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El día en el que Gas Natural pasó a ser una empresa internacional

Isidro Fainé será nombrado presidente de la gasista en los primeros meses de 2017

GIP solicitará dos puestos en el consejo de Gas Natural Fenosa

Gas Natural

Si la operación de venta del 20% de Gas Natural Fenosa al fondo estadounidense Global Infrastructure Partners (GIP) ha sido calificada de libro para Repsol y La Caixa, los expertos también la consideran de libro para la gasista. Los dos principales accionistas de Gas Natural, La Caixa, con el 34% de su capital en la actualidad, y Repsol, con el 30%, consiguen hacer caja con esta operación. Cada uno ingresará unos 2.000 millones de euros con unas destacadas plusvalías que les arreglará el presente ejercicio y sin perder el control de la compañía, ya que seguirán controlando entre ambas el 44% del capital de la gasista.

Esto les permitirá mantener las consignas de futuro de Gas Natural incluidas en su plan estratégico 2016-2020, y no alterar la cúpula directiva, ambas condiciones impuestas por La Caixa. La firma presidida por Isidro Fainé se ha decantado por la oferta presentada por GIP, frente a otras, por lo que parece que la operación se cerrará con este fondo estadounidense en los próximos días, con lo que se convertirá en el tercer accionista de referencia. Ante esta posición el fondo solicitará su entrada en el consejo de administración de la gasista, en el que podría obtener dos asientos.

La opción de La Caixa por GIP tiene varias connotaciones que los expertos consideran positivas. En primer lugar, es uno de los fondos más grandes del mundo que, además, no es clasificado como buitre o especulativo, por lo que el mercado entiende que su inversión es estable. A ello se suma que no tiene intención de alterar las fuerzas de poder actuales en la compañía, e incluso está dispuesto a asumir el próximo cambio de presidente, que pasará, si no hay cambios imprevistos, de Salvador Gabarró, actualmente, a Isidro Fainé, que compartirá este nuevo cargo con el de presidente de la Fundación Bancaria La Caixa y Criteria Holding. Este relevo se producirá en los primeros meses de 2017, y parece que no irá acompañado de otros cambios, ni de directivos ni de estrategia. Así, GIP tendrá acceso a la supervisión y control de la empresa, pero sin inmiscuirse en las máximas responsabilidades.

“No habrá una revolución interna con la entrada de un tercer accionista de referencia”, señalan fuentes del mercado que destacan esta como la segunda implicación positiva.

La tercera connotación positiva, y puede que sea la más importante, según los expertos, es la proyección internacional que aporta GIP a Gas Natural. “Hace unos años Gas Natural era una empresa calificada de catalana. Gabarró junto a La Caixa, con Fainé a la cabeza, y Repsol, han conseguido que se la considere una compañía española. Ahora el reto es su internacionalización y GIP le dará ese empuje que le falta. El fondo estadounidense es una firma de prestigio”, señala un analista, que añade que dotará a Gas Natural de un perfil más global. Además, se lanza el mensaje a los inversores del atractivo de apostar por la empresa española.

  • Primeros pasos del CEO de Popular

Cambiando de asunto. El nuevo consejero delegado de Banco Popular y número dos de la entidad, Pedro Larena, ha empezado con fuerza. Asumió su cargo el pasado día 1 de este mes, y ya desde el primer día se había fijado una hoja de ruta que comenzó a aplicarla ese mismo día, o incluso antes, a principios de la semana pasada. Larena ya ha mantenido reuniones en privado e individualmente con cada uno de los principales directivos de la entidad financiera.

En estas reuniones el ejecutivo ha sometido a cada uno de los directivos a un interrogatorio pidiendo información sobre sus funciones y las áreas en las que desarrolla su trabajo. Además, les ha reclamado un informe que deben entregar en los próximos días analizando las fortalezas y debilidades de sus respectivas unidades.

Larena quiere tener así una visión pormenorizada de la situación del banco. Parece, según apuntan fuentes financieras, que más de un alto directivo de Popular ha salido de esta reunión con cara de pocos amigos, o mejor dicho, de preocupación.

Esta semana, además, Larena se reunirá con los segundos niveles del banco, es decir, con los directivos de servicios centrales, pero en esta ocasión la cita será colectiva. También ha contactado ya con algunos directores territoriales. El nuevo número dos de Popular inicia así una nueva etapa en la que tiene el gran reto de que la entidad se centre en el negocio bancario rentable, al mismo tiempo que logra liberarse del lastre inmobiliario.

Eso sí, según aseguran varios expertos del sector, la venta de inmuebles no está cumpliendo las expectativas previstas pese a que los bancos digan públicamente que se está acelerando la venta de pisos. “Aún queda lastre inmobiliario para más de un lustro. No solo no se reducen los adjudicados, sino que aumentan trimestre tras trimestre”, señala el director general de uno de los principales bancos del país.

  • Un verano tranquilo para los banqueros

Por primera vez desde hace cinco años los banqueros españoles han disfrutado de unas tranquilas vacaciones, según confesaba el viernes pasado uno de ellos. “No me lo podía creer. En las tres semanas de vacaciones que he tenido no ha sonado el teléfono ni una sola vez avisando de algún susto en el sector. Esto significa que la banca española está bien”.

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