Sanción por el déficit

Guindos considera "incoherente y contraproducente" la congelación de fondos a España

El ministro de Economía advierte a la CE que la opinión pública española no entendería el castigo

La mayoría del Parlamento Europeo rechaza la suspensión de los subsidios europeos

Atlas

El ministro español de Economía, Luis de Guindos, ha advertido hoy a la Comisión Europea que la congelación de los fondos estructurales a España como castigo por el incumplimiento del objetivo de déficit público en 2015 sólo serviría "para reducir el sentimiento europeísta" de la opinión pública española. La Comisión estudia proponer la congelación de entre 800 y 1.300 millones de euros de los compromisos de pago (no asignados todavía a proyectos concretos) que corresponden a España a partir del próximo 1 de enero.Y supeditaría su liberación a la verificación de los ajustes que esté dispuesto el nuevo Gobierno a llevar a cabo.

Guindos ha calificado ese castigo como "incoherente y contraproducente" y ha asegurado que "no conseguirá el efecto que busca, que es que se tomen medidas [de ajuste]". Más bien, considera el ministro, todo lo contrario "porque será desmoralizador para un país que ha hecho enormes esfuerzos y empieza a ver la luz al final del túnel".

La intervención del ministro ha tenido lugar ante la comisión de Economía y la de Política Regional del Parlamento Europeo, como parte de la tramitación de la propuesta de congelación de fondos que Bruselas espera aprobar a finales de este mes.

El Parlamento, donde la mayoría de los grupos se muestran contrarios a esa medida, ha invitado a los titulares de Economía de España y Portugal a presentar sus argumentos. Guindos ha realizado ante los europarlamentarios una encendida defensa de los ajustes llevados a cabo durante los últimos años, con una reducción del 50% del déficit público, la creación de millón y medio de puestos de trabajo y la consecución de un superávit en la balanza por cuenta corriente a partir de un déficit del 10%.

"España es un ejemplo de cómo se puede superar un período recesivo estando dentro de una Unión Monetaria", resumíó Guindos para subrayar lo absurdo que sería, desde su punto de vista, castigar a un país que ha logrado superar la crisis y que crece el doble que la media de la zona euro. El ministro también expresó el compromiso de España con las normas presupuestarias de la UE "incluso cuando a veces no las compartamos".

Las comparecencias de los ministros han permitido a la Eurocámara retrasar la tramitación del castigo, previsto para el pasado mes de septiembre. La Comisión Europea y el Eurogrupo se han resignado a ese retraso. Pero los más firmes partidarios del castigo, como el vicepresidente económico de la CE, Valdis Dombrovskis, y el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, han advertido al Parlamento que el proceso debe resolverse antes del 8 de diciembre.

Guindos, al igual que su homólogo portugués, Mário Centeno, han rechazado la congelación como un despropósito que "no llegará a producirse". "Desencadenaría efectos económicos negativos y sería un castigo político", señaló Centeno ante las comisiones parlamentarias en Bruselas.

Los dos ministros recordaron los tremendos daños sufridos por España y Portugal durante la crisis de la zona euro. "España perdió nueve puntos de PIB y se destruyeron 3,5 millones de puestos de trabajo", señaló Guindos. Y Centeno subrayó que Portugal "sufrió la mayor ola de emigración de todo el período democrático [desde 1974].

Los principales grupos parlamentarios apoyaron las tesis de España y Portugal y coincidieron en describir como un "despropósito" utilizar la política de cohesión con fines de disciplina presupuestaria. Pero la delegación española, aún dando la bienvenida a esos apoyos, admitía que "en el Parlamento estamos en terreno amigo en esta materia".

Las posiciones más duras anidan en la Comisión Europea, donde un grupo de comisarios, encabezado por el conservador letón Valdis Dombrovskis, confía en tomarse la revancha por la anulación el pasado mes de julio de las multas contra España y Portugal. Ese grupo reclama la congelación parcial de los fondos estructurales como señal ejemplarizante y para recuperar credibilidad en entredicho del Pacto de Estadiblidad. El ala dura insiste en que se trataría de una congelación temporal. Y que los fondos se podrían liberar tan pronto como los dos países demostrasen compromiso con el saneamiento presupuestario.

"La suspensión de los fondos no es una amenaza creíble", rebatió Guindos. Y el ministro español advirtió que esa medida "lanzaría una señal contraria a la que Europa necesita (...) en un momento de creciente incertidumbre y riesgos, tanto a escala mundial como europea".

 

 

Normas