Supervisión de los mercados

El chivato que rechazó una recompensa de ocho millones

El chivato que rechazó una recompensa de ocho millones

Se llama Eric Ben-Artzi y trabajaba como directivo en el área de riesgos del Deutsche Bank en Estados Unidos. Eso fue antes de informar a las autoridades estadounidenses de las deficiencias en los controles internos de la firma alemana. El chivatazo se resolvió con una sanción de 55 millones de dólares para el banco y una recompensa de 16,5 millones para Ben-Artzi y un segundo informador.

Hoy, en un artículo en Financial Times, Ben-Artzi explica que ha rechaza el dinero de la SEC, supervisor de los mercados en EE UU, porque el organismo, denuncia, solo sancionó a la empresa, mientras los directivos que cobraron íntegramente sus bonus, denuncia. “Deutsche no cometió estas irregularidades. Deutsche es la víctima”, escribe, “los directivos salieron indemnes por las puertas giratorias exitentes entre la SEC y el banco, donde los abogados con puestos de alta dirección van y vienen del banco al supervisor incluso con la investigación en marcha”.

Robert Khuzami, Robert Rice o Dick Walker son algunos de los directivos que intercambiaron posiciones entre las altas esferas de Deutsche Bank y el supervisor que investigaba al banco 

Según el ex directivo, la recompensa debería haberla abonado los directivos del banco que incurrieron en irregularidades. “No participaré en el pillaje sobre la gente a la que me contrataron para proteger”, señala, refiriéndose a los accionistas de la firma. En su día, la SEC explicó que los estados financieros de Deutsche Bank no reflejaban los riesgos significativos en posiciones ilíquidas y complejas en el mercado de derivados.

El otro chivato, Matt Simpson, operador en la mesa de negociación, no ha renunciado a la recompensa. Como tampoco lo han hecho con su parte la ex mujer de Ben-Artzi ni sus abogados, según explica el propio denunciante.

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