Reestructuración

Santander no prevé próximos despidos ni cierres de oficinas

El banco ya ha ejecutado el 90% del plan de cierre de oficinas en España y del ajuste de plantilla

Reconoce la "alta incertidumbre" que representa el brexit para el banco

El consejero delegado del Banco Santander, José Antonio Álvarez, durante su intervención en la presentación de la cuentas de resultados del primer semestre de 2016.
El consejero delegado del Banco Santander, José Antonio Álvarez, durante su intervención en la presentación de la cuentas de resultados del primer semestre de 2016. EFE

Santander no tiene previsto realizar un nuevo plan de ajustes a medio plazo, según explicó su consejero delegado, José Antonio Álvarez. El número dos de la entidad aseguró que con los ajustes aprobados y llevados a cabo en los últimos meses es suficiente. Comunicó, de hecho, que el plan ahora en marcha ya está completado en un 90%.

 De las 450 oficinas que anunció que iba a cerrar este año, sólo le faltan unas 100, que cerrará en los próximos meses, al tiempo que saldrán de la entidad unas 1.000 personas y otras casi 400 del centro corporativo. Esta reestructuración le ha supuesto al banco un cargo de unos 400 millones de euros.

Álvarez insistió en que la prioridad del banco es crecer orgánicamente. 

En cuanto al actual escenario de tipos de interés cero, Álvarez explicó que aún continuarán una buena temporada, puesto que el Banco Central Europeo (BCE) “está muy lejos de cumplir su mandato” y “la inflación está muy baja”. Y pese a que para los bancos este escenario es negativo por la presión que ejercen los tipos 0% en el margen de intereses, considera que esta medida es favorable para la economía endeudada, además, es bueno para los consumidores, que pueden así destinar en ambos casos más al consumo y a la inversión el dinero que no gastan en intereses. y es el principal arma del BCE para combatir la inflación.

 Sobre la situación del banco en Reino Unido tras el voto a favor del brexit Álvarez reconoció la “difícil” situación y la “incertidumbre alta” que se presenta ahora, puesto que retrasa las decisiones de las familias y los inversores.

aunque afirmó que aún era pronto para saber sus consecuencias. De cualquier forma, ha descartado una “separación total” de Reino Unido y la UE tras el brexit, al considerar que sería un escenario “poco realista” ante los intereses comunes que tienen ambas economías.

 Recordó que el 50% de las exportaciones del Reino Unido se destinan a Europa, un continente que es el principal proveedor de la economía británica. Por ello, defiende un acuerdo para salida del Reino Unido de la UE que no “dañe” las economías de ambas zonas.

 

Normas
Entra en El País para participar