Construcción

OHL se desploma un 24% en bolsa tras la rebaja de Moody's

La empresa fundada por Villar Mir acumula una pérdida de valor de cerca del 60% desde principios de año

OHL
Juan Miguel Villar Mir, fundador de OHL.

Tres problemas se alinean en contra de OHL. Los endebles resultados del primer semestre, que reflejan una caída del 94,3% de su beneficio, la dudas sobre su deuda sembradas ayer por Moody’s, que hundió su calificación en el bono basura, y los eventuales problemas legales que se ciernen en torno a 19 proyectos por alrededor de 630 millones de euros, importe que supone el 13% de su cartera de pedidos total.

Tal y como explicó en una conferencia con analistas, la compañía presidida por Juan Villar-Mir apunta hacia tres macroproyectos. El primero, el hospital de Montreal, para el que la compañía ya ha reservado unas provisiones de 102,2 millones para posibles pérdidas. Segundo, el hospital de Qatar, por diferencias con respecto a la gestión de los pagos, además de existir un desacuerdo en la celeridad de las obras. El metro de Qatar es otra de las obras en curso en el que OHL tiene problemas de cobro, pero “que ya está en negociación”, según fuentes próximas a la compañía.

En este contexto, el plan de recompra de acciones dado a conocer el martes por la empresa, por el 3% de su capital social, no ha surtido el efecto esperado. Los títulos de OHL cerraron la sesión de ayer con una caída del 24,08% hasta los 2,10 euros por título frente a los 2,77 euros a los que cerró el martes. Se trata de la mayor caída que ha sufrido la cotizada en su historia bursátil.

OHL 2,80 0,25%

La caída llegó de que Moody’s rebajara la nota que tiene asignada al grupo de construcción y servicios para hundirlo en el bono basura, desde B2 hasta B3. Está todavía tres escalones por encima del “impago inminente”, que comienza en Caa3, según la nomenclatura de Moody’s.

Además, la agencia de calificación deja abierta la puerta a eventuales nuevas rebajas del rating, al colocar a la compañía en perspectiva negativa.

La ratio usada por Moody’s, que se halla al dividir la deuda bruta con recursos a la matriz entre el ebitda con recursos [el consolidado menos el ebitda de las concesiones], se situó en casi 14 veces a cierre de junio. Yes que el ebitda con recurso registró una bajada superior al 50%, hasta los 103 millones en los últimos 12 meses hasta junio, y la agencia duda de que este pueda recuperarse hasta los niveles de 2015, cuando logró más de 140 millones.

Moody’s apunta con el dedo a la participación de casi el 7% que OHL todavía mantiene en Abertis, valorada en unos 950 millones. El pasado junio, la compañía ya hizo caja por ese mismo porcentaje en el grupo de autopistas que preside Salvador Alemany, por el que ingresó 815 millones y obtuvo una plusvalía de 110 millones de euros.

Fitch, que también evalúa el rating de la compañía, todavía no ha tomado ninguna decisión sobre su nota, de BB–, tres escalones por encima de la asignada por Moody’s. OHL comenzó la semana con un desplome de casi el 10% en el parqué, y continuó el martes con una caída del 7,4%.

Desde la compañía admiten que los últimos resultados están lastrando los títulos de OHL y reconocen que la cotización ha sido la diana de un ataque bajista de hedge funds. Fuentes de la empresa aseguran también que confiaban en el plan de autocartera. Así, en las últimas cinco sesiones la compañía se deja más de un 42% en Bolsa.

Acción en mínimos de 2003 y deuda que da hasta el 18%

El grupo constructor fundado por Juan Miguel Villar Mir consiguió en octubre del año pasado 1.000 millones de euros en una ampliación de capital, cuando vendió 199 millones de acciones nuevas a un precio de 5,02 euros. Ayer, los títulos bajaron a 2,109 euros, sus mínimos desde el octubre de 2003. La compañía ha perdido el 50% de su capitalización desde los 1.267 millones que valía el 13 de junio; ayer, cerró con un valor de 630.

La compañía sufre un vía crucis en el año, tras las acusaciones de corrupción en México, que finalizaron como meras infracciones administrativos multadas con 3,6 millones de euros, y las dudas sobre su rentabilidad futura, que han hecho saltar las alarmas entre los analistas. La cotización de OHL se encuentra a años luz del máximo histórico de 19,7 euros por acción que alcanzó el 19 de junio de 2014.

Por su parte, la deuda bruta de la empresa ascendía a cierre de junio a 5.410 millones de euros, de los que 1.431 están garantizados por la matriz. Moody’s explica que, incluso asumiendo que OHL reduce el pasivo total en 200 millones a finales de 2016 y que logra que su ebitda con recurso (el consolidado menos el que procede de las concesiones) se acerque al de 2015 –cuando logró 145 millones de euros–, su ratio de endeudamiento quedaría ampliamente por encima de las 8 veces, lo que no justificaría ni siquiera su calificación actual de B3.

La deuda cotizada de OHL sufre desde el inicio de la semana fuertes presiones bajistas. La firma dispone de tres emisiones por un total de 950 millones de euros, que han sufrido una avalancha de ventas. Los precios de los bonos se han hundido, lo que ha disparado sus rentabilidades a entre el 15% del que vence en 2023 y el 18% del que expira en 2020.

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