Infraestructuras

Isolux abre la negociación de 330 millones de deuda con proveedores

La dirección prepara un plan estratégico 2017-2020 para final de año

Isolux
Fachada principal de la sede de Isolux Corsán en Madrid.

La reciente inyección de liquidez de los bancos (200 millones) ha devuelto cierto equilibrio a Isolux, un buque que comienza a avanzar aún con grietas en el casco. La nueva dirección que encabeza Nemesio Fernández-Cuesta se ha puesto a ordenar la deuda comercial y a abrir contactos con decenas de proveedores. Las facturas con un vencimiento que ha superado los 60 días suman unos 332 millones de euros, mientras que las que no han llegado a ese plazo se consideran capital circulante.

Fuentes implicadas en el proceso comentan que el grupo de infraestructuras ha reordenado la deuda con proveedores según la importancia estratégica de cada uno de ellos en el día a día de la empresa. Las conversaciones han comenzado con algunos de ellos y las mismas fuentes explican que Isolux está poniendo sobre la mesa quitas “de cierta importancia”. La empresa ha eludido dar detalles sobre las negociaciones.

El argumento de peso expuesto ante estos acreedores comerciales es que el éxito del plan de viabilidad emprendido antes del verano garantizará la actividad y el crecimiento rentable. Isolux ha alcanzado un acuerdo con la banca para convertir 1.400 millones de deuda en un 95% de capital; ha refinanciado otros 750 millones ampliables en 275 millones más; su dirección ha pasado por importantes retoques; tiene en marcha un voluminoso plan de desinversiones, y ha presentado un ajuste de empleo en España que, de partida, afecta a 535 efectivos, el 35,6% de una plantilla de 1.500 personas. El periodo de negociación para el recorte de plantilla concluye el próximo 29 de septiembre.

Durante el verano ha sobrevolado el riesgo de concurso instado por alguno de los numerosos proveedores, quienes han llegado a acudir a la Corte Española de Arbitraje tratando de eludir un duro convenio. Antes de que estallara la crisis de la compañía, los proveedores venían negándose a aceptar quitas.

  • Nueva hoja de ruta

El ex número dos de Repsol y nuevo presidente de Isolux, Fernández-Cuesta, prepara un plan estratégico 2017-2020 que debería ser presentado antes de final de año, según el calendario que se ha marcado. El objetivo es revertir una crisis que ha dejado pérdidas por 202 millones de euros en el periodo 2012-2015.

Entre las claves de futuro para el que es considerado el séptimo grupo español de infraestructuras figurará una selección más exigente de mercados (hoy está en 42 páises) para atajar riesgos, contando con destinos como EE UU, Canadá e India; la búsqueda de mayor rentabilidad a los proyectos de construcción, y el objetivo de ampliar la cartera con la vista puesta en la citada mejora de los márgenes. Otro detalle que se baraja es el de la simplificación de la marca.

Tras cerrar el ejercicio 2015 con unas pérdidas de 52 millones, Isolux vio como su auditor, PwC, expresaba dudas sobre un plan de viabilidad que continúa avanzando. La supervisora de la contabilidad del grupo resaltó que existía una “incertidumbre significativa” sobre la capacidad para poner en marcha diversos puntos de la estrategia para obtener liquidez y amortizar deuda.

 

Un teléfono para afectados y buena voluntad

Las negociaciones de Isolux Corsán con algunos de los principales proveedores de la compañía están siendo coordinadas por el departamento jurídico de la misma, liderado por un abogado de Uría Menéndez, Juan Francisco Falcón. Este último, que ya ejerció de secretario del consejo de administración durante la etapa de Luis Delso, es uno de los directivos externos que la nueva Isolux ha sentado en órganos de decisión como es el comité de dirección.

Isolux tiene activado un teléfono de atención a proveedores –algunos de ellos acumula facturas con más de un año de antigüedad– y parece estar cuidando al máximo el trato: “Esta no es una situación como la de otras constructoras liquidadas durante los últimos años. Aquí parece haber una voluntad clara de evitar el concurso y poner al día los pagos”, cita el director general de una de las empresas afectadas, que prefiere permanecer en el anonimato. Con lo que no está tan convencido es con la imposición de quitas para facilitar la viabilidad de Isolux Corsán.

Ante los suministradores, entre los que destacan importantes empresas de tecnología para plantas energéticas, han resultado significativas tanto la apuesta de los bancos por reflotar la constructora como la reciente reactivación de la contratación.

Con el acuerdo de capitalización de deuda ya firmado, Isolux ganó en agosto la ampliación de la red de agua de dos distritos de Perú, por cerca de 100 millones; la extensión en India de un tramo de la carretera NH-74, por 113 millones de euros, y distintas tareas que suman otros 100 millones en el proyecto de construcción de una central nuclear prototipo en Argentina.

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