Política monetaria

La Fed aplaza una vez más la subida de tipos

La directora de la Reserva Federal, Janet Yellen. EFEArchivo
La directora de la Reserva Federal, Janet Yellen. EFE/Archivo EFE

La Reserva Federal cumplió con el guión previsto. Siguiendo la estela del BCE y el Banco de Inglaterra, la Fed ha mantenido intacta su política monetaria. Los tipos de interés continúan el la horquilla del 0,25% y 0,5% desde el pasado diciembre.

Pero que no haya habido un incremento de las tasas no quiere decir que el banco central estadounidense deje a un lado la normalización monetaria. Según el comunicado difundido por el Comité de Mercado Abierto de la Fed (FOMC), la institución abre la puerta a subidas del precio del dinero en próximas citas. "Las condiciones están siendo favorables para un incremento de las tasas", señala el comunicado.

El objetivo del Comité es fomentar el máximo empleo y la estabilidad de los precios. De acuerdo a las previsiones que maneja la institución, la actividad económica se expandirá a un ritmo moderado y los indicadores del mercado de trabajo se fortalecerán. No obstante, la inflación continuará por debajo del objetivo del 2% en el medio plazo fruto, todavía de los bajos precios energéticos. 

Respecto a los riesgos, el organismo que preside Janet Yellen, constata que se han reducido. Hay que recordar que en la última cita, la razón que argumentó la Fed para proceder a un nuevo aplazamiento en la subida de los tipos era el resultado del referéndum en Reino Unido. La cita de la Fed se celebró en 15 de junio y la consulta británica, el 23.

Los miembros del comité consideraron también que la actividad económica del país se expande a un ritmo “moderado”, y en cuanto al mercado laboral indicaron que sigue su ritmo de fortalecimiento.

Aunque el tono del comunicado ha sido bastante positivo, dejando entrever una subida de los tipos en septiembre, mucho creen que habrá que esperar a conocer el resultado de las elecciones presidenciales, previstas para el 8 de noviembre.

La decisión de la Fed ya había sido descontada por los inversores. De hecho, tras conocerse que se mantendrá intacta la política monetaria, el dólar permaneció estable en los 0,908 euros. Por parte, Wall Street se mantuvo plana y la rentabilidad de la deuda a diez años en el 1,52% frente al 1,56% de ayer.

El veredicto fue adoptado prácticamente por unanimidad. Solo una voz disidente entre sus diez miembros, la de la presidenta de la Reserva Federal de Kansas, Esther George, pidió un incremento de los tipos en 25 puntos básicos.

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