Editorial

Los cajeros, un negocio renovado

La nueva política de cobrar a los no clientes por sacar dinero en la red propia de cajeros, puesta en marcha por CaixaBank y seguida por Santander y BBVA, supuso toda una revolución en este servicio, un reto para la competencia y un desafío para las entidades que realizan exclusivamente banca online. Lo que parecía una apuesta arriesgada, pero que tenía el sentido de dar más valor a la inversión en la red propia, ha dado buenos resultados a las tres mayores entidades. El resto, que afrontó la nueva estrategia con alianzas de intercambio de uso de cajeros con otros bancos, se plantea en gran parte seguir aquel camino, una decisión que tiene la lógica que le proporciona la fuerte caída de los márgenes. A finales de este año llegará la primera revisión de las tarifas de los cajeros y una parte importante del sector, impulsada además por la necesidad de compensar esa caída de márgenes derivada de la política de tipos cero del BCE, retocará las comisiones por obtener efectivo en sus terminales. Son medidas que impulsarán la competencia en precios y a las que se debe exigir la máxima transparencia. Tanta como a los nuevos servicios, inéditos hasta ahora en España, a los que esta revolución en los cajeros ha abierto la puerta, como el que ayer mismo anunció ING para sacar efectivo en comercios y estaciones de servicio.

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