Mercado inmobiliario

Merlin compra la Torre Agbar de Barcelona por 142 millones

La sociedad Agbar vende el inmueble a la socimi, ante las dificultades de Emin para concretar un proyecto anterior en el que pretendía convertirlo en un hotel de lujo

Merlin

La Sociedad General Aguas de Barcelona ha vendido la Torre Agbar por 142 millones de euros a Merlin Properties. Se frustra así el proyecto anunciado por Emin Capital en 2013 ante las dificultades de convertir el inmueble en un hotel de lujo. En principio, estaba previsto que allí se instalase un establecimiento gestionado por Hyatt, pero la moratoria hotelera de la alcaldesa Ada Colau dificultó el proyecto, según indicó el fondo indicó.

Finalmente, Merlin se adelanta al grupo inversor andorrano Emin y compra el emblemático rascacielos, que dedicará a oficinas, por lo que no tendrá que solicitar un cambio de uso. Por su parte, Emin, pidió ayer mismo al Ayuntamiento de Barcelona la anulación de su petición de cambio de uso a hotel.

Ubicado en el número 211 de la Avenida Diagonal, el edificio diseñado por Jean Nouvel se ha convertido en el símbolo de la ciudad y da entrada al distrito tecnológico de Barcelona, el 22@, donde el ritmo de la actividad en el mercado de oficinas de la zona ha conseguido doblar el número de operaciones registradas en los dos últimos años, consolidándola como hub de empresas.

Se trata del tercer edificio más alto de la ciudad, que se eleva 142 metros y dispone una superficie bruta de 37.614 m2, distribuidos en 34 plantas y un auditorio para más de 350 personas. Adicionalmente, el activo cuenta con 300 plazas de aparcamiento en cuatro plantas bajo rasante y fue utilizada hasta julio de 2015 como sede de Aguas de Barcelona.

Merlin –cotizada en el Ibex 35– es la mayor socimi de España. Cuenta con una cartera de activos de 9.600 millones, tras la adquisición de Testa a Sacyr y la integración de la cartera de inmuebles comerciales de Metrovacesa. Entre sus principales accionistas se encuentra Santander y BBVA y fondos internacionales.

Esta compañía liderada por Ismael Clemente vendió a finales de diciembre 19 hoteles a Foncière des Regions por 535 millones, ya que este tipo de establecimientos no forman parte de su estrategia. Ya anunció que destinaría esos recursos a reducir deuda y a posibles adquisiciones, además de avanzar que quiere ganar peso en Barcelona, que supone solo un 13% en el valor de su cartera. En esta ocasión ha contado con el asesoramiento de Savills.

Emin Capital ha justificado su desistimiento en la adquisición de Torre Agbar –anunciada hace cuatro años– debido a “la moratoria hotelera” de Colau, que limitaba la apertura de nuevas plazas en la ciudad. La firma encabezaba un consorcio al que se habían sumado recientemente Westmont Hospitality Group (WHG), Best Hotel Properties y Bestford Capital (un family office de Singapur). Una operación cuyo cierre se ha ido dilatando en busca tanto de los permisos como de la financiación necesaria para la adquisición del inmueble y su conversión en hotel. Fuentes del mercado aseguran que en los últimos meses Agbar había vuelto a poner en el mercado el inmueble tras el fracaso en la viabilidad del proyecto de Emin, grupo andorrano presidido por Jordi Badia Llorens.

Desde el Ayuntamiento, sin embargo, niegan que el edificio estuviese afectado por la moratoria y recuerdan que contaba con el certificado de aprovechamiento urbanístico previo a la nueva normativa impulsada por Colau y que, por tanto, podría ser transformado en hotel.

La decisión de Merlin de desterrar el proyecto hotelero de la Torre Agbar sigue los pasos dados por KKH, que en 2015 renunció a sus planes y optó por hacer pisos de lujo en la antigua sede de Deusche Bank.

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