Banca

¿Podrías llegar a tener que pagar al banco por tener un depósito?

Escuetos márgenes de beneficio para los bancos y los bajos tipos de interés amenazan la rentabilidad de los depósitos

depósitos bancarios
Antonio Pedraza, presidente de la comisión financiera del CGE (i), Valentín Pitch, presidente del CGE (c) y Montserrat Casanovas, copresidenta del Observatorio Financiero (d), durante el informe del Observatorio Financiero hoy en la sede del Consejo General de Economistas en Madrid. Consejo General de Economistas

Corren nuevos tiempos de cambio en el ya movido sector bancario, advirtieron ayer los miembros del observatorio financiero del Consejo General de Economistas (CGE). Antonio Pedraza, presidente de la comisión financiera del CGE, aseguró que nos encontramos ante un nuevo escenario debido a los bajos tipos de interés: “En el año 1989, una persona con 10 millones de pesetas recibía unos intereses del 10% por tener su dinero en un depósito sin riesgo y podía vivir de las rentas; eso se ha acabado”.

La escasa retribución de los depósitos –0,19% de media en julio– ha provocado el trasvase de los clientes a los fondos de inversión, prevaleciendo en estos últimos las posiciones conservadoras. Los depósitos ahora se han convertido en un instrumento poco atractivo, tanto para los ahorradores como para los bancos, lo que pone en riesgo el trono del que durante muchos años fue el producto estrella del sector.

A este escenario se le suma otro controvertido factor más. El hecho de que la banca haya comenzado a cobrar por los depósitos a las grandes empresas argumentando que deben trasladar así los costes en que incurren ellos al abonar los intereses negativos que les impone a ellos el Banco Central Europeo. A partir de ahí, la gran pregunta es: ¿podrán los bancos llegar cobrar a los ahorradores minoristas por guardar sus depósitos? El Consejo General de Economistas cree que no.

Pedraza no piensa que “los particulares lleguen a pagar por sus depósitos a los bancos, porque son sus mejores clientes y los bancos obtienen rentabilidad a través de las ventas cruzadas”. Sin embargo, los depósitos ofrecen unos intereses muy bajos y a medida que la inflación se acerca de nuevo a valores positivos, los beneficios reales de los ahorradores se reducen e incluso podrían llegar de facto al terreno negativo.

Aunque los bancos no carguen con intereses negativos a los pequeños depositantes, también podrían provocar que acaben perdiendo poder adquisitivo por conservar su dinero en el banco o incluso, más allá, ver mermados sus ahorros si se les somete a comisiones.

Pedraza aseguró que existe una gran preocupación por el margen de beneficio en el sector financiero y que las comisiones resultan ser un “salvavidas para las entidades financieras”, que cargan con una cantidad muy importante de activos improductivos. Asimismo, el presidente de la comisión financiera de la CGE denunció la existencia de “ciertas entidades cobrando comisiones por sistema” y el hecho de que “cuando el cliente se queja, se le devuelve el dinero después de un largo proceso”.

Desde el CGE recomiendan a los ahorradores que quieran escapar de las bajas rentabilidades de los depósitos bancarios aceptar más riesgos, a pesar de encontrarnos en un panorama de “alta volatilidad”. Pero para poder arriesgar con éxito, la CGE recomienda siempre hacerlo “invirtiendo en lo que se conoce y sobre todo teniendo en cuenta el horizonte temporal de la inversión”.

En el horizonte cercano, la Comisión de Economistas prevé un aumento de los productos de tipo estructurado, que no aseguran rentabilidad para el cliente aunque sí lo hace para la sociedad inversora. Al respecto, Pedraza advirtió a los inversores interesados en este tipo de productos que “hay que vigilar que los estructurados no arriesguen el capital, que jueguen con otras cosas pero no con el capital”.

“Una reconversión bancaria encubierta”

Desde el Consejo General de Economistas aseguran que estamos asistiendo a una “reconversión encubierta por el escenario de los escuetos márgenes para los bancos”.

“Los resultados del primer semestre del año en la banca arrojan de media un 26% menos de beneficio, a los bancos les sobran los depósitos, hay mucha liquidez pero no se está dando el crédito” asegura Pedraza.

El sector intenta adaptarse ajustando los costes, mediante acciones como el cierre de oficinas o el despido de empleados y subiendo las comisiones porque “las cuentas no salen”.

“A quien más perjudican los tipos de interés tan reducidos de los Bancos Centrales es a los bancos españoles, ya que no están acostumbrados a trabajar con unos márgenes con unos tipos tan bajos”, asegura Pedraza.

Pedraza afirma que en el contexto actual  “deja un margen de explotación  absolutamente escaso para los bancos”.

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