Seguridad Social

Los expertos ven riesgos en compatibilizar un trabajo y la pensión

Los juristas apuntan hacia posibles daños para el sector de los fondos privados de pensiones u otras situaciones perjudiciales para las empresas.

La ministra de Empleo y Seguridad Social en funciones, Fátima Báñez
La ministra de Empleo y Seguridad Social en funciones, Fátima Báñez EFE

“Si el Gobierno permite cobrar toda la pensión y seguir trabajando, esto perjudicará sin duda al ahorro privado”, asegura el socio responsable del departamento de laboral de Baker McKenzie, David Díaz.

La posibilidad de seguir trabajando sin límite en el tiempo a la vez que se cobra toda la pensión hará que muchos trabajadores, que no deseen jubilarse, dejen de apostar por destinar una parte de sus ahorros a un plan de pensiones, porque ya se les va a incrementar notablemente su renta a partir de la edad de jubilación.

Pero, según los expertos consultados por Cinco Días, el sector de los fondos y planes de pensiones privados no sería el único perjudicado si finalmente se aprueba la posibilidad de, una vez cumplida la edad de jubilación, seguir trabajando y al mismo tiempo cobrando toda la pensión a la que se tiene derecho.

El abogado experto en previsión social de Mercer, Antonio Méndez, llama la atención sobre posibles situaciones que se les plantearán a las compañías, si a esta medida compatibilizar el salario y la pensión se le une que desde 2012 se eliminó la posibilidad de que las empresas obligaran a jubilarse a sus trabajadores. En este escenario, “Habrá muchos trabajadores que pidan a la empresa acogerse a dicha compatibilización y si la empresa no quiere, plantearán que se les despida”, con el consecuente coste económico que eso conlleva, explica Méndez.

No obstante, en el lado opuesto, las empresas que accedan a tener jubilados en sus plantillas “se beneficiarán de las ventajas de la diversidad generacional que supone tener varias generaciones trabajando juntas”, indica el experto laboralista David Díaz.

En cualquier caso, esos efectos se producirían cuando se pueda cobrar el 100% de la pensión y seguir trabajando una vez cumplida la edad de jubilación. Porque, de momento, con el cobro del 50% aún no se están dejando sentir dichos perjuicios al menos de forma masiva.

En la actualidad, la Seguridad Social tiene registrados casi 31.000 trabajadores que han cumplido la edad ordinaria de jubilación y siguen trabando y cobrando su sueldo y el 50% de su pensión. El Gobierno permite esta compatibilización de salario y media pensión desde marzo de 2013, por lo que si se tiene en cuenta que desde entonces se han jubilado al año unos 160.000 trabajadores, poco más del 5% de los nuevos jubilados siguen trabajando y cobrando la mitad de su pensión.

El Gobierno en funciones del PP mantiene su compromiso electoral, reforzado por un mandato de la Comisión de Empleo del Congreos de los Diputados, de ampliar esta medida, desde el próximo mes de enero, a que el trabajador con edad de jubilarse siga trabajando y pase a cobrar toda la pensión que le corresponde, el 100%. Con esta ampliación el Ejecutivo pretende que la compatibilidad de salario y pensión llegue a mucha más gente. Si bien aún no tienen un objetivo de beneficiarios cuantificado.

El abogado de Mercer, experto en previsión social pública y privada, Antonio Méndez, cree que ampliar la medida al cobro del 100% de la pensión “es un giro de 180 grados, porque la pensión era una renta de sustitución y se se cobra en su totalidad y se sigue trabajando dejaría de serlo”. En su opinión, serán los trabajadores profesionales con los sueldos más altos los que más se acojan a esta medida.

Actualmente, ocho de cada diez trabajadores acogidos a esta medida son autónomos. Pero Méndez precisa que muchos de ellos eran antes profesionales asalariados “que aprovechan toda su experiencia y contactos de su vida laboral en la empresa para hacerse autónomos y seguir ejercicendo”.

Otra parte de estos autónomos sí eran ya trabajadores por cuenta propia antes de jubilarse, que han cotizado por bases entre un 30% y un 40% inferiores a lo cotizado por los asalariados y, por lo tanto, tienen pensionens mínimas. De ahí que esta medida tenga mucho éxito en el colectivo.

Mutualistas

Pero además del 5% de nuevos jubilados que trabaja y cobra la mitad de su pensión en la actualidad, hay varios colectivos de profesionales a los que ya se les permite cobrar toda la pensión de jubilación y seguir facturando trabajos. Es el caso de todos aquellos trabajadores pertenecientes a colegios profesionales con mutualidades creadas antes de 1995. Se trata, por ejemplo de abogados, médicos, arquitéctos (técnicos y superiores), químicos, procuradores o ingenieros técnicos industriales.

Cuando estos profesionaes se pronen ejercer pueden elegir entre acogerse a la mutualidad de su colegio profesional o inscribirse en la Seguridad Social. En este escenario, “el principal incentivo que ofrecían estas mutualidades hasta ahora era que una vez jubilados y recibiendo toda la pensión, podían seguir facturando trabajos”, asegura David Díaz, socio responsable del área laboral de Baker & McKenzie. Por ello, este experto alterta sobre la posibilidad de que haya profesionales de estos colectivos que, a partir de ahora, prefieran estar en la Seguridad Social en lugar de en la mutualidad de su colegio profesional.

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