Presión fiscal en la UE
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Las grandes tecnológicas sí tributan en EE UU

El 74% de los impuestos de las cinco grandes tecnológicas se abonaron en EE UU

El 53% de la facturación viene de fuera de su país de origen

La presión de la Unión Europea hacia la fiscalidad de las grandes empresas tecnológicas estadounidenses vivió esta semana su mayor hito con la reclamación por parte de Bruselas de 13.000 millones a Apple por impuestos no abonados entre 2003 y 2014. Las dudas de distintos estados por la forma de tributar de estas compañías y los favores de algunos Gobiernos han ocupado infinidad de portadas en los últimos años.

Cinco son las grandes tecnológicas más reconocidas y señaladas por algunos en la UE: Amazon, Alphabet, Facebook, Microsoft y Apple. Acudiendo a los registros de la SEC, el equivalente estadounidense de la CNMV española, estas compañías pagaron en 2015 más de 31.000 millones de dólares (27.800 millones de euros) en impuestos por su negocio, con un incremento del 32% respecto a un año antes. Cerca de la mitad del total son abonados por Apple.

Todas estas empresas tienen una expansión internacional notable, con marcas que son reconocidas en cualquier lugar del mundo. Así, el 53% de los 520.000 millones de dólares ingresados por estas compañías en el último ejercicio, procedieron de fuera de EE UU, su país de origen. Amazon es la única de las cinco que todavía vende más en el mercado interno que en el exterior.

El peso del negocio internacional cae de manera notable si se estudian los impuestos pagados por estas empresas. Las autoridades estatales y federales estadounidenses recibieron en los 12 meses del pasado ejercicio casi 23.500 millones de euros, algo más del 74% del total. Así, pese a que el exterior supone más de la mitad de las ventas de la empresa, apenas suma un 26% de los tributos pagados por estas empresas. Si bien es cierto, el peso de la tributación exterior ha aumentado desde el ejercicio anterior, en 2014, cuando supuso menos del 22%.

El estallido del caso de Apple ha sentado un precedente histórico para el resto de empresas tecnológicas que operan en la UE. Tras rechazar las acusaciones de la Comisión Europea el mismo martes, la compañía argumentó ayer a las preguntas de los analistas que el escrito de las autoridades comunitarias fue “engañoso y decepcionante”, ya que aseguraron que es falso que pagase solo el 0,005% de los impuestos.

Se trata de la mayor reclamación que hacen las autoridades comunitarias a una empresa por impuestos no abonados, muy por encima del anterior precedente, cuando se exigió a EDF que devolviera 1.400 millones. Pero podría no ser el único caso. Tal y como la propia Amazon explica en sus cuentas del último trimestre, tiene abierto un proceso desde 2014 por el cual la Comisión Europea investiga el acuerdo fiscal que tiene en Luxemburgo.

Ya desde el anterior comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, las autoridades comunitarias han aumentado su presión sobre las multinacionales estadounidenses, no solo las tecnológicas. Así, la actual responsable del ramo, la danesa Margrethe Vestager también tiene el foco puesto en otras como McDonald’s o Starbucks.

Esta presión no ha sido bien percibida por las autoridades estadounidenses. “Estamos preocupados por un enfoque unilateral que amenaza con socavar el progreso que hemos realizado con los europeos para hacer justo el sistema fiscal internacional”, comentó en rueda de prensa el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, tras conocerse la noticia. Este desencuentro entre EE UU y la UE llega en pleno proceso de negociación de un tratado de libre comercio entre ambas autoridades, el conocido como TTIP.

Tampoco en el Gobierno Irlandés, al que se le exige que reclame a Apple los 13.000 millones más intereses, ha sentado bien. El ministro de finanzas, Michael Noonan, se apresuró el martes a anunciar un recurso contra la decisión de la Comisión Europea. Sin embargo, un día después, no parece tan claro que lo vaya a hacer. Las dudas surgidas en el seno del partido Alianza Independiente, socio de Gobierno de la formación Fine Gael a la que pertenece Noonan, provocaron que ayer no hubiera acuerdo en el Ejecutivo al respecto.

 

Muchos millones en el exterior para evitar el pago de impuestos

Durante los últimos años, las autoridades de EE UU han mantenido una fuerte polémica con las grandes corporaciones a causa del dinero que estos grupos tienen depositado en sus filiales en el extranjero y que no repatrían para así evitar el pago de impuestos. Y las cifras son multimillonarias y crecientes.

Según las estimaciones publicadas por la agencia Moody’s, a la conclusión de 2015, las empresas no financieras de EE UU tenían en el extranjero un total de 1,2 billones de dólares (en torno a 1,07 billones de euros), cifra que supone un 72% del total de las tesorerías de estas compañías. En 2014 tenían 1,1 billones de dólares, por 947.000 millones en 2013, 840.000 millones en 2012 y 700.000 millones en 2011.

En este ranking, el sector tecnológico es el líder destacado, con un total de 630.000 millones de dólares fuera de EEUU a final de 2015 (540.000 millones a la conclusión de 2014). Apple, Microsoft, Cisco Systems, Google y Oracle lideraban el ranking global al acumular entre liquidez, inversiones a corto plazo e inversiones a largo plazo un total de 441.000 millones de dólares en sus filiales internacionales (369.000 millones a final de 2014), un 87% del total de su tesorería conjunta. En el caso de Apple ese porcentaje subía al 93%, por un 94% de Microsoft y Cisco Systems.

Los analistas de Moody’s destacaron que las compañías de EEUU dedican el dinero doméstico a pagar dividendos o realizar programas de recompra de acciones, además de pagar posibles adquisiciones. Para la agencia de calificación, el dinero depositado en el extranjero seguirá aumentando durante los próximos años a menos que cambien las leyes fiscales en EEUU, para animar a las compañías a repatriar estos fondos. Moody’s, en cualquier caso, indicó que no espera cambios en esta legislación en los próximos tiempos.

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