Inversión

Fondos internacionales para olvidar el ‘Brexit’

Una mujer pasa delante de una pantalla con índices bursátiles, en Tokio (Japón).
Una mujer pasa delante de una pantalla con índices bursátiles, en Tokio (Japón).

El primer semestre del año fue complicado en los mercados bursátiles, especialmente tras la decisión de los británicos de apostar por la salida de la Unión Europea. La sorpresa del resultado, junto con las dudas sobre el impacto que tendrá esta decisión sobre el crecimiento europeo, hicieron que la mayor parte de las Bolsas mundiales sufrieran severas correcciones.

Afortundamente, la renta variable ha ido recuperando el terreno perdido. E incluso algunos mercados, como el Nasdaq, han vuelto a marcar nuevos máximos históricos. En este contexto, algunas estrategias de inversión en Bolsas internacionales se han mostrado muy sólidas, y han logrado sobrellevar e incluso sacar provecho de las turbulencias provocadas por el Brexit.

Las grandes gestoras tienen diversas propuestas para aquellos inversores a quien no les tiembla el pulso por los vaivenes que han tenido los mercados en los últimos meses. Los expertos recuerdan que, a largo plazo, el activo que más retornos genera es la renta variable. Y proponen varios productos y estrategias para sacar provecho a la recuperación.

Desde opciones que tratan de minimizar la volatilidad de las acciones en cartera, hasta productos que se centran en grandes tendencias de consumo, pasando por otros especializados en compañías de pequeña y mediana capitalización.

“A la hora de seleccionar un buen fondo de Bolsa internacional me centraría en productos que lleven a cabo una gestión activa de su cartera y se desmarquen de una gestión ligada a índices; fondos que primen la selección de empresas, y que combinen diferentes estilos de gestión y diferentes capitalizaciones bursátiles, pero siempre en el contexto de un entorno de crecimiento económico moderado a nivel mundial”, explica José María Luna, director del departamento de análisis de Profim. “Se trata de seleccionar empresas de calidad que premien a sus accionistas, ya sea a través de dividendo, con buenas perspectivas de crecimiento de sus beneficios, o con recompra de acciones”.

 

1. Empresas de pequeño tamaño

La inversión en compañías de pequeña y mediana capitalización presenta, a medio y largo plazo, unos rendimientos mejores que la inversión en grandes compañías. Desde AXA Investment Management –el brazo inversor del gran grupo asegurador francés– proponen como una buena opción para los próximos meses el fondo AXA Rosenberg Global Small Cap

“Es importante que los inversores no pierdan el enfoque a largo plazo, a pesar del difícil entorno que vemos actualmente en los mercados. En este sentido, para la asignación a renta variable siempre es interesante invertir en compañías de pequeña capitalización, sin olvidarse que este año será un año de gran volatilidad”, explica Beatriz Barros de Lis, directora general de AXA IM en España.

En los últimos cinco ejercicios, el fondo recomendado ha obtenido un rendimiento medio anual del 17,9%. Más de la mitad de su actual cartera de inversiones está en pequeñas compañías de Estados Unidos, como Ingredion (que suministra materia prima para la industria alimentaria y farmacéutica) o Synopsis (líder en el desarrollo de software especializado para el diseño de circuitos integrados complejos).

 

2. Bajar volatilidad

Las casas de análisis coincide en que lo que queda de ejercicio estará marcado por la volatilidad. Algunos fondos de inversión tienen estrategias específicas para tratar de reducir al máximo la oscilación de su valor liquidativo, invirtiendo en compañías que presentan una evolución más estable.

Este es el caso de Seeyond Global Min Variance. “Este fondo busca reducir a un tercio la volatilidad de una cartera de renta variable, invirtiendo en las acciones menos volátiles y escasamente correlacionadas”, explica Christian Rouquerol, director de ventas para Iberia de Natixis Global AM. “Su objetivo es ofrecer un rendimiento estable con carteras que tienden a ser más resistentes frente a las caídas del mercado a la vez que con potencial de revalorización en momentos de subidas”.

Este producto cuenta con el cuatro estrellas Morningstar y ha logrado esquivar las pérdidas en lo que va de año, pese a las fuertes turbulencias provocadas por el Brexit. De hecho, en el segundo trimestre logró un rendimiento del 4,31%, y ya acumula una rentabilidad del 7,2% a lo largo de 2016.

Otro fondo de renta variable global que busca compañías capaces de ofrecer rentabilidades estables a lo largo del tiempo es el Nordea Global Stable Equity. “En este vehículo, los gestores identifican, a nivel mundial, aquellas compañías que operan en áreas consolidadas de negocio, generando ganancias y flujos de caja de forma estable y continuada. El objetivo de todo ello es ayudar a reducir la volatilidad de la cartera”, explica José María Luna, de Profim.

Este enfoque centrado en la estabilidad –que el equipo de Nordea puso en marcha en el año 2005– se basa en un modelo de selección cuantitativo que detecta valores con un perfil de riesgo moderado (aquellos con los fundamentales más estables) y con una valoración atractiva. Lo hace en función a un análisis que engloba tanto la evolución del precio de la acción, como las ganancias, los dividendos, el beneficio antes de impuestos y amortizaciones, así como el flujo de caja de cada compañía en el pasado. Lo que hay, por tanto, es una combinación entre un análisis cuantitativo y un enfoque fundamental cualitativo.

Todo ello da lugar a una cartera, que se gestiona con independencia de los índices y que está muy diversificada –entre 100 y 150 valores–, lo que redunda en una mayor estabilidad para el fondo. Su rendimiento medio anual, en los últimos cinco ejercicios, ha sido del 13%.


3. La fuerza de las marcas

Otra alternativa para navegar en las aguas de la renta variable internacional es apostar por los fondos que están enfocados en las grandes tendencias de consumo, o en compañías que controlan potentes marcas comerciales, con presencia. La fuerza de las marcas permite a estos compañías que, aún en entornos de caídas bursátiles, presentar mejores retornos que otros fondos similares.

Félix López, socio de la firma de asesoramiento atl Capital, destaca el buen comportamiento del fondo Morgan Stanley Global Brands. “Se trata de un fondo global de renta variable que invierte principalmente en grandes compañías mundiales, con un cierto sesgo hacia Estados Unidos. Se centra en sectores más ligados al consumo, tanto tradicional como al ligado a las nuevas tecnologías. Destaca su fuerte infraponderación al sector financiero, menos del 5%”, explica este experto.

Este vehículo logró acumular una rentabilidad del 3,85% en el segundo trimestre, a pesar de las fuertes turbulencias que se dieron como consecuencia del Brexit. Su rentabilidad media anual en los últimos cinco ejercicios ha sido del 14,85%. En su cartera de inversiones tiene valores como Microsoft, Nestlé, Unilever (propietaria de marcas como Frigo, Hellmans o Dove).


4. Buenos dividendos

Otro fondo internacional con muy buenos resultados en los últimos años es BNY Mellon Global Equity. Para José María Luna, de Profim, es uno de sus productos preferidos en renta variable internacional. “Se trata de un producto que invierte en compañías que persiguen generar unos dividendos por encima de la media. Su índice de referencia es el FTSE World, aunque sólo se utiliza a efectos comparativos. Su estilo de gestión es totalmente flexible, sin restricciones por capitalización bursátil, ni tampoco en lo que se refiere a sectores o países”, explica el experto.

El fondo es fruto de la convicción de su equipo gestor, de modo que generalmente la cartera estará compuesta por menos de 70 compañías. Newton –boutique 100% de BNY Mellon, responsable del fondo y cuya gestión se basa en un enfoque temático global– parte de la idea de que ninguna empresa, economía o mercado puede considerarse de forma aislada, sino que, al contrario, todo debe entenderse en un contexto global.

El fondo cuenta con cuatro estrellas Morningstar y ha logrado una rentabilidad media anual en los últimos cinco ejercicios del 14,95%. En lo que va de 2016 ya ha rentado más de un 7%.


5. Gigantes globales

Un producto muy apreciado por los especialistas en la selección de fondos es el Robeco BP Global Premium Equities. Félix López, atl Capital, explica que se trata de un “fondo global de renta variable que invierte principalmente en grandes compañías con sesgo a Estados Unidos, más del 50% de la cartera. La cartera es un mix de compañías valor y crecimiento. A nivel sectorial, industria y servicios financieros son sus principales apuestas”.

Entre las principales posiciones del fondo están Alphabet (matriz de Google), Comcast, Hewlett-Packard... El fondo cuenta con cuatro estrellas Morningstar y ha logrado un rendimiento del 17,3% anual en los últimos cinco ejercicios.

Otro fondo donde las compañías de Estados Unidos tienen un importante peso es el First Eagle Amundi International, destacado por José María Luna. El fondo cuenta con cuatro estrellas Morningstar, y un estilo de inversión muy flexible. Además de tener posiciones en compañías como Oracle, Microsoft o Comcast, también tiene una fuerte apuesta por el oro.

Normas
Entra en El País para participar