No es más caro
Samsung Galaxy Note 7

Reparar un Samsung Galaxy Note 7 costará lo mismo que un Galaxy S7

El fabricante surcoreano Samsung ha mejorado en sus últimos lanzamientos un factor clave para los teléfonos inteligentes, la resistencia. Es decir, que gracias a su construcción con un chasis de aluminio más resistente y al tratamiento para el agua y el polvo, ahora es más complicado que uno de sus terminales acabe rompiéndose, si nos centramos en la gama alta. Pero hay un factor aún más interesante en el nuevo Samsung Galaxy Note 7, que es el recubrimiento Gorilla Glass 5 de Corning para su pantalla, especialmente diseñado para afrontar impactos de mejor manera. Ahora bien ¿qué implica esto si finalmente acaba rompiéndose el equipo? ¿Nos va a costar más que reparar un Samsung Galaxy S7? No.

La reparación de un Samsung Galaxy Note 7 no es más costosa (para el consumidor) que la de un Samsung Galaxy S7

El Samsung Galaxy Note 7 mantiene unas prestaciones muy similares a las del Samsung Galaxy S7, pero con algunas diferencias importantes. Es más similar a la versión Edge por su pantalla curva en la parte frontal y su curvatura también a la espalda, pero está recubierto por la lámina Gorilla Glass 5. Además de esto cuenta con más memoria interna y el S-Pen, diseñado para tareas de productividad. En definitiva, es un terminal algo más completo, aunque similar en hardware, y también tiene un precio algo superior.

Sin embargo, Samsung ha apostado por mantener exactamente los mismos precios de reparación, por ejemplo, en caso de que se rompa la pantalla. Un factor importante que se ha podido comprobar ya en los Estados Unidos, que es de donde llega esta información, y que es de tal importancia porque, aunque podría repararse en 'otros lugares', es la única forma de garantizar que todo sale correctamente de 'taller', especialmente cuando se trata de un equipo resistente al agua.

Reparar el terminal con el fabricante es la única manera de mantener la garantía del mismo, y en el caso de dispositivos resistentes al agua es la única forma de garantizar que el terminal seguirá siendo resistente a las inmersiones de hasta metro y medio de profundidad, y por un máximo de media hora. Por tanto, un dato importante para los consumidores, y una estrategia interesante por parte del fabricante.

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