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¿Qué hago yo aquí? ¿Cuándo me iré?

¿Qué hago yo aquí? ¿Cuándo me iré?

El relato de Lamparilla- Acto II-Escena II de "El barberillo de Lavapiés"

(A partir del minuto 03:13)

Música de Francisco Asenjo Barbieri

Libreto de Luis Mariano de Larra

El barberillo de Lavapiés es una zarzuela en tres actos con música del maestro Francisco Asenjo Barbieri y libreto de Luis Mariano de Larra[1]. Su estreno tuvo lugar en el Teatro de la Zarzuela el 19 de diciembre de 1874.

Por su título, lo primero que se nos viene a la cabeza es su parecido con la famosa ópera bufa de Rossini «Il barbiere di Siviglia» (El barbero de Sevilla), sin duda la más grande de todas las óperas bufas italianas de la época y no es de extrañar ya que puede tomarse fácilmente como parodia de la misma. Pero su parecido se queda solo en su título.

Si Sterbini[2]/Rossini sitúan la acción en la pintoresca y rural Sevilla, Larra/Barbieri la trasladan a la turbulenta y urbana Madrid. De hecho, las referencias reales a la calle de la Paloma, la calle de Toledo, la Plaza de Herradores, la iglesia de San Lorenzo, la calle del Avemaría, la calle de la Fe... lo transforman en un claro cuadro de costumbres del Madrid más castizo.

"Como nací en la calle de la Paloma"- Acto I-(Entrada de Paloma) de "El barberillo de Lavapiés"

Maria Bayo (Paloma)

En «El barberillo de Lavapiés» hay dos mundos sociales paralelos: el castizo de la pareja de "antihéroes" formada por Lamparilla (el barberillo) y Paloma, y el aristocrático, representado en este caso por la Marquesita Estrella y Don Luis de Haro. La lucha de ambos mundos por alzarse con el protagonismo de la obra se decanta finalmente por el de la pareja de antihéroes obligando constantemente al libretista a contrastar lo bufo con lo serio. De hecho toda la trama argumental[4], desde su planteamiento hasta su desenlace, impone este contrate y se convierte en mero pretexto para que la obra avance.

El relato de Draghi

En el discurso de ayer del el presidente del BCE, Mario Draghi, habló sobre el Brexit y cómo afectará a las distintas economías. Draghi hizo hincapié en que la salida del Reino Unido de la UE tendrá un efecto negativo para su economía pero que se extenderá a Eurozona. Por ello, aprovechó para pedir claridad en las negociaciones para la salida de los británicos y reducir la incertidumbres: "Es difícil predecir las implicaciones económicas precisas de la salida de Reino Unido de la UE. Dependerán notablemente del tiempo, el progreso y el resultado final de las negociaciones. Por eso, es importante tener claridad sobre el proceso de negociación tan pronto como sea posible para reducir la incertidumbre".

A caballo entre el resultado de las elecciones en los EEUU de hace tres semanas y el referéndum italiano de este domingo, Draghi recalcó que la incertidumbre geopolítica es la mayor fuente actual de desequilibrios para los mercados. No obstante, señaló que "los mercados han tenido una mayor capacidad de resistencia" ante los acontecimientos imprevistos de los últimos meses. El BCE no ha previsto nada especial sobre los bancos italianos ("tampoco encajaría en su mandato una posible intervención"). Draghi ha evitado pronunciarse en caso de que una derrota de las reformas constitucionales sometidas a referéndum por el primer ministro, Matteo Renzi (a cuyo triunfo ha ligado su futuro político) provoque más inestabilidad en los mercados y en especial los bancos italianos, ya de por si bastante debilitados.

Dado el clima de resurgimiento de los populismos, Draghi tampoco ha querido contestar de forma concreta a preguntas directas sobre la posibilidad de que los partidos ultraderechistas ganen las elecciones en Austria y convoquen un referéndum sobre la permanencia del país en la UE. Por último, sobre la posible extensión del programa QE más allá de marzo de 2017, ha comentado que "evaluaremos las diferentes opciones para que el BCE pueda garantizar el grado necesario de acomodación monetaria para que la inflación se sitúe en niveles cercanos o por debajo del 2%. Aunque habrá que esperar hasta diciembre".

Draghi junto a la cantinela de “la implementación de reformas estructurales necesita ser acelerada” acompañada de "son necesarias medidas para aumentar la productividad y mejorar el entorno empresarial” a vuelto a añadir la de más estímulos fiscales en la Eurozona: “Las políticas fiscales deberían apoyar también la recuperación económica [...] Por ejemplo, una composición más amigable para el crecimiento de las políticas fiscales podría aumentar el crecimiento”.

Después de todo ello uno no sabe si, como Lamparilla, Draghi quiere marear a los que le preguntan o, por el contrario, está mareado de tanto dar vueltas sin sentido. Quizás es por el hecho de que esta haciendo un papel que no le corresponde ya que no pertenece al mundo de lo castizo.

El mundo de Lamparilla vuelve a ganar el combate por el protagonismo de la obra.

NOTAS:

  1. Hijo del famoso Mariano José de Larra

  2. Siguiendo fielmente al original de Beaumarchais.

  3. En concreto la acción tiene lugar en el barrio de Lavapiés, lugar donde el populacho se concentraba de forma especial, y en un turbulento Madrid lleno de conspiraciones con la llegada de Carlos III a la capital.

  4. Las más de las veces sin sentido y extremadamente confusa en donde las conspiraciones están a la orden del día.

Comentarios

(En nuestra modesta opinión, el lamparilla —«El barberillo de Lavapiés», de Barbieri— es Trump. Lo que rechina es la fantasía reinflacionista, no las políticas monetarias ultralaxas actuales. El Enfoque de la Renta es lo que permite entender qué está pasando con la política monetaria y el tipo de cambio. Según nuestro leal saber y entender, lo que 'prima facie' persigue la Represión Financiera es minimizar la porción de la Producción que ha de transformarse en rentas financiero-fijas, de modo que la honra de la superdeuda que ha dejado el modelo popularcapitalista sea lo más llevadera posible —gastos financieros y refinanciación—. Lo políticamente correcto es llamar a esto «política de estímulos», pero no es hora de aguijonear nada, sino de desapretar el nudo de la horca. Por otra parte, la Represión Financiera es consistente con la Deflación por Deudas, consustancial a todo pinchazo de burbuja masiva, y es fundamental para administrarla a largo plazo. Una subida de tipos de interés, a corto plazo, puede provocar una mayor demanda de la moneda y, por ende, encarecerla; pero, a largo plazo, estabilizado el flujo de intereses en un nivel superior, la devaluación es segura.) EL CAPITALISMO VILLANO.- El popularcapitalismo ochentero ha degenerando en villanocapitalismo. Esto se ha llenado de «cobblepots» y sicarios de «Spectra» exhibiendo obscenamente sus risitas y mala leche en los medios de comunicación. A pesar del anuncio de políticas reinflacionistas en EEUU, y a diferencia de lo que ha pasado en Reino Unido tras el brexit, el dólar norteamericano no está devaluándose. Puede ser porque los mercados, muy a corto plazo, descuentan una inmediata subida de tipos de interés en EEUU —«hot money»—. Se trataría , pues, de una revaluación circunstancial que se corregiría en cuanto tomara cuerpo la realidad de las políticas reinflacionistas. Que, a diferencia de la libra esterlina, no se esté devaluando el dólar ahora es un indicador anticipado del aguachirle marrón y desconcierto que viene en esta ridícula fase «villanocapitalista», que va acabar con la poca cordialidad que quedaba en esta mierda de sociedad neoesclavista, de empleo precario y vivienda inaccesible salvo por herencia. Veámoslo a la luz de la síntesis neoclásica, aunque no forme parte de nuestra lógica. Hagamos el ejercicio dado lo infestado que está todo de gafes novísimoclásicos. Si me equivoco, corríjanme. Según la síntesis neoclásica, si sube el nivel de tipos de interés, cae la Renta de equilibrio: tiene lugar un desplazamiento «a lo largo de» la curva IS (Investment-Savings) porque se invierte menos. Entonces, la curva IS se desacopla de la curva LM (Liquidity-Money), restaurándose el equilibrio con un desplazamiento «de» la curva LM a la izquierda, lo que se consigue contrayendo la Oferta Monetaria, es decir drenando liquidez. Para ello, las autoridades monetarias tienen tres vías: vender títulos, o aumentar el coeficiente de caja de la banca, o subir más aún sus tipos de interés. Pero, ¡ojo!, la Renta habrá bajado. Solo pueden subirse los tipos de interés sin que baje la Renta si, paradójicamente, la subida de tipos de interés no se traduce en una reducción de la Inversión; dicho de otro modo, si la curva de Inversión se desplaza toda ella gracias a una mejora de las expectativas económicas generales y la gente está dispuesta a invertir más voluntaristamente, a pesar del encarecimiento del dinero. El problema está en que, dado lo bajísimos que están los tipos de interés —y van a seguir estando—, la curva LM a desplazar está demasiado plana —trampa de liquidez—; es decir, la Renta reacciona muy poco a las variaciones de los tipos de interés —prevalece el atesoramiento de dinero—, de modo que solo puede restaurarse el equilibrio, por decirlo así, «en origen», con un desplazamiento «de» la propia curva IS a la derecha, aparte del desplazamiento de la curva de Inversión. En esta situación, es inútil la política monetaria, es decir, se depende en exclusiva de la política fiscal, particularmente, de la generación de déficit público, mejor aumentando el gasto público que disminuyendo los ingresos tributarios porque el multiplicador de aquél es mayor que el de éstos. En suma, según la síntesis neoclásica, si aumentamos hoy los tipos de interés —lo que equivale a decir que nos ponemos a reinflacionar—, no nos queda otra que provocar desplazamientos «de» las curvas de Inversión e IS, lo que significa, en román paladino, que todos han de ponerse a invertir como locos porque sí y que el Estado ha de gastar una barbaridad, recaudando con mesura. Quizá porque «los mercados» no se creen que vaya a tener éxito la reinflación trumpiana es por lo que el dólar no ha comenzado a devaluarse ya, y no por avaricia cortoplacista. Dicho de otro modo, «los mercados» estarían descontando un escenario de honra sin trampas de la deuda denominada en dólares, conjugada con el aguachirle del brexitrumpismo, secuestrado por la tecnoestructura para comerse los marrones que nadie quiere le imputen. Muy bueno tendría que ser, además, el donnadie Trump para remontar la revaluación del dólar norteamericano con que «los mercados» le están obsequiando de entrada. Nosotros empezamos a ver que da igual que los resentidos popularcapitalistitas pongan al mando del sector público a villanos neofascistas. Las cosas van a cambiar muy poco, para desespero de quienes viven de cobrar comisiones cada vez que los que tenemos dinero modificamos la composición de nuestras carteras. El advenimiento de la Era Cero es imparable y la estridencia del brexitrumpismo es, en sí misma, la gran prueba. Es más, que la UE haya quedado en general fuera de la epidemia es una buenísima noticia. Día a día, 2018 se consolida como el año del Repinchazo. Gracias por leernos.
(Aclaración: la curva de Inversión es previa a la curva IS; es la que relaciona tipo de interés e Inversión.)
Mientras tanto, en el Reino Unido se aprueba la Investigatory Powers Act, y cómo en la canción infantil "and everybody is happy now" (no encuentro banda sonora para tanta tristeza y tanto gris)
(A "Quelifóbicas transicionólogas": No es casualidad que el neofascismo pisitófilo-creditófago, sabedor de que a partir de ahora le pintan bastos y necesitará como nunca del control panóptico, haya optado para gestionar el brexit por Theresa May, que ha sido uno de los Ministros del Interior británicos que más tiempo ha estado en ese cargo. Recordemos que este año es especial en la UE: ha cuajado, por fin, la Guardia de Fronteras paneuropea y ha entrado en vigor un Código Aduanero unificador de verdad. Dado lo avanzado que está el establecimiento de la Era Cero, a los estructuraltransicionistas europeos nos interesa que los experimentos brexitrumpistas se pongan en marcha cuanto antes; porque, aunque sabemos que van a fracasar, nos viene bien que, al intentarlo, dada la dinámica contrapuesta entre ellos y nosotros, aquí se clarifique el camino y nadie dude de que toca enterrar el modelo popularcapitalista ochentero degenerado en villanocapitalismo. Mientras esto sucede en casa de los atribulados rentistas improductivos occidentales, que ya no sabe qué hacer para seguir gozando de su bicoca —devorando a sus propios hijos—, los ultraproductivísimos orientales, dale que te pego.)
(Como muy bien dice compañero Saturno, en Transición Estructural .Net, la Teoría Económica nominalmente procapitalista fracasa a la hora de modelizar el Trabajo, viéndose obligada, las más de las veces, a quitárselo de en medio considerando, de partida, el Pleno Empleo. Lo mismo pasa, en cierta medida, con la Economía Cerrada/Abierta. Táctica del avestruz, que convierte a la inmensa mayoría de economistas teóricos en auténticos gafes. Se pongan como se pongan los puritanos «leydeofertademandistas», la riqueza es Trabajo organizado empresarialmente. Así, en Occidente, hemos llegado al absurdo de que la ECONOMÍA PRODUCTIVA —Trabajo & Empresa— ha sido desplazada por la ECONOMÍA IMPRODUCTIVA —Pisito, Paguita, Cartillita y Sueldazo—.)
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