El Foco

Tendencias en responsabilidad social corporativa

Uno de los retos será introducir la RSC en los programas de primaria, secundaria, en las universidades y en la FP

Tendencias en responsabilidad social corporativa

Las tendencias en responsabilidad social corporativa (RSC) para estos próximos años podríamos clasificarlas de acuerdo a los siguientes apartados o áreas relevantes: información corporativa, tecnología y comunicación, gobierno corporativo, desarrollo sostenible y derechos humanos, pequeñas y medianas empresas, educación y, por último, influencia social.

La información corporativa sobre RSC se moverá en el doble ámbito de las buenas prácticas, realizadas voluntariamente, y de la normativa legal de obligado cumplimiento, la cual empieza a aflorar desde instancias nacionales e internacionales. La extensión del estándar G4 del Global Reporting Initiative, el avance y consolidación de la nueva tendencia sobre Información Integrada (Integrated Reporting), financiera y no financiera, y el desarrollo de propuestas normalizadoras sobre una base tecnológica abierta como el estándar XBRL, son tres de las rutas por las que discurrirán las organizaciones en los próximos años en el campo de las buenas prácticas en transparencia informativa sobre RSC.

Por parte de la normativa legal de obligado cumplimiento, lo más inmediato será la aplicación de la Directiva 2014/95 de la Comisión Europea sobre Información No Financiera y Diversidad, que afecta a las grandes empresas que sean entidades de interés público con un número medio de empleados superior a 500. La aplicación de esta directiva se realizará por medio de las correspondientes trasposiciones en cada país comunitario. Lo más relevante de esta norma se refiere a la elaboración por las entidades afectadas del denominado Estado no financiero, inserto normalmente en el informe de gestión de las compañías.

En lo tocante a Gobierno Corporativo, también habrá que distinguir entre disposiciones de obligado cumplimiento por parte de las compañías o aquellas otras que quedan en el ámbito de la voluntariedad o buenas prácticas. Los organismos reguladores de las compañías cotizadas, como es el caso de la Comisión Nacional del Mercado de Valores en España (CNMV), continuarán dictando normas con el objetivo de intentar evitar en la medida de lo posible las malas prácticas en materia de gobierno corporativo y sus perniciosas consecuencias sociales. Los códigos de buen gobierno (cumplir o explicar) y guías para la elaboración de los informes anuales de gestión y sobre gobierno corporativo serán los pilares sobre los que se apoyarán las medidas a adoptar en los próximos años.

"En los consejos, se cuidará que estén representadas distintas áreas, zonas geográficas o géneros"

Desde la perspectiva de las buenas prácticas las actuaciones vendrán a través de la adopción de medidas más o menos extendidas en la práctica como la diversidad en los consejos de administración, cuidando que en la composición de estos se encuentren representadas distintas áreas, procedencias geográficas, géneros, experiencias, etc. Por otro lado, la preocupación por estar presente en mercados competitivos mantendrá la tensión por estar presentes en buen lugar en los índices de sostenibilidad y reputación corporativa.

La RSC no puede quedar ajena al fenómeno de la digitalización, todo lo contrario. La utilización de la tecnología y las comunicaciones para el desarrollo e implantación eficaz de la RSC en todos los ámbitos será una tendencia creciente, apoyándose en herramientas como son el lenguaje XBRL para la difusión fiable de la información sobre responsabilidad social, el big data, para el procesamiento óptimo y análisis de gran cantidad de información heterogénea, y las redes sociales, para la interacción y divulgación instantánea de la información.

Los conceptos de desarrollo sostenible y los derechos humanos perfectamente incardinados en la RSC experimentarán importantes impulsos desde todos los ámbitos, especialmente de las instituciones internacionales a través de acuerdos o compromisos a nivel global. La reciente aprobación de los 17 objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en septiembre de 2015, ratificados por 193 países miembros de Naciones Unidas, es una clara muestra de ello, lo que lógicamente implicará a Gobiernos, organizaciones sociales y empresariales en unos objetivos comunes.

Al representar las pequeñas y medianas empresas más del 98% del entramado empresarial, el resultado final de la implantación de buenas prácticas en RSC en las compañías pasará indefectiblemente por estas organizaciones. El estímulo desde todas las instancias– Gobiernos, patronales, grandes corporaciones, etc.– para que la penetración de la RSC y su correcta aplicación se produzcan de la mejor manera posible, será decisivo en los próximos años. Programas de formación, información bien diseñada y la tutorización facilitarán este objetivo, implicando en ello a un importante conjunto de entidades: centros de formación, consultores, foros de expertos, asociaciones, etc.

"Los conceptos de desarrollo sostenible y los derechos humanos experimentarán importantes impulsos"

Siendo conscientes de la importancia de la responsabilidad social corporativa como palanca del progreso social, la redistribución de la riqueza y el bienestar colectivo, es inevitable pensar en la necesidad de introducir sus principios en los programas de formación de la ciudadanía. Uno de los retos principales para los próximos años se encuentra precisamente en la mejor manera de ir introduciendo la RSC en los programas oficiales de educación primaria y secundaria, así como en las universidades y en la formación profesional, tanto en la esfera pública como en la privada. La acción conjunta de organizaciones de distintos sectores –ministerios, colegios, universidades, escuelas de negocios, asociaciones, fundaciones, empresas, medios de comunicación, etc.– será decisiva para este propósito.

Finalmente, en este breve repaso sobre tendencias de la RSC, cabría destacar la creciente influencia que la RSC tendrá en las agendas de todo tipo de instituciones nacionales e internacionales, de Gobiernos, de mercados, compañías internacionales y pymes, de entidades del tercer sector y de la economía social, y de la sociedad civil en general, con los agentes sociales, medios de comunicación, centros de opinión, investigación y de los propios consumidores y ciudadanos que irán reconociendo las bondades de un concepto tan potente e importante para sus vidas.

En este sentido, para terminar, reproducimos una cita sobre la relevancia de la RSC en la agenda empresarial publicada en Forbes Magazine por Dave Stangis, vicepresident of CSR and Sustainability for the Campbell Soup Company: “Corporate Responsability will continue to move up the hierarchy. CSR is not just becoming part of the CEO and board agenda, it is the CEO and board agenda”.

José Luis Lizcano es director gerente y coordinador de la Comisión RSC de AECA.

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