Rescate

Isolux Corsán, año cero

Tras la adhesión al acuerdo de refinanciación del 90% de los acreedores, la compañía designa un nuevo consejo con siete independientes y Nemesio Fernández-Cuesta como presidente

Isolux Corsán, año cero

Isolux Corsán ha iniciado una nueva etapa después de que los acreedores de su deuda (unos 2.000 millones de euros), de acuerdo con los accionistas, hayan logrado sacar adelante el plan de rescate financiero de la compañía para evitar el concurso de acreedores y ofrecer al grupo de ingeniería y construcción visibilidad de futuro. Dicho plan fue ideado de común acuerdo por las principales entidades acreedoras: Caixabank, Santander y Bankia el pasado mayo.

 Tras la adhesión del 90% de los acreedores (bancos y bonistas) al acuerdo de refinanciación propuesto por los responsables del comité de seguimiento de la reestructuración de Isolux, liderado por Nemesio Fernández-Cuesta, el antiguo consejo de administración, presidido por Luis Delso, presentó este viernes su dimisión y se constituyó un nuevo consejo previa celebración de una junta extraordinaria.

El órgano de Gobierno de la nueva etapa lo componen, tal como habían exigido los bancos, siete consejeros independientes (frente a los 14 que tenía antes) y dos ejecutivos: Fernández-Cuesta, como presidente, y Antonio Portela, que continúa como consejero delegado. Su permanencia, y la de Ángel Serrano (consejero), “facilitan la transición entre consejos y el conocimiento de las operaciones”, señala Isolux en un comunicado.

El viernes se conocieron los nombres de los vocales: además de Serrano, Cristina García-Peri, Ana Plaza, Francisco Rey, Juan Zornoza, Álvaro Anchuelo y Javier Carretero. Juan Francisco Falcón, socio de Uría Menéndez, ejercerá como secretario no consejero. Tal como se venía asegurando en la compañía, los consejeros independientes son “españoles, con un perfil internacional; expertos en fiscalidad, auditoría y reconversiones”. De la selección del equipo se ha encargado la firma headhunter Egon Zehnder.

Tras lograr la aceptación del acuerdo de salvación del 90% de los acreedores, Isolux solicitó el jueves la hologación para judicial para ampliar las condiciones al 100%. Esta se prevé para octubre.

Una vez que los bancos aporten nueva deuda y se realice la capitalización, se conocerá el peso de cada uno (los bonistas y Caixabank serán los principales accionistas). Los bancos no quieren permanecer más de dos años en la compañía.

Según indicó Isolux el viernes, el nuevo consejo “se propone recuperar la rentabilidad de la compañía mediante un reenfoque hacia aquellas actividades y zonas geográficas en las que ha acreditado mayores capacidades competitivas”. De esta manera, saldrá de mercados de dudosa rentabilidad y de los política y jurídicamente inestables (está presente en 42 países). Se consideran estratégicos únicamente Estados Unidos, Canadá e India, además de algunos mercados europeos. Todo ello, implicará “una reestructuración del grupo para adaptar los recursos a su nueva dimensión”.

En cuanto a las actividades, Isolux se centrará en su negocio principal, la construcción, y en la explotación de líneas de distribución eléctrica.

Como informó CincoDías en junio, Isolux va a reducir considerablemente su tamaño para intentar salir a flote. Además de la desinversión en activos como la filial fotovoltaica T-Solar, la banca acreedora ha puesto nuevos negocios de la constructora en el escaparate y abordará un recorte del 40% en los costes de estructura, incluida una fuerte reducción de plantilla en todo el grupo. El montante de gastos a bajar (costes laborales, dotaciones para amortizaciones, alquileres, seguros y otros que no dependen del nivel de productividad) asciende a 100 millones anuales, a los que se suman otros 200 por los intereses de la deuda.

Llegados a este punto, la prioridad “es recuperar la normalidad en las operaciones, al tiempo que preparamos un plan estratégico”, señala la compañía.

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