Puertas giratorias

Barroso pidió la jubilación anticipada antes de fichar por Goldman

El ex presidente de la Comisión empezó a cobrar la jubilación, con cargo al contribuyente europeo poco antes del fichaje por Goldman

Se calcula que ya ha ingresado 45.000 euros

José Manuel Durao Barroso, ex presidente de la Comisión Europea.
José Manuel Durao Barroso, ex presidente de la Comisión Europea.

Todo bien calculado. El ex presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, ató todos los cabos financieros y jurídicos antes de fichar por el banco estadounidense Goldman Sachs. Hasta ahora se sabía que dejó transcurrir el período de enfriamiento (18 meses) para evitar que se le sometiera al escrutinio de un comité ético sobre potenciales conflictos de interés. Pero además, según confirman fuentes europeas, poco antes del multimillonario fichaje, solicitó y empezó a cobrar por adelantado la pensión con cargo al contribuyente europeo a la que tiene derecho como antiguo miembro de la Comisión.

Algunos grupos parlamentarios habían solicitado que se le retirase a Barroso el derecho a cobrar la pensión cuando cumpla 65 años. Pero el portugués se les ha adelantado y ya lleva seis meses en la nómina de jubilados de la CE, un periodo en el que ya ha ingresado unos 45.000 euros.

Barroso debería haber empezado a cobrar esa jugosa pensión en 2021, cuando cumpla los 65 años. Pero, según fuentes comunitarias, el expresidente ha preferido no esperar y solicitó el cobro anticipado nada más cumplir los 60 años el pasado 23 de marzo. Desde el 1 de abril, apenas tres meses antes de anunciar su nombramiento como presidente no ejecutivo de Goldman Sachs, Barroso cobra el 70% de su pensión, lo que le reporta unos 7.500 euros al mes.

La pensión irá aumentado progresivamente hasta alcanzar el 100% cuando cumpla los 65 años y a partir de ese momento, ascenderá anos 11.000 euros. La ventaja de haberla solicitado por adelantado es que se trata de una remuneración acumulable, que se cobra en su totalidad con independencia de los ingresos que se obtengan por otras vías.

En el caso de Barroso, algunos medios portugueses calculan que percibirá unos cinco millones de euros al año en el banco estadounidense. A esa cifra, el ex presidente de la Comisión podrá añadir otros 90.000 euros de pensión anticipada con cargo al presupuesto de la UE.

Nuevos casos

El fichaje de Barroso provoco indignación en varias capitales y el gobierno francés llegó a pedirle al expresidente de la Comisión que renunciase a su cargo en Goldman Sachs para no dañar el proyecto europeo. De momento, Barroso ha hecho caso omiso. Algunos grupos en el Parlamento Europeo, entre ellos los socialistas europeos, fueron más lejos y reclamaron a la CE que retirase al banquero el derecho a una pensión pública europea.

La Comisión, presidida ahora por Jean-Claude Juncker (del Partido Popular, como Barroso) no ve base legal para esa retirada y se ha limitado a pedir a un comité ético que revise las condiciones del contrato con Goldman Sachs. Barroso ha advertido a Juncker por escrito que no tolerará ninguna actuación en su contra que suponga un trato discriminatorio en relación con los fichajes de otros miembros de la Comisión.

El equipo de Juncker intentaba controlar la situación cuando le han estallado dos nuevos escándalos. Esta misma semana se ha anunciado que Connie Hedegaard, comisaria de Cambio Climático durante el mandato de Barroso, ha fichado como "asesora" de Volkswagen. El fichaje coincide con el escándalo por el trucaje de los motores diésel de la automovilística alemana y con los frustrados intentos de la Comisión para que compense a sus clientes europeos. Como comisaria (2010-2014) Hedegaard fue responsable, entre otras cosas, de las políticas destinadas a reducir las emisiones de Co2 durante un período en el que Volkswagen falseaba las suyas.

La semana pasada, la ex comisaria Neelie Kroes (presente durante los dos mandatos de Barroso) reconocía que había ocultado en su declaración de intereses su participación en un fondo con domicilio en las Bahamas, tal y como han revelado los llamados Bahamaleaks.

La CE estudia si Kroes (de 75 años) violó las normas del organismo comunitario, en cuyo caso Bruselas podría pedir al Tribunal de la UE que le retire la pensión europea. A diferencia del caso de Barroso, en el de la comisaria holandesa Bruselas considera más probable que se le pueda cancelar la pensión, una decisión sin precedentes.

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