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The Innova Room, la consultora que nace de una charla telefónica

La convicción por una idea une a dos excompañeros de NH Hoteles

Francisco Gutiérrez de Arrechea y Mónica Muñoz, fundadores de The Innova Room.
Francisco Gutiérrez de Arrechea y Mónica Muñoz, fundadores de The Innova Room.

Comenzó en un proceso de selección, y acabó en una aventura empresarial conjunta. Es la historia de The Innova Room, una consultora cuyo foco está “en cubrir el espacio vacante entre el negocio y el mundo del diseño”, como explica uno de sus socios, Francisco Gutiérrez de Arrechea. Éste dirigía el área de proyectos de NH Hoteles en 2005. Tenía la tarea de formar un grupo de trabajo desde cero, para lo que inició una búsqueda de perfiles, con dos requisitos:“Los seleccionados tenían que ser mejores que yo, en cualquier ámbito, y sobre todo, tenían que provocar que me apeteciera trabajar con ellos”.

Satisfacción

Dejar una gran empresa para iniciar un negocio no fue un paso fácil, apunta Mónica Muñoz. Pero las satisfacciones al lograr los objetivos compensan cualquier adversidad. “Cuando estas en una gran corporación, te alegras por tus logros, pero no los has marcado tú. Conseguir los objetivos que te has fijado desde tu criterio, creyendo en ellos, es una fuente importante de satisfacción”.

No dudó al seleccionar a Mónica Muñoz, socia fundadora de The Innova Room. Ambos trabajaron juntos durante tres años en la multinacional hotelera. En 2008, Muñoz decidió salir de ella y empezar un camino profesional independiente, y Gutiérrez de Arrechea retornó a Argentina. “Empecé un cambio mental, pensando en dedicarme a una vía más emprendedora”, explica Muñoz. Inició la semilla de lo que hoy es su compañía, trabajando en proyectos de asesoramiento ligados al sector hotelero, sin nunca perder el contacto con su actual socio. “Los inicios fueron difíciles, porque te das cuenta de que tu marca personal depende en buena medida de la marca corporativa que llevas asociada, hasta entonces, NH. Desarrollar una nueva desde cero es muy duro. Además, te toca adoptar roles que antes no habías adoptado porque había una estructura preparada para ello”, relata Muñoz, MBA por Esade y, como Gutiérrez de Arrechea, arquitecta de formación y de 44 años de edad. Hace algo más de un año, ambos decidieron dar un nuevo impulso a la compañía. “Charlando por teléfono, veíamos claro que había una oportunidad en unir negocio y diseño. Hablamos de lanzar una consultora que viniese a ocupar ese nicho de mercado. Hicimos un road show y salió muy bien”, relata el ejecutivo. Para Mónica Muñoz, contar con un socio para la idea que inició al salir de NH también fue un impulso:“No tener a alguien con quien compartir tus ideas, con quien debatir, incluso discutir, te limita. Francisco y yo somos muy parecidos y complementarios, y sabíamos que, uniéndonos, llevaríamos la marca a otro nivel”. Muñoz se encarga de la estrategia, de la identificación de tendencias, la innovación y el marketing, mientras que su socio está más orientado a la parte de operaciones, a los resultados y al cierre de clientes.

Creación, por un lado, y pragmatismo por otro, es la mezcla que también quieren plasmar en las empresas a las que asesoran, basándose para ello en su experiencia profesional, de más de 20 años en ambos casos. “Creemos que la creatividad tiene que estar implicada en el negocio”, añade Muñoz, quien cree que el sector hotelero acusa una polarización creciente, “entre el mercado de propuesta de valor agregado y el indiferenciado”. “Este último”, continúa Muñoz, “está sufriendo y lo seguirá haciendo. El sector va hacia una mayor sofisticación. Cuando nosotros hablamos de propuesta de valor, no significa hacer un hotel boutique. Hablamos de ayudar a los clientes a encontrar su modelo de negocio, y que este tenga una determinada imagen y un determinado diseño”. “Creemos que es compatible un diseño de calidad, sea cual sea tu presupuesto, con un modelo de negocio exitosos. Un hotel bueno no tiene por qué ser un hotel caro”, añade Gutiérrez de Arrechea.

Este tiene fijada su residencia en Buenos Aires. La distancia es una dificultad, reconocen, pero la tecnología, sobre todo Skype, soluciona buena parte del problema, aunque eso incluya llamadas de madrugada. Aun así, la empresa, aún con estructura de startup, crece este año al 50%, y confían en que su complicidad en los negocios siga dando sus frutos.

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