Editorial

Una ambiciosa campaña de rebajas

La temporada invernal arranca con excelentes perspectivas

Una ambiciosa campaña de rebajas

La campaña invernal de rebajas arranca este año con excelentes perspectivas. Las previsiones del sector de la gran distribución son optimistas y apuntan a un aumento del 5% en las ventas y a una facturación cercana a los 4.000 millones de euros, así como a la contratación –los datos son de Adecco– de 93.000 empleados, lo que supone un 6% más que el año pasado. Más ambiciosos son todavía los cálculos de Randstad, que prevé una campaña “histórica” para el empleo, con 130.000 personas contratadas. La temporada, que comienza oficialmente el próximo 7 de enero, se ha iniciado ya en determinadas empresas, es el caso de Mango, H&M o Cortefiel, entre otras, que ofrecen descuentos desde el pasado lunes. Desde la patronal del sector de la distribución se confía en el tirón de un consumo que se ha ido fortaleciendo en los últimos meses, alimentado principalmente por la buena evolución del mercado laboral. Además, la coincidencia del arranque de la campaña con el próximo fin de semana supone una garantía de afluencia de público, que podría llegar a ser un 25% mayor que la de un sábado normal. Aunque las potentes previsiones para la campaña de invierno –el sector habla de “gran arranque”– constituyen un indicador de buena salud respecto a la recuperación económica, desde el sector se alerta de nubes en el horizonte, principalmente por el agotamiento de algunos factores que han incidido positivamente en el consumo durante 2016 –es el caso de la inflación negativa o de la rebaja de impuestos– y que aumentaron de forma importante la capacidad de compra de las familias.

Pese a que la mayor parte del sector ve con optimismo el inicio de la campaña, el pequeño comercio mantiene unas previsiones más modestas que la gran distribución, cifradas en un aumento de las ventas del 3%. La patronal de este segmento critica lo que considera una desnaturalización del modelo tradicional de la rebajas, en alusión al creciente número de establecimientos que comienzan los descuentos antes del inicio de la campaña y al efecto negativo y desorientador que ello puede provocar en los consumidores. Como solución, el pequeño comercio reclama que se establezca por parte del Gobierno un calendario claro de rebajas. Más aún cuando a la proliferación de ofertas fuera de campaña hay que unir la heterogeneidad en las fechas de inicio de las rebajas en las distintas comunidades autónomas y la diversidad de horarios comerciales, liberalizados en algunas localidades y restringidos en otras.

Más allá de las previsiones y los cálculos de las patronales, el factor que determinará el éxito de las distintas campañas de rebajas en este 2017 será la consolidación de la recuperación económica. Un objetivo que requiere de la adopción de más reformas estructurales que flexibilicen y dinamicen el mercado y faciliten las relaciones comerciales y la creación de más empleo estable.

Normas