Telecomunicaciones

BlackRock, un aumento en el capital en ayuda de las ‘matildes’

La gestora ha alcanzado el 6,7% del capital de Telefónica

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José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica.

BlackRock se ha hecho fuerte en Telefónica. La poderosa gestora de fondos de inversión estadounidense se ha convertido en el primer accionista de la teleco con un 6,7% del capital, por delante de BBVA, tal y como publicó ayer CincoDías. El movimiento, que se une al avance de la propia gestora en Telefónica en septiembre de 2016, parece un respaldo para la operadora, que afronta un año clave en sus estrategias de desapalancamiento y de vuelta al crecimiento gracias a los nuevos negocios vinculados a los datos.

El avance de BlackRock en Telefónica ha tenido lugar durante el cuarto trimestre de 2016, marcado por factores el anuncio del recorte del dividendo y la rebaja en el rating por parte de Moody’s.

La gestora estaría apostando por una recuperación del precio de la acción de Telefónica, que ayer cerraron en 8,89 euros frente a un precio objetivo medio de 10,14 euros (según Bloomberg), así como por el dividendo, pese al citado recorte para afrontar un proceso de reducción de deuda por la vía orgánica. La empresa pagará 0,20 euros por acción en efectivo en el segundo trimestre, y 0,40 euros por título en el próximo ejercicio. De mantener su actual posición, por encima de los 336 millones de acciones, BlackRock percibiría más de 200 millones de euros por esta retribución.

Su nueva irrupción llega solo unos días antes del próximo examen al que se enfrentarán Telefónica y su presidente, José María Álvarez-Pallete: la presentación de los resultados de 2016 y la publicación de las previsiones para 2017. Para el directivo, que llegó a la presidencia el 8 de abril del pasado año en sustitución de César Alierta, serán sus primeras cuentas anuales.

No ha sido un año fácil para Telefónica. La operadora ha tenido que lidiar con factores externos como el bloqueo a la venta de su filial británica O2 a Hutchison por parte de la Comisión Europea, el brexit o las crisis políticas y económicas en distintos países latinoamericanos. Aun así, la empresa ha continuado con su proceso de transformación y expansión en los negocios digitales, para crecer en segmentos como la fibra, el 4G, la televisión de pago o el big data.

Citi Research cree que Telefónica está bien posicionada estructuralmente y recuerda que la teleco cuenta en España con una cobertura de fibra que llega al 75% de los hogares, la mayor de Europa. A su vez, destaca que Vivo mantiene la supremacía en Brasil frente al debilitamiento de sus competidores.

En términos generales, Citi apuesta por un dividendo neto de 2.134 millones de euros en 2016, por 2.052 millones de los analistas de Santander.

Citi espera un beneficio operativo antes de depreciaciones y amortizaciones (oibda) reportado de 3.500 millones de euros, que incluiría una provisión de 850 millones para hacer frente a la extensión a 2018 del plan de bajas voluntarias acordado con los sindicatos en España. El oibda recurrente ascendería a 4.190 millones. Telefónica, además, se enfrenta al impacto negativo de los tipos de cambio de monedas como el peso mexicano, el real brasileño o la libra esterlina.

La firma cree, igualmente, que Telefónica no está en un mal momento y afronta una época de inflexión tras los deterioros en los resultados sufridos entre 2009 y 2015. Así, Citi apunta que la operadora generará un flujo de caja libre en 2017 de 4.000 millones de euros, que cubren los costes financieros y los dividendos ya comprometidos.

Por otro lado, también hay incógnitas sobre cuál puede ser el ritmo de Telefónica en las posibles desinversiones. La empresa ha dejado claro que, tras la reducción del dividendo, no tiene prisa.

La operadora ha reactivado la venta de parte del capital de Telxius, su filial de infraestructuras, cuya salida a Bolsa se paralizó en septiembre por la baja demanda de los inversores. De momento, grupos como GIC, el fondo soberano de Singapur, CVC y Ardian han mostrado interés. De cerrarse la operación, el paso siguiente sería la venta o salida a Bolsa de O2. A final de 2016, la operadora alcanzó un acuerdo para vender el canal argentino Telefe a Viacom por 320 millones de euros.

En cualquier caso, Telefónica sigue en el centro de las miradas de los inversores, cuyos próximos movimientos podrían estar marcados por sus previsiones para 2017. BlackRock, BBVA, La Caixa, Vanguard Group, Société Générale y Norgen Bank, entre otros grandes accionistas, tienen unas apuestas muy altas.

Apuestas por la reducción de deuda

Los inversores van a estar también muy pendientes de los datos sobre la reducción de la deuda neta que Telefónica a final de 2016. Al cierre del tercer trimestre se situaba en 49.984 millones de euros. En su último escenario, Citi prevé que al cierre de 2016 la deuda baje hasta 49.186 millones de euros, para situarse en 47.461 millones en 2017 y 44.616 millones en 2018.

Santander va más lejos y apunta a una deuda a final de 2016 de 47.579 millones. La entidad cree, que en el actual escenario de un dividendo de 0,40 euros por acción, Telefónica podría reducir su deuda en 5.800 millones de euros en el periodo entre 2017 y 2019, situando el ratio de apalancamiento en 2,5 veces, sin incluir la venta de activos. “Sería una sorpresa que Telefónica no vendiese activos”, señaló Santander en un informe publicado en diciembre, en el que situaba a Telxius y O2 como principales candidatos.

En esta línea, JP Morgan Cazenove cree que Telefónica hará valer en 2017 un mejor ratio de ebitda frente a capex, por las menores inversiones, y apunta a nuevos incrementos en los precios en España.

A su vez, Credit Suisse prevé que el flujo de caja libre continúe creciendo en términos orgánicos, gracias a la reducción del capex en el mercado español provocada por la ralentización de los despliegues de fibra. En este sentido, Telefónica ha hecho un gran esfuerzo inversor en los últimos años.

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