Perfil

José Viñals, un español de prestigio global

El economista josé Viñals ha ocupado uno de los puestos de mayor responsabilidad en el FMI durante siete años. Ahora cambia Washington por Londres para presidir Standard Chartered

Caricatura de José Viñals, nuevo presidente de Standard Chartered.
Caricatura de José Viñals, nuevo presidente de Standard Chartered.

La larga y ardua búsqueda de un nuevo presidente para el banco británico Standard Chartered ha concluido. El elegido es un español procedente de la cantera del servicio de estudios del Banco de España y que ha pasado los últimos siete años trabajando para el Fondo Monetario Internacional: José María Viñals (Madrid, 1954). Su amplia experiencia en el panorama bancario y regulatorio y sus conocimientos de los mercados en los que el banco opera, así como sus exceletes relaciones con ministros de Finanzas, gobernadores de bancos centrales y líderes de la banca privada del todo el mundo han sido, según relataba la entidad en el comunicado en el que daba cuenta de su nombramiento esta misma semana, las claves de su elección para este puesto no ejecutivo.

De forma similar se deshacía en elogios la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, al anunciar que Viñals abandona su puesto en el organismo como director de Asuntos Monetarios y Mercados de Capitales. “Esta selección muestra la alta consideración que se tiene de él por su experiencia, capacidad y conocimiento de asuntos financieros”, destaca Lagarde en una nota en la que añade que, a título personal, destaca su agudeza intelectual, su rigor analítico y su “habilidad para llegar al corazón de los asuntos más complejos”.

Licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de Valencia, Master en la misma materia por la London School of Economics y también en la Universidad de Harvard, donde se doctoró en 1982, la carrera de este economista madrileño ha estado siempre estrechamente ligada, por un lado, al Banco de España y, por otro, a Estados Unidos, donde ejerció en su juventud como asistente del presidente de la oficina nacional de estudios económicos.

Profesor en Harvard durante tres años, también dio clase en Stanford antes de regresar a España a mediados de los ochenta y convertirse en docente en el Centro de Estudios Monetarios y Financieros del banco central que más tarde llegaría a dirigir. Fue ascendiendo en la escala de la institución hasta que, en julio de 2006, cuando aún parecía imposible que fuera a estallar una gran crisis económica y financiera a nivel mundial, fue nombrado subgobernador al tiempo que Miguel Ángel Fernández Ordóñez asumía la dirección del Banco de España.

La salida de Viñals de este puesto se produjo ya tras la caída de Lehman Brothers y apenas unos días antes de la intervención de la Caja de Castilla-La Mancha. En 2009 se incorporó al FMI en sustitución de otro español, Jaime Caruana. Sin embargo, a diferencia de su antecesor y de otros españoles que han pasado por la institución, su discreción ha hecho que el economista madrileño sea tal vez el más desconocido en nuestro país pese al destacado puesto que ha ocupado en la esfera global de las finanzas internacionales. Su marcha supone, por tanto, que España se queda sin representantes en el órgano dirigido por Lagarde.

Educado y de buen trato, Viñals es conocido y respetado sobre todo por sus conocimientos técnicos –ha escrito numerosos artículos en publicaciones técnicas y recibió en 2001 el Premio Rey Jaime I de Economía por su contribución a la investigación en política macroeconómica– y su dilatada carrera institucional. Sin embargo, el New York Times destacaba de él en 2012 su habilidad política y lo definía como un “cauto tecnócrata por naturaleza”. Ciertamente, cultivar y conservar buenas relaciones en lo profesional ha sido siempre uno de sus fuertes –y uno de los factores que han pesado en su elección para presidir Standard Chartered–.

Casado y padre de cuatro hijos, este madridista acérrimo se pondrá al servicio de un banco con sede en Londres, pero especializado en mercados emergentes de Asia, África y Oriente Medio, ¿El reto? Que Standard Chartered recupere el esplendor perdido como consecuencia de la ralentización económica de muchos de esos países. Su incorporación se producirá en el mes de octubre y asumirá su nuevo cometido en diciembre iniciando así su primera aventura de lleno en el sector privado.

Su falta de experiencia en este sentido supone para algunos una desventaja que, no obstante, parece quedar más que compensada por sus otros méritos. José Viñals vuelve a cruzar el Atlántico.

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