Datos del Ministerio de Economía

El déficit comercial cae un 27% y apunta a mínimo histórico

Bienes de equipo, automoción y alimentos, que suponen el 55% del total de las ventas, crecen con fuerza

La balanza comercial en España Ampliar foto

El déficit comercial, que mide la diferencia entre las exportaciones y las importaciones de bienes, tocó suelo en 2013 al descender hasta los 16.000 millones de euros. Un ajuste de 84.000 millones de euros desde el inicio de la crisis gracias al desplome de las importaciones y el buen tono de las exportaciones, que sirvieron como refugio para muchas empresas ante el desplome de la demanda interna. A partir de ese ejercicio y en paralelo a la recuperación económica, las importaciones crecieron con fuerza y llevaron al déficit hasta los 25.000 millones a finales del pasado año.

Una tendencia al alza que se está corrigiendo en 2016 gracias al buen tono de las exportaciones (crecen un 0,9% hasta octubre en mitad del deterioro del comercio mundial) y al retroceso de las importaciones (bajan un 1,6% en el mismo período, en gran medida por el desplome de las compras de energías ligadas al abaratamiento del petróleo). Todo ello ha llevado a que el déficit haya bajado en 6.142 millones de euros en doce meses y se haya situado en octubre en 15.000 millones, lo que apunta a que se podría alcanzar e incluso superar la marca registrada a finales de 2013.

Las exportaciones hasta octubre superan los 210.000 millones y alcanzan un nuevo máximo histórico. Sin embargo, ese dato positivo se ve ensombrecido en parte por la tendencia errática de las ventas de bienes, que cayeron en tres meses (marzo, julio y octubre) y que han llevado a que tan solo crezcan un 0,9%. Por su parte, las importaciones bajan un 1,6% hasta los 225.352 millones de euros, con un comportamiento opuestos entre los componentes energéticos y el resto. Las compras de energía caen un 28,7%, mientras que las ligadas a automoción y alimentos suben por encima del 4%, mientras que las de bienes de equipo (vinculadas al rearme de la industria) aumentan un 7,3.

Por sectores, el análisis muestra que las tres actividades más importantes para el sector exterior ( bienes de equipo, automoción y alimentos) siguen ganando peso y ya representan el 55% de las ventas al exterior de España. El más importante es el de bienes de equipo, con un peso del 20,1% del total, mientras que los que más suben sus ventas son el de automoción, con un 7,4%, y el de alimentación, con un 5,9%. En cuanto a las importaciones, las ligadas a la compra de productos energéticos bajan un 28,7%, recogiendo el desplome del precio del barril de petróleo.

El análisis por países muestra la elevada dependencia de las empresas españolas respecto a sus socios comunitarios. De los diez principales compradores de bienes a españa, ocho pertenecen a la UE y tan solo dos están fuera de ese territorio (Marruecos y EE UU). Especialmente significativo es el ajuste registrado en Francia (-2,8%), el primer socio comercial de España con una cuota del 15,1%, en gran medida por la menor demanda de vehículos y ya a mucha distancia de petróleo y calzado. Otro dato reseñable es que el mercado que más crece es Marruecos, con un avance anual del 13,6% hasta los 5.682 millones de euros, superando los 5.682 millones por encima de los 4.170 millones de China, que queda relegada a la undécima posición.

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