Exposición

Los fauvistas ponen color a Madrid

La Fundación Mapfre acoge 155 obras de este movimiento.

fauvismo
Restaurant de la Machine à Bougival, de Maurice de Vlaminck.

Una gran pincelada de color invadirá Madrid desde este sábado y hasta el próximo 29 de enero. La Fundación Mapfre acoge durante este periodo la exposición Los Fauves: la pasión por el color, una muestra que reúne 155 obras, sobre todo acuarelas y cerámicas, procedentes de 80 colecciones, cedidas por instituciones como la Tate de Londres, el Centre Pompidou, el Musée d’art moderne de la Ville de Paris, la Kunstsammlung Nordrhein-Westfalen de Düsseldorf, el Milwaukee Art Museum de Wisconsin (EEUU), o el Statens Museum de Dinamarca. En palabras de la comisaria de la muestra, María Teresa Ocaña, se trata de la exposición más importante en España sobre este movimiento vanguardista, el fauvismo, sinónimo de libertad, de fuerza y de transgresión.

En la pintura fue el estandarte de la revolución del color, de la ausencia de la perspectiva y del desapego a la tradición. La intensidad y la vitalidad arrolladora de un grupo de jóvenes artistas, entre los que se encuentran Henry Matisse, André Derain y Maurice Vlaminck, formados en distintos talleres, modificaron el curso del arte en la primera década del siglo XX. Fueron estos artistas, liderados por Matisse, los que formaron el primer núcleo de este movimiento, sin credo o manifiesto, salvo su pasión y exaltación por el color y su obsesión por disociarlo de las formas. También formaron parte del grupo Albert Marquet, Henri Manguin, Charles Camoin, Jean Puy, Raoul Dufy, Othon Friesz, Georges Braque, Georges Rouault y Kees van Dongen.

Los fauves (fieras, en francés) situaron la independencia del color en el centro del debate artístico renovando los fundamentos del arte de su tiempo. Su movimiento artístico duró de 1905 a 1907, y tuvo su primer impacto público en la presentación de sus cuadros en el Salón de Otoño de París en 1905, que no dejó indiferente a nadie.

Desarrollaron varios temas con especial dedicación, como los retratos entre los miembros del grupo, los paisajes lumínicos, la atmósfera del mediterráneo francés, los espacios intimistas y la sórdida atmósfera nocturna. El fauvismo no fue una corriente homogénea sino un movimiento de un grupo de amigos, de unos jóvenes que estaban preocupados por las mismas cosas e indagaban en los mismos temas. En este breve periodo artístico, los fauves sucumbieron a las fuentes del postimpresionismo de Van Gogh, Cézanne y Gauguin y al neoimpresionismo de Signac, de tal manera que el conjunto de su obra se consideró como una revelación única para el cubismo y el expresionismo, dos de las vanguardias más relevantes de principios del siglo XX. La exposición de la Fundación Mapfre, dividida en cinco secciones, hace hincapié en las relaciones artísticas y personales entre ellos.

Fundación Mapfre: Paseo de Recoletos 23. Madrid. Hasta el 29 de enero. Precio:tres euros.

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