Blogs por Alexis Ortega

Gestionar los ánimos.

Nuevo giro en la estrategia ya conocida de “Si, pero no” (equivalente a la de “No, pero que parezca que si”) de la Reserva Federal. Ayer Wall Street se dio un giro desde sus máximos después de William Dudley (presidente de la Fed de Nueva York) dijera al canal de TV Fox Bussiness que es posible que los tipos de interés suban en la reunión del FOMC de septiembre (ampliable a un proceso de subidas que durará todo el año próximo).

Otro que también parecía poner el acento alcista de tipos, fue Dennis Lockhart (presidente de la Reserva Federal de Atlanta) quien señaló ayer que la posibilidad de que la Reserva Federal (Fed) eleve los tipos de interés el próximo mes parece aumentar de forma sólida. En lo que se refiere a elevar tipos, Lockhart indicó que él no descartaría septiembre. Si la reunión se llevase a cabo hoy, dijo que en su opinión los datos económicos justificarían una seria discusión sobre una subida de tipos. Justo antes de estas declaraciones teníamos la de John Williams (presidente de la FED San Francisco) que apostó por un escenario de tipos bajos a largo plazo.

No obstante, todas estas declaraciones (a excepción de la más vieja, que no es otra que la de Williams) se producen en un entorno en el que se destaca una relativa debilidad de la economía americana. Parece como si para compensar los datos de debilidad económica, la FED se encargara de mantener la ficción de que “todo va bien” asegurando justo lo contrario: una subida de tipos de interés a las puertas. Los mismo ocurre en caso contrario, cuando los datos apuntan a una mejora, la FED parece querer templar los ánimos asegurando que todavía hay espacio para mantener la política de tipos de interés bajos (apelando, si es preciso, a la situación internacional). El perfecto “Si, pero no” (“No, pero que parezca que si”).

El viernes pasado el primer "toque de atención" vino de las ventas minoristas en Estados Unidos que se mantuvieron estables en julio (-0,04%), después de tres meses consecutivos de crecimiento y unas previsiones del mercado de un incremento del 0,4%. En junio las ventas crecieron un 0,8% (revisado al alza desde el 0,6% calculado en el informe anterior). En tasa interanual, las ventas al por menor crecieron en julio un 2,3% frente al 3,0% que se registraba en junio. En los primeros seis meses del año, las ventas minoristas han crecido un 1,6% frente al 2,2% al año pasado en el mismo periodo (3,0% en 2014). Por epígrafes, las ventas de automóviles, que representan una quinta parte del indicador, avanzaron un 1,1% y lograron su mejor resultado desde abril. Por su parte las ventas de gasolina cayeron un 2,7% (hay que tener cuidado con el indicador pues todos sus componentes de este dato son nominales y pueden reflejar el abaratamiento/encarecimiento de los precios) frente al incremento del 2,2% del mes anterior. Si se excluyen las ventas de automóviles, las ventas minoristas disminuyeron un 0,3% en julio frente al +0,9% en junio. Y sin contar las ventas de automóviles ni las de gasolina, las ventas cayeron un 0,1% el mes pasado frente al aumento del 0,8% de junio.

Por otro lado, el índice de Confianza del Consumidor según la primera estimación del indicador que publicó el viernes la Universidad de Michigan aumentó ligeramente en agosto aunque se situó bastante por encima de las expectativas del mercado. El índice general se situó en los 90,4 puntos desde los 90 en julio pero muy por debajo de los 91,5 que esperaba el mercado (el dato definitivo se conocerá el próximo 26 de agosto). Por subíndices, el de "expectativas" subió hasta los 80,3 (+2,5 puntos) mientras que el que evalúa la "situación actual" cayó 2,9 puntos hasta los 106,1.

Ayer tuvimos el índice de precios al consumo de EEUU se mantuvo sin cambios en julio, tras el incremento del 0,2 % el mes anterior. La tasa interanual se sitúa así en el 0,8 % por debajo del 1,0% de junio y del 0,9% esperado para julio por el mercado. El mes pasado, los precios de la gasolina cayeron un 4,7 %, reflejo de un nuevo descenso del valor del crudo, mientras que el precio de los alimentos no registraron cambios con respecto a junio. Sin tener en cuenta los precios de los alimentos y la energía, que son los más volátiles, el IPC subyacente apenas creció en julio un 0,1 %, su menor aumento desde marzo, y el incremento interanual quedó en el 2,2 % una décima por debajo del 2,3 % registrado en junio. Como viene siendo habitual, el índice de precios conocidos por el epígrafe "shelter" (coste habitacional y que recoge el precio de los alquileres y de la vivienda) continua siendo el indicador más inflacionista de todos los que componen el índice. En julio este subíndice creció un 0,2% mensual (-0,2% descontado este elemento) situándose la tasa interanual en el 3,3% (un décima más baja que el 3,4% registrado en junio). Si descontamos el efecto del "Shelter" el crecimiento interanual del índice se situó en el -0,3% frente al -0,1% de junio (ver gráfico).

Por otro lado, la producción industrial de EEUU creció un 0,7% mensual en julio, ligeramente por encima de los pronósticos del mercado (+0,6%). Fue la fabricación de automóviles la que siguió mostrando fortaleza en julio, con un crecimiento del 1,9 % después del avance del 5,3% del mes previo. La producción minera, que incluye la extracción de petróleo, creció el mes pasado un 0,7%.

El índice de la utilización de la capacidad instalada en las industrias del país (producción frente a potencial productivo de las fábricas) subió en julio al 75,9 cinco décimas por encima del 75,4 de junio. Ese índice no ha logrado recuperar los niveles superiores a 80 que solían ser habituales antes de la crisis que se inició en el 2008.

Por último, las nuevas construcciones subieron inesperadamente en julio (+2,11%) hasta un ritmo anualizado de 1,2 millones de unidades, el nivel más alto desde febrero pasado. Pero la mayoría de las ganancias del indicador se ha producido en las nuevas construcciones de vivienda multifamiliares (edificios de más de 5 viviendas). Las viviendas unifamiliares (el verdadero indicador de la salud del sector) crecieron apenas un 0,52% mientras que las multifamiliares los hicieron en un 8,25%.

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