Emprendedores

Errebé, las gafas que usa el rey

La facturación en 2015 rondará los dos millones de euros

Errebé, las gafas que usa el rey

En un momento en el que comercialmente en España funcionan las gafas baratas, crear una empresa que venda este producto a un precio superior a los 120 euros pudiendo llegar a los 240 y que tenga éxito no es tarea fácil, pero David Lencina lo ha conseguido con Errebé.

Prueba de ese éxito es que hasta el rey de España las utiliza. “Que Felipe VI utilizara nuestras gafas en 2014, justo tras abdicar su padre y proclamarse él como rey, fue un hecho que nos posicionó a nivel internacional”, afirma contundente su fundador y presidente David Lencina. Desde aquel momento el rey utiliza gafas Errebé todos los años en sus paseos por Mallorca. De hecho este año la marca es patrocinadora de la embarcación Aifos (velero de la Armada patroneado por el rey) en la Copa del Rey de Vela, celebrada anualmente en la isla balear.

“La familia real ha hecho y hace por los empresarios de este país más que ningún político, son unos excelentes embajadores”, proclama Lencina y no duda en criticar poniendo a Portugal como ejemplo la política empresarial de España. “Hasta el Gobierno de Portugal, muy al contrario de los políticos de Mallorca, quiso apoyar mi empresa”, continúa. Y es que este empresario mallorquín recibió una llamada del país luso proponiéndole afincar su empresa libre de impuestos en su territorio, ¿a cambio? Que contratase a trabajadores de la zona.

  • Del garaje a la realeza

La historia del recorrido de Errebé comienza a finales de 2010. Tras ser despedido de la multinacional número uno del sector óptico en diciembre, Lencina, decidió, en sus propias palabras, pasar el mal trago de ver cómo de mejor amigo de la compañía pasaba a ser el enemigo número uno, fundando su propia firma de gafas.

Como tantos otros emprendedores cuando comenzó a vivir su propia aventura, nada sabía de cómo financiar su empresa, de aranceles o de cómo diseñar su propio producto. Pero pronto aprendió a desenvolverse en ese nuevo mundo, total ya lo había hecho otras veces… La primera vez en que Lencina se vio obligado a cambiar de rumbo, lo hizo desde la radiofórmula a la óptica. Esta vez el camino transcurría en el mismo sector, pero de empleado a emprendedor.

Al igual que muchos comenzó en el garaje de su casa con un ordenador que se quedaba bloqueado y con largas noches de trabajo junto a su mujer. Desde enero de 2011, momento en el que decidió fundar su propia empresa hasta febrero de 2012, desarrollaron y diseñaron el producto, definieron los valores de la marca y adquirieron el know-how que toda empresa tiene que tener para crecer. El nombre de la firma es otro cantar.

David Lencina, fundador de la compañía Errebe.
David Lencina, fundador de la compañía Errebe.

“Jugaba con mi hija para mejorar la pronunciación de la letra R y diciendo su nombre en alto, ella añadió una be, de tal manera que quedó la palabra “errebé”, explica el ceo y fundador de Errebé y continúa. “Para mi Errebé quiere decir realmente buenas. En cuanto al color azul del logotipo, hace referencia al mar mediterráneo, al origen mallorquín de nuestra marca”.

  • Cifras económicas

Para financiarse consiguieron un préstamo ICO de unos 70.000 euros que según afirma Lencina dieron la vuelta en tres meses, lo que les permitió devolverlo. Por ello, la financiación no fue una de sus grandes preocupaciones, pero el inicio de las ventas sí que le dio algún que otro dolor de cabeza. “Salí a ver a todos mis antiguos clientes en la isla, el 80% me dieron las espalda y otros ni me cogían el teléfono. Pronto me di cuenta de que uno no puede ser profeta en su tierra por lo que me marché a Andalucía donde, empecé sintiéndome como pez fuera del agua, al tener que ir yendo puerta por puerta de las direcciones que extraía de las Páginas Amarillas, pero pronto olvidé esa sensación al sentir que a la gente le gustaba mi producto”, rememora Lencina.

Tras conquistar Andalucía, donde actualmente Errebé es la segunda gafa más vendida, Lencina probó suerte en la zona centro, en Levante, Extremadura y Cataluña. Con esta expansión la compañía comenzó a notar el éxito, incluso los comerciales les llamaban porque querían vender sus productos. “Considero que parte de la clave de nuestro éxito es nuestro servicio posventa y nuestro esfuerzo por ofrecer productos de calidad a un precio competitivo”, afirma Lencina.

El triunfo actual de Errebé se muestra en sus ventas y en su presencia internacional. Si en 2012 vendieron 7.000 unidades de gafas de sol, en 2015 y tras haber incorporado la gama de visión en 2013, vendieron 100.000, de las cuales el 50% fueron de sol y el 50% graduadas. Esto les ha permitido obtener una cifra de negocio cercana a los dos millones de euros. Su expansión internacional comenzó en 2014 a través de la presencia en ferias del sector. Actualmente exportan el 50% de sus ventas en 15 países: Grecia, Alemania, Italia, Irlanda, Suiza, Chipre, Estados Unidos, Brasil, Turquía, Grecia, Alemania, Marruecos, Argelia, Túnez e Israel.

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