Asignatura pendiente

Sin mujeres no es posible la revolución digital

Los consejos de administración deben adaptarse a los nuevos tiempos

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Si la transformación digital está cambiando los empleos, las plantillas, las estructuras y la forma de trabajar en la empresa, lo más lógico es que también repercuta de forma directa en los consejos de administración. Más en concreto, en su diversidad, una de las tareas pendientes de la alta dirección en las organizaciones. Pero, ¿puede la digitalización fomentar la diversidad dentro de las compañías?

Como esta transformación afecta a todos los puntos de la empresa y define de forma transversal todos los negocios, “provee oportunidades de crecimiento a empresas de todos los tamaños y sectores, desde startups a cadenas hoteleras, producción industrial, turismo o alimentación”, señaló la presidenta de la Fundación IBWoman y consejera delegada de Comerciando Global, Miriam Izquierdo, en la jornada El impacto de la transformación digital en los consejos de administración, organizado por IBWomen en la Universidad Europea.

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Hay sectores que han ido muy rápido, “como el turismo o la banca, y otros más primarios que poco van digitalizándose, como la agricultura”, afirmó la presidenta del Centro de Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), María Luisa Poncela. Por eso, como todas las empresas de una forma u otra están involucradas, tendrán que ver cómo sacan rédito a esto.

“Si la sociedad se transforma, las empresas tendrán que hacer lo mismo, y los consejos tendrán que diseñar una estrategia acertada, con gente que sea sensible a este cambio, con menos perfiles financieros y jurídicos”.

Los consejos necesitan incorporar nuevos perfiles, “gente de ciencias, matemáticas, tecnologías, ingenierías, y que las mujeres crezcan en estas disciplinas, ya que siguen ocupando porcentajes muy bajos”, sentenció Poncela, que añadió que solo el 14% de los consejos de las empresas cotizadas cuentan con mujeres.

Sin embargo, el 80% de los consejeros carece de la experiencia necesaria para guiar a sus organizaciones en la era digital. “De hecho, solo el 38% de ellos contemplan la estrategia digital como su prioridad, según un reciente estudio de la consultora Mckinsey. El consejo es el órgano máximo de la empresa y debe tener una visión digital forzosamente, de no ser así no estará capacitado para dirigir ninguna empresa”, prosiguió Izquierdo.

Por eso, además de saber leer un balance, una cuenta de resultados, o analizar la inversión y financiación de una empresa, los consejeros tienen que tener, ya no solo nociones digitales, sino conocimientos bien estructurados y férreos. Y eso hoy, de momento, no se da. Por eso surge una oportunidad única para fomentar la diversidad.

Son necesarios perfiles que extraigan lo mejor de los demás, que sepan relacionarse, que alcancen la excelencia en todo lo que hacen, que sepan comunicar y entender la idiosincrasia de la organización… “Esos son los criterios de selección de los equipos de hoy”, continuó Izquierdo. El reclutamiento de consejeros se basa en las redes personales, y el networking y la marca personal es clave en esto. “Los consejos no discuten la planificación de la sucesión. Si se hiciera, la diversidad en general, y la de género en particular, serían un componente a considerar”. Algo a lo que poco a poco las compañías van a tender por imperativo, además de por propia supervivencia.

“El consejo debe estar imbuido de lo que está sucediendo. Por eso debe hablarse en ellos de las competencias de los profesionales y de los recursos humanos, de la diversidad de género, de edad y de culturas”, apuntó la consejera de Ezentis y Axway y exvicepresidenta de Indra, Emma Fernández. La digitalización, por lo tanto, ha aumentado la velocidad del cambio, y la sociedad, en sí misma, cada vez está más metida en las propias organizaciones, como clientes, como consumidores y como agentes sociales. “Así como es indispensable ser digital, las empresas también tienen que contar con esa diversidad que impera en la sociedad”. Una de las personas que sabe bien lo difícil que es para las mujeres entrar en los órganos de dirección es la vicepresidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias de Madrid, Matilde Pelegrí, y directora del Grupo Senda. “Hay mujeres preparadas para un puesto y a veces no se las encuentra porque no se han podido hacer visibles”. Y se las encuentra, continuó, invitándolas a conferencias, poniéndoles cara, dándoles voz. Cada vez son más las mujeres preparadas para estos puestos, y hay que darles espacio, aseguró. “Aunque es cierto que los consejos son un colectivo pequeño y particular. Siguen un proceso de selección particular, porque muchas veces los relevos son complicados”, prosiguió Almudena Rodríguez, experta en employer branding y profesora de la Universidad Europea. Por eso, es difícil que las féminas se abran paso en espacios tradicionalmente ocupados por varones.

Para ilustrar ese cambio que la digitalización ha llevado a las empresa, el secretario general del Grupo PRISA, Antonio García Mon, explicó el caso del grupo de comunicación, “acoplándonos a la realidad con unos medios muy escasos y poco a poco, todo se basaba en la supervivencia en un momento en el que no sabíamos hacia dónde iba a evolucionar cada negocio”. Por eso, las habilidades de un consejero en tiempos de transformación son: “ser reconocido por el resto de consejeros, que conozca el sector y tenga una experiencia en otros mercados”.

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