Restauración

Las hamburguesas preferidas de Obama desembarcan en España

La cadena Five Guys abre un local de 750 metros cuadrados en la Gran Vía de Madrid

El director de Five Guys España, Daniel Agromayor, en el local de Madrid.
El director de Five Guys España, Daniel Agromayor, en el local de Madrid.

En una mañana de noviembre de 2009, uno de los restaurantes Five Guys en Washington recibió una llamada de la Casa Blanca que les solicitaba un pedido a domicilio. Uno de sus dueños, Jerry Murrel, les indicó que por política de la empresa sus hamburguesas debían consumirse en el local, por lo que media hora más tarde el propio presidente Obama se presentó en el establecimiento. El vídeo del hombre más poderoso del mundo haciendo cola para comerse una hamburguesa se volvió viral en pocos días. Un gran espaldarazo para que esta cadena de comida rápida –fundada en 1986– intensificase su expansión más allá de Estados Unidos y apostase por cruzar el océano y establecerse en Europa. Tras la apertura ayer de su primer establecimiento en España, la compañía está presente en Canadá, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Arabia Saudí, Reino Unido y Francia.

“Nos hemos dccidido dar el salto a España porque es un país donde importa mucho la calidad de vida y de la comida. Esos son los ingredientes básicos de la receta de nuestro éxito”, explica a Cinco Días Daniel Agromayor, presidente de Five Guys en España. La apuesta por el mercado español se cristaliza en abrir en un local de 750 metros cuadrados (distribuidos en tres pisos) en plena Gran Vía de Madrid, donde empleará a unos 125 trabajadores. De cara al futuro, los planes de esta empresa norteamericana para 2017 están en llegar a Portugal y ampliar su presencia en Madrid con un segundo restaurante. Alemania es el siguiente país europeo en el radar.

De la mano de la compañía llega a España un nuevo concepto de comida rápida, las better burgers o mejores hamburguesas que se caracterizan por utilizar productos frescos. Entre ellos destacan las patatas, que son cultivadas por encima del paralelo 42 norte (en España se sitúa a la altura de la Cordillera Cantábrica) para garantizar que “el clima frío ralentice el crecimiento del tubérculo y haga que tenga una especial consistencia”. Esto hace que las patatas sean importadas de Francia, aunque la compañía estudia medio plazo reemplazarlos por proveedores nacionales. El pan y las verduras sí son producidos en España, mientras que la carne proviene de vacas irlandesas.

Para conseguir estos estándares de calidad, el máximo responsable de la cadena asegura que el primer turno de trabajadores llega entre las 4.30 y las 5.00 de la mañana. Es en ese momento cuando reciben el pan producido en el día y comienzan a freír cada loncha de bacon antes de que abran las puertas del restaurante. También cortan los pimientos y jalapeños, lavan las lechugas y elaboran las bolas de carne picada que, tras prensarlas, se convertirán en las hamburguesas.

Agromayor, que antes de dirigir Five Guys ocupó distintos cargos ejecitivos en McDonald's España, sostiene que ninguna cadena de comida rápida (ni siquiera ante el auge de las burguer gourmet como Hamburguesa Nostra o The Good Burguer) ofrece el producto de su compañía. Además, cifra como otra de sus peculiaridades permitir que cada cliente cree su propio producto a través de la combinación de 15 extras por un precio entre 5,75 y 9 euros. Mientras que el Big Mac es el buque insignia de McDonald's o el Whopper el de Burger King, el máximo responsable de la cadena en España afirma que su principal baza es precisamente no tener un producto estrella.

Esta ausencia de un cebo para los clientes es el resumen de la campaña de publicidad que prepara Five Guys para su desembarco en España. “Nuestra única estrategia de marketing es el boca a boca”, anuncia Agromayor e indica que desde la central no les han impuesto una cifra mínima de facturación ni de número de clientes para mantener la inversión en España. El modelo de Five Guys para expandirse en España es el que ya han acometido con éxito en el Reino Unido, donde desde 2013 han abierto 55 locales y planean contar con 10 más antes de fin de año, lo que les hace la empresa de hostelería de más rápido crecimiento en el país. Para ello ya han tomado la primera decisión en este sentido: situarse en una zona de mucho tránsito, como es la Gran Vía madrileña.

Para acometer esta expansión no se sirven de una franquicia tradicional, sino que han apostado por una joint venture con el empresario británico Charles Dunston (fundador de The Phone House) como método para conservar su espíritu. Sus únicos propietarios siguen siendo la familia Murrel desde que en 1986 cuatro de los hijos montaron la primera hamburguesería en el Estado de Virginia (EE UU). Lo hicieron ante la disyuntiva que en la que les puso su padre, o entraban en la Universidad o empezaban a trabajar, y 30 años después cuentan con una nutrida red de 1.300 establecimientos en ocho países. En todos ellos, se conserva un mismo espíritu que Agromayor resume en: “Ofrecer las mejores hamburguesas, las mejores patatas y Rock and Roll a tope”.

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