euros”, sostiene el órgano fiscalizador.

También coincide con la petición por parte de Ciudadanos y Podemos de la constitución de una investigación sobre el rescate de las cajas de ahorros, entre las que se encuentra Bankia, que recibió 22.424 millones de euros en ayudas públicas.

Pero las imputaciones comunicadas ayer han caído como un jarro de agua fría en la cúpula del Banco de España y de la CMNV, a sabiendas de que estas investigaciones pasaran factura en su ya cuestionada imagen, sobre todo, en la del supervisor bancario. En algunos casos, como el de Miguel Ángel Fernández Ordoñez, o el de Julio Segura, las imputaciones tendrán una repercusión personal, que influirán en el prestigio del Banco de España, principalmente, pero no suponen, en el peor de los casos, cambios organizativos, ya que ambos están ya jubilados.

La imputación de Jerónimo Martínez Tello, exdirector general de supervisión del Banco de España desde 2009 a 2012 tampoco causará un trastorno en el organigrama del Banco de España, ya que se jubiló en julio de este año.

Fernando Restoy tampoco está ya en el Banco de España. Desde el pasado 2 de enero es el presidente del Financial Stability Institute (FSI), una institución dependiente del Banco Internacional de Pagos de Basilea (BIS), cuya misión es “apoyar a los supervisores de todo el mundo en su tarea de mejorar y fortalecer los sistemas financieros”.

Varias fuentes financieras aseguran que esta imputación no tiene por qué afectar a su actual cargo. Y recuerdan, por ejemplo, el reciente caso de la responsable del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, a quien la justicia francesa la consideró culpable de negligencia en un caso de desvío de dinero público del que se benefició el empresario Bernard Tapie. El Fondo comunicó el 20 de diciembre que reafirmaba “su confianza plena” en Lagarde.

Pero donde sí ha tenido incidencia directa y mucha ha sido en el propio Banco de España, ya que otros tres de los imputados: Pedro Comín, Mariano Herrera García-Cantauri y Pedro González, trabajan aún en esta institución, y se han visto obligados a renunciar a sus cargos en un momento delicado para la institución, y en un hecho insólito dentro de este organismo,que siempre ha cuidado y defendido a los que han pasado por sus instancias.

Mariano Herrera era hasta ayer el director general de supervisión, y Pedro Comín era su mano derecha. Mientras que Pedro González era el director del denominado departamento IV también dependiente de supervisión, y en 2012 era director del departamento que inspeccionaba a las cajas de ahorros. Los tres tenían bajo su responsabilidad a los inspectores del Banco de España encargados de Bankia.

La investigación sobre la responsabilidad del Banco de España y la CNMV en la salida a Bolsa de Bankia en julio de 2011 se basa, de hecho, en el contenido de correos electrónicos enviados a sus superiores por inspectores de la institución supervisora en el que se advertía sobre la “inviabilidad” de la entidad que entonces presidía Rodrigo Rato.

Desde la salida de Restoy del Banco de España, Herrera, dicen, era el directivo que acompañaba al nuevo subgobernador, Javier Alonso, a varias de las reuniones del Banco Central Europeo (BCE).

Varias fuentes aseguran que el Banco de España aprovechara el momento para llevar a cabo una profunda renovación en la institución. De momento, la renuncia de estos tres directivos supondrá un efecto domino en la institución, que provocará un relevo en los cargos de segundo nivel.

Lo que ha llamado la atención a algunas fuentes financieras es el hecho de que la Audiencia Nacional imputara ayer también a Restoy y a Segura por unos correos de la inspección del Banco de España cuando ambos estaban en la CNMV, y no tenían por qué conocer las inspecciones del supervisor, y menos unos correos enviados de esta institución.

Javier Aríztegui, exsugobernador del Banco de España con Miguel Ángel Fernández Ordóñez, también fue imputado ayer por la salida a Bolsa de Bankia. En la actualidad es uno de los cinco miembros del comité administrativo de revisión del Mecanismo Único de Supervisión (MUS), dependiente del BCE. Parece, según algunas fuentes, que su imputación no le impide seguir ejerciendo su actual cargo.

Ahora será el juez Fernando Andreu, instructor del caso Bankia, quien investigará a las excúpulas del Banco de España y la CNMV, después de que la propia Audiencia Nacional lo haya ordenado, y pese a que él había rechazado el recurso de CIC, sobre estas imputaciones.

Tras estas imputaciones la presión para que se cree en el Congreso una comisión para investigar el rescate de las cajas de ahorros gana fuerza. Parece que ya hay poca excusa.

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