Energía

Isolux logra en América sus primeros contratos tras la reestructuración

La consutructora se embolsará un total de 155 millones por proyectos en EE UU y Argentina

Sede de Isolux Corsán en Madrid.
Sede de Isolux Corsán en Madrid.

Apenas tres semanas después de que Nemesio Fernández-Cuesta relevase a Luis Delso como presidente del consejo de administración de Isolux Corsán, la compañía ha rubricado dos contratos internacionales en el continente americano. A saber, construirán una central nuclear en Argentina por 105 millones de euros, según informó la compañía ayer, a la que sumar una planta solar en EE UU por 50 millones, como se conoció a principio de mes. El montante total asciende a los 155 millones.

El de mayor cuantía, en la provincia de Buenos Aires, debe ejecutarse en 30 meses. Tecna –filial de Isolux en Argentina– se encargará de la ejecución “llave en mano” una parte del reactor llamado Carem 25. Esta instalación, diseñada por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) de Argentina, generará unos 33 megawatios. La empresa española será responsable de la construcción de los sistemas secundarios y terciarios completos, el ciclo térmico, las tuberías de vapor, la turbina, el generador y el condensador.

El anuncio de esta nueva obra en el Cono Sur contrasta con las intenciones de la empresa por revisar su programa de expansión internacional. Formado por siete consejeros independientes además del consejero delegado, Antonio Portela, y del propio Fernández-Cuesta –según las exigencias de las entidades a las que debe más de 4.666 millones–, el nuevo consejo de administración de Isolux expresó el pasado 22 de julio su decisión de centrarse en “zonas geográficas en las que ha acreditado mayores capacidades competitivas”.

No es Argentina uno de esos países centrales para Isolux que se limitan, según aclararon entonces, a Estados Unidos, India y Canadá. La compañía no descarta que esta operación impida una futura venta de Tecna y se limita a aclarar que la estrategia internacional se dibujará en septiembre.

El precedente está en la desinversión en la filial fotovoltaica T-Solar. Hace un año, el séptimo grupo español de infraestructuras puso a la venta su participación del 88% en la empresa de energía solar por entre 600 y 700 millones.

Estos movimientos responden a la necesidad de Isolux por recortar en un 40% sus costes de plantilla para ahorrar unos 100 millones al año. Son los requerimientos que acordaron el pasado 22 de julio los accionistas con los acreedores para refinanciar 2.000 millones de deuda de la constructora. La operación se encuentra a la espera de la homologación de los tribunales. De hecho, la compañía marcó números rojos en 2015, con unas pérdidas de 52 millones en 2015. La constructora achacó entonces ese empeoramiento en sus cifras a las cancelaciones de proyectos en Brasil.

A diferencia del argentino, el mercado estadounidense sí es uno de los centrales para Isolux de entre los 42 países en los que está presente. Por lo que el pasado 1 de agosto la compañía española anunció la adjudicación de una planta fotovoltaica en el Estado de Arizona por la Navajo Tribal Utility Authority.

Se trata del proyecto Kayenta Solar, que ocupará unas 87 hectáreas y estará compuesto por 119.301 paneles de un solo eje y 13 centros de transformación. La producción de la planta –la segunda de Isolux en EE UU– será de 27,3 megavatios y servirá para dar energía a unos 13.000 hogares.

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