Informe de Tinsa

El precio de la vivienda cierra 2016 con un alza del 0,8%

La tasadora Tinsa constata que en siete comunidades autónomas las casas cerraron el año con descensos anuales de precios

El ajuste medio que acumulan los inmuebles desde máximos es del 40,7%

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Los precios de la vivienda cerraron 2016 sin sorpresas, acumulando un nuevo incremento, si bien éste fue bastante moderado. La tasadora Tinsa ha presentado hoy su índice IMIE correspondiente al cuarto trimestre del año y según éste las casas se revalorizaron este ejercicio un promedio del 0,8% si se comparan los precios que alcanzaron a finales de este 2016 con los valores registrados en el último trimestre de 2015.

El estudio presentado por esta empresa, una de las líderes del mercado de la valoración, se elabora a partir de la información obtenida con sus tasaciones y tiene en cuenta los precios de la vivienda terminada, tanto nueva como usada. Con este nuevo incremento, el ajuste acumulado de la vivienda en España se sitúa en el 40,7% desde que los inmuebles alcanzaron sus máximos. Es decir, que a pesar de los repuntes de precios que en algunos lugares se iniciaron ya en 2014, comprar una casa hoy es de media un 40,7% más barato que hace nueve años.

En la clasificación por territorios, Cataluña, Madrid y País Vasco fueron las tres comunidades autónomas que contabilizaron los mayores incrementos de precios con un 7,2%, un 5,2% y un 4,3% anual, respectivamente. De hecho, esas fuertes revalorizaciones contrastan con los aumentos muchos más modestos de Canarias o Andalucía, del 2,8% y del 2%, respectivamente.

En el lado opuesto se sitúan otras siete regiones que cerraron el año registrando descensos de diversa cuantía en el precio de la vivienda. Destacan los casos de Murcia, Castilla-León y Baleares, cuyos inmuebles se depreciaron en el último trimestre del año respecto al mismo periodo del año anterior por encima del 3% (4,8%, 3,9% y 3,1%, respectivamente).

Liquidez del mercado

Otro de los datos que revela el informe presentado hoy es cómo lo ocurrido por provincias vuelve a dar idea de lo heterogéneo que puede llegar a ser el mercado inmobiliario. Y es que mientras en la ciudad de León las casas finalizaron el año depreciándose un 11,1% respecto a los valores de 12 meses antes y acumulan una depreciación del 44,4%, otras tres capitales, San Sebastián, Bilbao y Barcelona registraron revalorizaciones por encima del 10%. Esto explica que el ajuste que acumulan sus inmuebles desde máximos se sitúe por debajo de la media nacional, con un 31,8%, 38% y 38,6%, respectivamente. Por su parte, las casas en Madrid capital terminaron el año con un alza anual del 6,3%, según el informe de Tinsa.

Este estudio también mide desde comienzos de 2015 el plazo medio que tarda en venderse una casa por localidades, lo que Tinsa denomina el grado de liquidez del mercado. Pues bien, de nuevo grandes disparidades entre unos territorios y otros. Entre las cinco grandes capitales del país, Madrid y Barcelona son las urbes donde menos se tarda en vender un inmueble, con un promedio de 4,3 meses en la capital y 4,4 meses en el caso de la Ciudad Condal. En cambio, en Sevilla los vendedores cierran la operación en 8,5 meses y en Zaragoza, en 6,3 meses. Llama la atención el caso de Valencia, la tercera ciudad más poblada, donde hoy todavía se tarda de media más de un año (12,9 meses) en vender un piso. El promedio nacional se sitúa en 9,9 meses y baja de los 10 por primera vez desde que se mide este indicador.

Con todas estas cifras parece confirmarse la teoría de los expertos, según la cual allí donde más actividad económica y empleo se está generando es donde más transacciones inmobiliarias se cierran y, como consecuencia, los precios están recuperando antes las tasas positivas. Una tendencia que el consenso de analistas asegura que se mantendrá a lo largo de 2017.

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