Reestructuración del grupo

Cesce descarta avalar a Abengoa antes de que se ejecute el rescate

La aseguradora pública tiene ya una exposición de 201 millones

Abengoa
Planta solar de Abengoa en Andalucía.

Abengoa continúa sorteando los últimos escollos para completar su proceso de refinanciación, para el que fijó el próximo 28 de febrero como fecha tope para ejecutar todo el plan. Una cita en el calendario que, según asegura el grupo de ingeniería no es ni definitiva ni crítica.

A la espera de que Abengoa cierre los flecos pendientes, entre los que están temas administrativos y un acuerdo con los acreedores de su filial mexicana en concurso, la llegada del apoyo comprometido por el Gobierno todavía no se ha producido.

Una ayuda que iba a ser realizada a través de Cesce, la aseguradora participada en un 50,1% por el Estado, que sería la encargada de reasegurar parte de los avales precisados por la empresa para reactivar su actividad.

En el plan de refinanciación alcanzado entre la empresa y un grupo de hedge funds y bancos acreedores liderados por Santander, Bankia, CaixaBank, Popular y Crédit Agricole, que se presentó en agosto consta la necesidad de recibir avales por un total de 307 millones de euros, de los que el Cesce se haría cargo solo de la mitad, 153,5 millones de euros.

A principios de enero, el Gobierno reconoció, en respuesta al diputado de Compromís Ignasi Candela, que todavía no ha avalado a través de Cesce a los bancos acreedores de Abengoa.

Desde Economía descartan que el retraso en las ayudas sea imputable a la Administración y reiteran que si se solicitan dichos avales serán estudiados. Fuentes de Cesce apuntan además que están a la espera de que el grupo de ingeniería les presente una propuesta concreta sobre los mismos, pese a que ya se solicitó un preaviso.

A los 153,5 millones en avales comprometidos por Cesce, se sumaría la exposición total que tiene asumido en la compañía, que a octubre ascendía a 201 millones. De ellos, 175 millones están pendientes de vencimiento y otros 26 millones están en situación de impago.

Una vez que Abengoa remita la petición de aval, que deberá incluir la homologación definitiva de su acuerdo de refinanciación –que ya cuenta con la aprobación del juez–, esta deberá ser estudiada en la comisión de riesgos del Cesce y tras ello pasará a la comisión delegada del Gobierno en asuntos económicos, que será la encargada de dar el visto bueno definitivo a la operación.

La empresa dirigida por Gonzalo Urquijo trabaja en completar un acuerdo de reestructuración con el que logre una inyección de hasta 1.170 millones de euros, tras lograr la pasada semana el visto bueno del 93,97% de sus acreedores al acuerdo tras concluir el periodo de adhesiones adicional que puso en marcha.

De esta cuantía, unos 661 millones serán destinados a la refinanciación de dinero inyectado desde el mes de septiembre de 2015 y algo más de 508 se dedicarán a financiar proyectos nuevos o en marcha, que precisan de la concesión de avales.

El rescate de Abengoa supondrá la laminación de los actuales accionistas, liderados por Inversión Corporativa, y la entrada de los bancos acreedores y los hedge funds Abrams Capital, The Baupost Group, Canyon Partners, The D.E. Shaw Group, Elliott Management, Oaktree y Värde.

En la hoja de ruta de la futura Abengoa se detallan proyectos clave en México, Chile, EE UU, Perú, Uruguay e India. Asimismo, puja por otros proyectos como el de una planta solar en Dubai de 200 megavatios (MW).

Por otro lado, la filial mexicana de la compañía, se reunió ayer con sus tenedores de deuda (Cebures) tras la decisión de la justicia del país de aceptar el concurso a instancias de uno de sus acreedores, Banco Base. Antes del concurso, Abengoa México había recibido el respaldo del 90% de estos deudores.

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