El Foco

Un salto de calidad en España

Los beneficios económicos de las normas técnicas se estiman en el 5% de los ingresos por ventas de una empresa

Un salto de calidad en España

En 2016, la Asociación Española de Normalización y Certificación (Aenor) cumple 30 años desde su creación. En 1986, nos incorporábamos a la entonces Comunidad Económica Europea y junto a las esperanzas de impulso para nuestro país –muchas de las cuales se han cumplido– tanto los sectores, especialmente industriales, como la administración veían ineludible que nuestro tejido económico trabajase con intensidad la mejora de sus niveles generales de calidad. Con ese objetivo se creó Aenor, una entidad similar a las que venían trabajando desde decenios en otros países de Europa Occidental.

Hoy día la calidad de los productos y servicios españoles es reconocida internacionalmente; quizá más de lo que lo hacemos en nuestro propio país. Incluso, corremos el peligro de considerar a la calidad como una batalla ganada, para centrar los esfuerzos en otros conceptos más recientes. Sin embargo, la calidad tiene dos características que no podemos olvidar: en primer lugar, que es un camino que hay que recorrer todos los días; no hacerlo no supone quedarnos donde estamos, sino volver a la casilla de salida. La otra es que la calidad es la base de muchas otras cosas; no puede construirse a largo plazo sostenibilidad, innovación o seguridad si en primer lugar no está consolidada la calidad. Es un concepto que progresa junto a las empresas y hoy va mucho más allá, abarcando áreas como las que acabo de mencionar.

Por tanto, lejos de considerarla una prueba superada, es imprescindible seguir trabajando en ella, porque sin sistemas de calidad vivos, eficaces y en evolución, no estaremos en condiciones de abordar con éxito cuestiones como la Industria 4.0 y la transformación digital en general. Hace pocos días, lo expresó con claridad la recientemente ratificada secretaria general de Industria y la Pyme, Begoña Cristeto, cuando afirmó que es necesario fomentar la cultura de la calidad como elemento esencial de la competitividad de las empresas españolas.

En estos 30 años quizá hemos experimentado el mayor salto en calidad de la historia de la economía española. En este trabajo, que tiene miles de protagonistas, Aenor viene aportando un valor diferencial.

"Documentos españoles han sido la base para elaborar estándares internacionales y europeos"

Hoy, nuestras empresas disponen de una entidad de normalización fuerte, que defiende los intereses del tejido económico español en los foros internacionales donde se deciden normas clave para su competitividad. Y también un certificador español sólido, que acompaña a las empresas españolas allá donde van y las provee de los servicios necesarios para acceder a nuevos mercados.

En normalización, y fruto del trabajo de miles de expertos que colaboran en la elaboración de normas técnicas, nuestro país dispone hoy de uno de los catálogos más completos del mundo, con cerca de 32.000 documentos, al alcance de todos los sectores de actividad. En estos 30 años, España ha pasado de ser receptor a promotor de normas; documentos elaborados aquí han sido la base para elaborar estándares internacionales y europeos en I+D+i, ecodiseño o accesibilidad.

Las normas contienen el consenso del mercado sobre la mejor forma de abordar un producto o proceso, contribuyendo a eliminar la incertidumbre empresarial a la hora de abordar un nuevo mercado o desarrollo. Estos documentos eliminan la necesidad de “reinventar la rueda” en cada paso, constituyendo la verdadera enciclopedia de nuestra tecnología.

Las normas son el lenguaje que hablan los mercados internacionales. De hecho, según la OCDE, el 80% de los productos que se comercializan en el mundo están sujetos a normas. Las normas tienen un impacto directo en la cuenta de resultados de las empresas: sus beneficios económicos se estiman en torno al 5% de los ingresos por ventas de una empresa; para el conjunto de la economía española, suponen el 1% del PIB.

Su campo de actividad comenzó vinculado a los sectores industriales, pero hay cada vez más sectores que se acercan a la normalización como forma de establecer buenas prácticas. Un ejemplo ilustrativo de esta evolución lo tenemos en la primera norma UNE publicada por Aenor en 1987, sobre banda de acero al carbono, y una de las últimas: el estándar sobre sistema de gestión de la calidad para el trasplante hepático.

Por su parte, en evaluación de la conformidad, hoy, España tiene un mercado de certificación plenamente desarrollado y nuestro país viene apareciendo en primeros lugares en la clasificación de las principales certificaciones: en calidad, conforme a la norma UNE-EN ISO 9001, y en gestión ambiental, UNE-EN ISO 14001. Nuestro país es el tercero del mundo y primero de Europa por número de certificados de Servicios de Tecnologías de la Información (TI) UNE-EN ISO 20000.

La evaluación de la conformidad, al igual que la normalización, ha evolucionado, pasando de la industria a todos los sectores de actividad, incluidos servicios y pymes. Si en 1987 la entidad concedía el primer certificado de Marca N de Producto a un frigorífico y en 1989 se emitía el primer certificado de Sistema de Gestión de la Calidad conforme a UNE-EN ISO 9001, desde entonces su proyección ha sido imparable hasta superar los 26.000 certificados emitidos. En conjunto, hoy cerca de 70.000 centros de trabajo en todo el mundo cuentan con alguno de los certificados de Aenor, que apoyan su competitividad en campos como la calidad, gestión ambiental, seguridad laboral, I+D+i, eficiencia energética o alimentación, entre otras.

"Cada vez más sectores se acercan a la normalización como forma de establecer buenas prácticas"

30 años después de su creación, el objetivo de Aenor es el mismo: ayudar a las empresas a ser más competitivas. Por eso, la entidad es una organización crecientemente global, cuyo trabajo ya está presente en cerca de 80 países a través de las actividades de certificación, verificación, validación, formación y cooperación internacional; herramientas necesarias para su expansión.

Hoy, la calidad podría ser uno de los elementos distintivos de la Marca España. Tenemos la base para ello, pero requiere de un esfuerzo conjunto y percibirlo como un reto-país. Pero si lo logramos, repetiremos el éxito logrado en 1986.

Avelino Brito es director general de la Asociación Española de Normalización y Certificación (Aenor).

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