El Foco

Exportar entre nubarrones

La empresa pequeña adolece aún del suficiente músculo empresarial, económico, productivo y exportador

Exportar entre nubarrones

El 2015 ha sido un año de grandes cifras de exportación. El primer semestre es igualmente excepcional. Un 2,3% más en idéntico periodo de tiempo. Mas algo llama la atención: lo hace a diferencia de las principales economías europeas, que lastran o estancan los resultados. ¿Llegan más tarde los efectos a España del mismo modo que salimos más tarde, o somos más competitivos, no por innovar más que otros, sino por la reducción de costes, sobre todo salariales? Solo Alemania sigue el paso, las demás retroceden, incluso el gigante asiático, que de ser la fábrica del mundo, a todo coste, reequilibra ahora como productor de servicios internos hacia una sociedad cada vez más exigente y ávida de consumo propio.

Internacionalizarse es algo más que exportar. Nunca tantas empresas ni marcas españolas lo han hecho. Y llegado a cifras y volúmenes de venta tan altos. Cuestión distinta es el grado, la intensidad y la frecuencia, como también lo es redimensionar el valor que tiene o no la marca España como efecto prescriptor y de prestigio. Las grandes y tractoras consolidan una expansión vertiginosa. Pero son las pymes las que más esfuerzo han hecho y deben seguir haciendo para sortear dificultades y trabas. El reto ha dejado de serlo. De la opción a la necesidad. Es una realidad, pero que ha de consolidarse, crecer, fortalecerse, expandirse de unos mercados a otros. Miles de empresas lo hacen por vez primera este año. La media se toma durante cuatro años seguidos exportando. Y esa nos da una radiografía clara y definitiva, la internacionalización no es una moda, ni una huida, es una necesidad. Seguir esa estela es clave, aprendiendo y diversificando, depurando y mejorando acciones, fases y actividades. Crecimiento, reactivación, regeneración, creación de empresas.

¿Qué se conoce de otros mercados, de sectores, de nichos de oportunidad, de competencia, de técnicas de comercialización conforme a gustos, preferencias y cánones de otras culturas? No todos los países ofrecen lo mismo, ni las mismas garantías, ni seguridades jurídicas. Nichos, ámbitos, sectores, canales y saber buscar y leer las oportunidades han hecho el resto. Valentía y coraje, pero sobre todo, decisión.

"La internacionalización no es una moda, ni una huida, es una necesidad. Seguir esa estela es clave"

Hemos sabido diversificarnos, nos hemos diferenciado, incluso especializado, pero debemos cooperar, colaborar interempresarialmente. Consorcios, en origen y en destino, búsqueda de sinergias en países de destino, canales de distribución y comercialización adecuados. Romper barreras e inercias no solo mentales, también jurídicas, económicas y del lenguaje. Comunicación y marketing. Utilización de plataformas digitales para esa internacionalización, para la agrupación de productores, distribuidores, etc. Marcar estrategias desde lo público, retos y sobre todo cauces de colaboración entre todos los actores y las empresas. Más y mejores servicios, prestaciones, desde la formación, idiomas, análisis de mercados a diagnósticos, la competitividad del producto o servicio y conocimiento de cauces comerciales, de distribución, garantía y financiación.

La empresa pequeña, la fotografía más nítida del ecosistema empresarial español, adolece aún del suficiente músculo empresarial, económico, productivo y exportador. Debemos ser conscientes. Diagnosticarlas. Nuevas exigencias. Las administraciones han comprendido el servicio, el impulso, la apuesta, el apoyo transversal y directo que han de dar a la internacionalización y a la competitividad. Ordenar, racionalizar, priorizar líneas de acción, servicios y actuaciones así como socios privados y organismos que coadyuven a esta tarea es vital, crucial. Y lo es más que fijar unos objetivos sobre un papel. Hay que plasmarlos en el día a día, en la realidad que empapa y que conocen como nadie los propios empresarios individualmente y a través de sus organismos colectivos y asociativos. Colaboración desde la lealtad, la honestidad, el rigor, la aportación y la responsabilidad. Pública y privada. Pulso e impulso, pedagogía y formación, canales y vías para alcanzar aquella. Formación eficiente, útil y eficaz para las empresas, y con ellas, la adopción racional de decisión. La de internacionalizarse, desde el análisis objetivo y realista de la empresa, desde la autocrítica, desde el testar el producto y servicio, conocer el mercado al que se quiere ir, discriminar, diversificar, neutralizar en lo posible los riesgos. Investigación competitiva, inteligencia competitiva. Búsqueda de oportunidades, de canales de colaboración.

Ayudar a internacionalizar a nuestras empresas, tejer una capa firme e impermeable de empresarios, sectores, dispuestos a salir fuera, a competir en otros mercados, en otros países, con lo que eso significa, personal y profesionalmente, necesita el impulso, el apoyo decidido y no solo el estímulo de los poderes públicos. Orientación y servicios en destino. Asesoramiento, respaldo financiero y garantías, sobre todo en licitaciones internacionales. Se está haciendo, pero se puede hacer más. La estrategia es clara, irme a través de acciones, servicios y presencia institucional. Una estrategia que debe además diseñar planes concretos de captación de inversión como catalizador de sinergias hacia la competitividad, la productividad y la creación de empleo. Inversión y capital paciente, estable. Relocalización frente a deslocalización.

La internacionalización es hoy una realidad. Próxima y eficaz. Un aprendizaje y una experiencia que crece día a día. Exportar es solo una de esas modalidades, desde lo ocasional, a lo directo, lo indirecto, pero también lo es la implantación en destino, filiales, sucursales, alianzas empresariales. Pero también lo es saber gestionar los recursos humanos que se tienen en una empresa. Como saber cooperar y colaborar con otras empresas y otros organismos. Formando consorcios, en origen y en destino, formando gestores y planificando las fases de internacionalización. Esta es algo más que exportar esporádica o continuadamente.

"Tenemos que dar el salto y el pulso en otros sectores. Posar los ojos y estrategias en otros países, continentes"

Pero los nubarrones están ahí. Demasiada dependencia de la UE (casi tres cuartas partes de lo producido se exportan ahí). Los BRICS atraviesan momentos difíciles, de retroceso por las comodities, caída de ingresos, depreciaciones de valor de sus monedas. Se habla de mercados emergentes más que de los cinco clásicos, Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Hay que fomentar una mayor diversificación e intensificación de lo que se exporta mayoritariamente. Buscar nuevos nichos, mercados, sectores es capital.

Exportamos más, pero a precios inferiores. Exportamos sobre todo automoción, alimentación, textil y bienes de equipo. El mundo cada vez es más competitivo. Y los mercados globales viven momentos de tensión y devaluación. Tenemos que dar el salto y el pulso en otros sectores. De mayor capacidad en innovación y desarrollo tecnológico. Es otro gran reto. Posar los ojos y las estrategias en otros países, continentes, como África.

Abel Veiga es profesor de Derecho Mercantil en Icade.

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