Infraestructuras

Sacyr negocia su primer contrato en EE UU y alcanza otra final

Se consolida en el tratamiento de residuos y busca concesiones

Sacyr
Manuel Manrique, presidente de Sacyr.

El deseado mercado estadounidense de infraestructuras está ya al alcance de Sacyr. El grupo que preside Manuel Manrique negocia las condiciones de su primera adjudicación, la del diseño, construcción y explotación de dos plantas de residuos en el Estado de Maryland. Tras alzarse con la oferta preferente, la firma definitiva se espera antes de que concluya el año.

Sacyr se valió de la alianza con la constructora local Manhattan Construction para acudir a la licitación en un consorcio en que se reparten el capital al 50%. Este primer encargo en Estados Unidos arroja unos ingresos aproximados de 850 millones de dólares (758 millones de euros), con obras por 185 millones y 25 años de explotación.

A partir de la entrada con el tratamiento de residuos, el grupo español lanzó en el arranque de este año una batería de ofertas para trata de poner picas en el mapa de concesiones, edificación no residencial, gestión del agua y obra pública, además de insistir en el negocio del tratamiento de basuras.

Salto exterior

La presencia en Estados Unidos, asignatura obligatoria para las constructoras globales, figura en el plan estratégico de Sacyr. El grupo debe, al cierre del primer semestre, el 52% de su cartera a negocios en el exterior, con Colombia, Chile, Perú e Italia entre sus principales destinos.

La cuota de internacionalización de la reserva de contratos de Sacyr crece desde el 46% de un año antes y alcanza el 84% en el área de Construcción.

En este último campo acaba de alcanzar la fase final por un nuevo proyecto de colaboración público-privada, esta vez en Hartford (Connecticut), para modernizar y gestionar durante 30 años distintas instalaciones de tratamiento de residuos y la conversión de un mínimo del 25% en energía. Dependerá del modelo escogido por la Administración, pero los ingresos podrían alcanza hasta 3.150 millones de dólares a partir de una inversión que oscilará entre 220 y 600 millones de dólares.

El cliente es el Departamento de Energía y Protección del Medio Ambiente de Connecticut (DEEP por sus siglas en inglés) y entre los tres consorcios finalistas se encuentra de nuevo la alianza de Sacyr y Manhattan. Sus rivales son las firmas especializadas en gestión de residuos Covanta Energy y Mustang Renewable Power Ventures. En el camino se han quedado distintos grupos españoles.

Los aspirantes deberán hacer públicos sus proyectos en octubre y discutirlos con las autoridades locales. La adjudicación se espera para mediados de 2017. El ganador se encargará de distintas instalaciones, como una planta de transformación y una incineradora de lodos, y podrá vender el material reciclado. De hecho, pasará a convertirse en proveedor de la Autoridad de Reciclaje (MIRA), encargada de prestar estos servicios en medio centenar de ciudades de Connnecticut, en las que se mueve un tercio de los residuos del Estado.

Para estos dos primeros pasos en EE UU ha servido el acuerdo alcanzado con la citada Manhattan Construction en noviembre de 2014. Su objeto fue acudir juntas a concursos de infraestructuras, concesiones, industrial (oil & gas, agua, energía) y tratamiento de residuos, pero Sacyr ha comenzado a licitar en solitario, o acompañado por otros socios, en todas estas áreas.

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