Editorial

Una factura que pagará la empresa

La decisión del Gobierno de aprobar una fuerte subida a las bases máximas de cotización a la Seguridad Social a partir de 2017 supondrá una importante inyección de ingresos para cubrir el agujero del sistema de pensiones y posibilitará que España pueda cumplir con el objetivo de déficit del año que viene, del 3,1%. La medida, que está previsto aprobar hoy en Consejo de Ministros como parte del decreto de ajustes que se enviará a Bruselas, se traducirá en un aumento de ingresos que dependerá de la intensidad del incremento, pero todo apunta a que este será mayor que los aprobados en 2013 y 2014, de un 5% cada uno de estos años. La subida afectará a un 9% de los afiliados de la Seguridad Social, aquellos que perciben rentas iguales o superiores a 3.642 euros al mes.

La subida de la base máxima de cotización constituye una medida efectiva tanto para sanear el sistema de pensiones como para pasar el examen del déficit ante Bruselas. Pese a ello, hay que recordar que la mayor parte de la factura será pagada por las empresas, que abonan el 30% del salario bruto de los trabajadores a la Seguridad Social. Una carga más, que se suma al endurecimiento de la fiscalidad sobre sociedades, y que castigará a un tejido empresarial de cuyo dinamismo depende la creación de empleo y la recuperación económica.

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