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BBVA reconoce que su filial en México ya sufre el efecto Trump

González: “Las políticas de Trump por el momento no están alineadas al 100%, sobre todo en la parte de comercio”

Principales magnitudes de BBVA Ampliar foto

BBVA cerró 2016 con un beneficio de 3.475 millones de euros, con un crecimiento del 31,5%, y es la cifra más alta desde 2010, pese al impacto negativo de 404 millones por las cláusulas suelo. El 46,3% del resultado proviene de México, el país más afectado por la política de Trump. El banco cree que su filial azteca no sufrirá “proporcionalmente” a lo que sufrirá la economía mexicana, pero reconoce que el efecto Trump ya ha tenido su impacto negativo en la devaluación del peso y en la cotización.

Tanto el presidente de BBVA, Francisco González, como su consejero delegado, Carlos Torres, resaltaron ayer los resultados obtenidos por el grupo en 2016, los más altos desde 2010. Ganó 3.475 millones de euros, en línea con las previsiones de los analistas. La positiva evolución de los ingresos recurrentes ha permitido que el margen de intereses mejore un 3,9%, pese a la devaluación de los tipos de cambio de las divisas de México y Turquía.

Las cuentas anuales incluyen, de hecho, “el impacto de la depreciación de los tipos de cambio, el cambio de perímetro por la incorporación de CatalunyaCaixa (CX) en abril de 2015 y la compra del 14,89% adicional del banco turco Garanti, que desde el tercer trimestre de 2015 se contabiliza por integración global”, explica BBVA. Además, recuerda que la cuenta de resultados incorpora un impacto negativo de 404 millones de euros netos por la dotación en el cuarto trimestre de una provisión de 577 millones brutos para cubrir reclamaciones ligadas a las cláusulas suelo de los préstamos hipotecarios. Aunque el riesgo total por estas cláusulas es de 1.200 millones.

Como viene siendo habitual desde hace ya varios años, México es su principal franquicia. En este país ganó 1.980 millones de euros, lo que significa un crecimiento del 11% a tipos de cambio constantes, pero que se vuelve negativo en un 5,4% al ajustar el peso con el cambio del euro. Pese a ello, el consejero delegado calificó de “excelentes” estos resultados.

Esta franquicia representa el 46,3% de los beneficios del grupo, porcentaje muy alejado del 18% que representa América del Sur, del 14% que supone Turquía, del 10,7% que suma Estados Unidos, o del solo 7,4% que pesa España (pese a sumar ya en su balance Catalunya Caixa desde abril de 2015).

Tanto González como Torres reconocieron las incertidumbres que se ciernen sobre México tras la política de alejamiento comercial del presidente de EE UU, Donald Trump, respecto al país azteca. El presidente de BBVA considera que las relaciones entre Estados Unidos y de México mejorarán, ya que ambos mantienen una “estrecha relación” económica y social, por lo que deben encontrar “un camino de entendimiento”.

El banquero también explicó que “hay muchos contactos en estos momentos entre la Administración mexicana y Estados Unidos para encontrar entendimiento”, pues “ambos países se necesitan”. Y recordó, que según las estimaciones de BBVA, la economía mexicana crecerá este año un 1% “con sesgo a la baja”, ya que el país está “sufriendo todos los embates de un cambio de política de Estados Unidos”, apuntilló. Sin embargo, descarta BBVA en México “vaya a sufrir proporcionalmente” a lo que sufrirá la economía mexicana, ya que tiene una “potencia tremenda. Es líder de lejos del mercado con una capacidad de reacción enorme”. Aunque reconoce que se ha producido un “evidente impacto en el corto plazo” que ha afectado a la cotización y al tipo de cambio del peso.

Pese a estas declaraciones parece que González confía poco en un giro en la política del presidente de EE UU, o eso dio la impresión de sus explicaciones al reconocer que “la personalidad de Trump produce noticias todos los días (....). Llevar un país no es lo mismo que llevar una compañía, por muy buen empresario que se sea”, argumentó, para añadir que “esta curva de aprendizaje le ha pasado a todos los presidentes. A unos les cuesta más y a otros menos, pero hay que pasarlo”. Aunque afirmó que “las políticas de Trump por el momento no están alineadas al 100%, sobre todo en la parte de comercio”. Insistió en que una vez que Trump nombre a todo su equipo y este se ponga a trabajar “las cosas irán por un camino más racional. Las cosas se normalizarán poco a poco”.

Eso sí, la entidad española espera un despegue en el crecimiento de su franquicia en Estados Unidos, geografía en la que espera un crecimiento de su economía del 2,3%. En este país ganó 459 millones de euros, con una caída del 11,2%, pero en este caso la política económica de Trump puede beneficiar a esta filial.

Turquía es otro de los principales mercados de BBVA, país que también está cargado de incertidumbres geopolíticas, aunque la previsión de crecimiento de la economía del país es, según BBVA, del 2,5%. Pese a ello, la entidad ganó en este país 599 millones en Turquía, con un crecimiento del 25,6%, que sería del 40,5% a tipo de cambio constante. En este caso, como en el de México, Torres calificó los resultados de “excepcionales”. Y también esperan crecimientos sólidos como en México.

Pese a que BBVA ha insistido en los últimos años en que quiere recuperar influencia en España, y que sus resultados pesen entre el 25% al 30%, lo cierto es que solo suman el 7,4% del total, únicamente por delante de los beneficios que le ha aportado Euroasia (sin Turquía).

BBVA obtuvo en el mercado doméstico un beneficio neto de 316 millones de euros, lo que supone un recorte interanual del 46,3%, debido a las pérdidas del área inmobiliaria y al impacto de las ya comentadas dotaciones hechas para atender a las reclamaciones por las cláusulas suelo. Y eso pese a que el banco ha logrado vender un 37% más de activos inmobiliarios que un año antes. Las pérdidas en este área se elevaron a 595 millones, un 20,1% más que en 2015. Sobre la posibilidad de volver a crecer con comprar en España, como ha hecho en los últimos años aprovechando la caída de las cajas de ahorros, Torres afirmó que la entidad se centrará en crecer orgánicamente, pero no descarta analizar las operaciones como BMN y Popular. “Tenemos una estrategia de crecimiento orgánico clarísima”, añadió. Hay que recordar que González y Torres mantuvieron contactos en noviembre con Ángel Ron, aún presidente de Popular, quien fue acompañado por Francisco Aparicio, secretario del consejero.

La entidad ha visto crecer su cuota de mercado en España del 10% hasta “prácticamente el 15%” en seis años, gracias a la integración de Unnim y de CX.

BBVA anunció también que implementará la política de dividendos anunciada en 2013, por la que prevé destinar entre el 35% y el 40% de los resultados del año, con una remuneración 100% en efectivo. Así, realizará un último Dividendo Opción, que se pagaría en abril por 13 céntimos por acción. En adelante, el dividendo se realizaría en dos pagos por año.

 

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