Banca

Guindos quiere culminar ya la privatización de Bankia y BMN

El ministro quiere culminar pronto el proceso de reestructuración de la banca española.

El Estado controla alrededor del 65% tanto de Bankia como de BMN.

Cree que la "política monetaria muy expansiva" del BCE ha alcanzado "sus límites e incluso potenciales efectos colaterales no deseados".

BRU03 BRUSELAS (BÉLGICA), 08112016.- El ministro de Economía e Industria español, Luis de Guindos
BRU03 BRUSELAS (BÉLGICA), 08/11/2016.- El ministro de Economía e Industria español, Luis de Guindos EFE

El ministro de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos, pretende culminar la privatización de las entidades nacionalizadas en fecha (la ley marca finales de 2017) para así dar por cerrado el proceso de reestructuración del sector financiero español. El Estado controla alrededor del 65% tanto de Bankia como de BMN.

“Es preciso culminar el proceso de reestructuración del sector financiero con la privatización de las entidades todavía nacionalizadas”, ha afirmado Guindos con motivo de la conferencia de banca internacional que organiza Banco Santander en Boadilla del Monte (Madrid).

Guindos ha enmarcado esta medida dentro de los desafíos que encara el nuevo Gobierno y como uno de los ejes que deben marcar la estrategia de política económica.

 El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) no ha descartado una “desinversión individual” de Bankia y BMN para ser analizada con “idéntica profundidad y propósito” que una posible fusión entre ambos bancos públicos. El organismo prevé decidir al respecto entre finales de enero y principios de febrero de 2017.

Colaboración para poner en marcha la agenda económica

Luis de Guindos ha asegurado que el Gobierno necesitará “inevitablemente de la colaboración y el apoyo del resto de fuerzas del Parlamento” para poner en marcha su agenda económica. Ha explicado que todos los grupos políticos comparten la “responsabilidad” de hacer posible esta agenda. “El Gobierno pondrá todo de su parte”, ha subrayado, “y no se escatimarán esfuerzos para lograr los acuerdos necesarios”, al tiempo que ha afirmado que su proyecto permitirá sacar a España “de la peor crisis de nuestra historia”.

Esta agenda incluye el cumplimiento de los compromisos fiscales, por lo que el nuevo presupuesto de 2017 incorporará el objetivo de déficit del 3,1 % “y el esfuerzo estructural requerido”.

Además, Guindos considera “especialmente relevante” el papel de España en el debate sobre el futuro de la Unión Europea, donde defenderá una mayor integración y la eliminación de trabas al libre comercio.

Por ley (en este caso española) la privatización de Bankia y de BMN se deben realizar antes de finales de 2017, aunque sobre la mesa del FROB estaba la posibilidad de ampliar esta fecha o incluso suprimirla, aunque para llevar a cabo estos cambios habría que pasar por el Parlamento, algo que parece que no supondría un problema, ya que todos los grupos políticos estaban inicialmente a favor de ampliar la fecha de privatización ante la volatilidad de los mercados, y la baja cotización de Bankia.

Pese a ello, se podría vender paquetes de Bankia en 2017 como ya se hizo en febrero de 2014, cuando se colocó entre inversores institucionales el 7,5% de Bankia.

De momento, la acción de Bankia cotiza a 0,85 euros, con una subida hoy del 4,18%. Pese a esta subida del jueves de los títulos del banco que preside José Ignacio Goirigolzarri están aún muy lejos de los 1,5 euros por acción a lo que se colocó un paquete en 2014.

La Comisión Europea (BCE) y el Banco Central Europeo (BCE) ya urgieron hace unas semanas al Gobierno español a privatizar Bankia y BMN. El consejero delegado de Bankia, José Sevilla, también pidió al Gobierno el pasado 26 de octubre en la presentación de los resultados del tercer trimestre que se volviese a retomar la privatización de la entidad financiera.

El ministro ha puesto en valor que el sector financiero español cuenta en la actualidad con una situación “saneada y estable”, como denota la reducción “significativa” de la morosidad. “No obstante, el sector debe afrontar importantes retos que son comunes al resto de la banca europea”, ha advertido.

En este sentido, Guindos ha recordado que los bancos afrontan el reto de “asegurar” la rentabilidad en un contexto de bajos tipos de interés, incluso negativos.

Precisamente sobre la valía o no para el crecimiento de la economía de los bajos tipos de interés, Guindos ha aprovechado el foro al que acudía por quinto año y al que asisten representantes de los diferentes bancos centrales tanto de Europa como de Latinoamérica, como de otros supervisores y banqueros internacionales para reclamar el fin de la política monetaria del BCE.

Ha explicado que la “economía mundial se encuentra en una situación de baja inflación, baja productividad y elevado nivel de endeudamiento, una combinación que no es fácil de solucionar”. Por lo que la respuesta ha sido “una política monetaria muy expansiva, que ha llevado a un entorno de tipos de interés ultra reducidos a nivel global que podría mantenerse durante cierto tiempo. En cualquier caso, esta política alcanza hoy claramente sus límites e incluso plantea potenciales efectos colaterales no deseados”.

Sobre la economía española, Guindos declaró que pese al “entorno de incertidumbre política que nos ha acompañado estos últimos meses, la economía española ha mantenido un dinamismo muy notable. En los tres primeros trimestres de 2016, el PIB ha crecido a tasas interanuales superiores al 3%”, y espera que el año finalice con un crecimiento “claramente superior”.

Desafíos para España

Pese a todo, considera que “todavía persisten desafíos” en la economía nacional. “España se enfrenta aún a dos elementos de vulnerabilidad”, subrayó.

El primero es “el elevado nivel de endeudamiento de nuestra economía. La deuda del sector privado es todavía alta, pese a la considerable reducción realizada. En el caso del sector público ronda el 100% del PIB. Esta situación conjunta de deuda pública y deuda privada nos hace especialmente sensibles ante cualquier posible shock que conduzca a un aumento de tipos de interés", explicó.

“La segunda vulnerabilidad, por razones evidentes, se encuentra claramente en el mercado laboral”, dijo, para añadir que aunque “la tasa de paro se ha reducido en ocho puntos desde su máximo, todavía debe reducirse otros 10 puntos para situarse en su nivel previo a la crisis. Esto es fundamental, dado que la principal causa de desigualdad y pobreza en nuestro país es el desempleo, en particular, el de larga duración”.

 De esta forma, explicó que los ejes centrales de la estrategia de política económica en el nuevo Gobierno en el que el PP no cuenta con mayoría absoluta se centrarán en cumplir con los objetivos fiscales, para lo que se aprobará un nuevo presupuesto para el próximo año que asegure el objetivo de déficit del 3,1%; y se acometerá una reforma del sistema de pensiones que dé respuesta a los retos demográficos y permita cerrar el déficit existente en la actualidad, con el consenso del Pacto de Toledo.

También ha explicado que se llevará a cabo la reforma del modelo de financiación autonómica; medidas para aumentar el tamaño de las empresas e impulsar a la I+D+i; la culminación del proceso de reestructuración del sector financiero; el impulso del proceso de liberalización de los mercados de bienes y servicios y una mayor integración en la zona euro. 

El auge del populismo

El ministro también quiso referirse al triunfo de Donald Trump en las elecciones celebradas el miércoles en Estados Unidos, aunque no pronunció su nombre. Así, ha advertido del auge del populismo que “tiene una dimensión global y diferentes manifestaciones”. 

Entre estas se ha referido a la “ola de proteccionismo que ha contribuido a la debilidad del comercio internacional”, lo que supone un “motivo de preocupación”, ya que esta debilidad junto con la baja inversión “está detrás del frágil crecimiento mundial”. 

Sobre el 'Brexit' ha apuntado que su efecto ha sido “modesto y efímero” hasta la fecha, sin embargo la posible repercusión a medio plazo todavía resulta “difícil de vislumbrar” y dependerá del tipo de relación comercial, económica y financiera que se fije entre Reino Unido y la UE. 

“Confío en que tras el proceso de salida de este país, siga siendo un socio cercano. Sin duda, redundará en beneficio de todos”, ha añadido.

También ha alertado del riesgo de un escenario político “abierto y complejo”, con un intenso calendario electoral europeo en 2017, así como de la baja inflación, baja productividad y el elevado nivel de endeudamiento, aunque la economía mundial muestra ya “algunos signos de mejoría” respecto a la primera parte del año.

 

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