Inversión

ETF, o cómo comprar 17.000 bonos en un solo clic

Algunos fondos cotizados replican índices que siguen la evolución de 2.500 empresas

Agentes de cambio y bolsa trabajan en el parqué neoyorquino en Estados Unidos.
Agentes de cambio y bolsa trabajan en el parqué neoyorquino en Estados Unidos.

Con un simple clic un inversor particular puede comprar de golpe 17.000 bonos emitidos por Gobiernos y compañías de todo el mundo. O invertir en las acciones de 2.500 empresas cotizadas de todo tipo de mercados. ¿Cómo? A través de los fondos cotizados y fondos negociables en mercado (ETF, por sus siglas en inglés).

Este tipo de vehículos de inversión nació hace ahora 40 años. Su creador fue la gestora norteamericana Vanguard, que en 1976 decidió crear un fondo que replicara al milímetro la evolución del índice bursátil más conocido del planeta: el S&P 500. La idea era que un inversor particular, que no quisiera tener que elegir en qué compañías quería invertir ni pagar a un gestor porque lo hiciera, pudiera tener un activo que imitara la evolución exacta de este indicador, que reúne a las 500 empresas cotizadas más importantes de Estados Unidos.

Lo que hace realmente especiales a los ETF es que cotizan en tiempo real, así que un inversor puede decidir vender su participación, y recibirá el precio exacto de cotización. No ocurre lo mismo con los fondos de inversión, que tienen un valor liquidativo y, al retirar el dinero, pasan un par de días hasta que se materializa la orden. En este aspecto, los ETF se parecen más a una acción bursátil que a un fondo.

Tras el ETF que replicaba al S&P 500 llegó otro que hacía lo mismo con el Dow Jones, luego otro con el Nasdaq. Más tarde saltaron a Europa para replicar el Footsie británico o el Dax alemán. Una evolución natural del producto fue la réplica de índices que siguen la evolución de los mercados de bonos.

A día de hoy estos vehículos de gestión pasiva se rivalizan con los fondos de inversión por el volumen de activos que mueven. En Estados Unidos, ya captan más dinero que los fondos tradicionales.

Los fondos cotizados captaron 340.000 millones de dólares en 2015

El año pasado, la industria de ETF captó en todo el mundo 340.000 millones de dólares de nuevas inversiones, de acuerdo con datos facilitados por la gestora BlackRock, líder de este tipo de vehículos. El ritmo de crecimiento de los fondos cotizados parece imparable, con independencia de si es un buen año o un mal año para los mercados financieros.

Uno de los hitos alcanzados en 2016 es el que la industria superó en mayo los tres billones de dólares de activos bajo gestión. Hace cinco años, el volumen agregado de ETF era la mitad.

Vanguard fue la gestora pionera, BlackRock se ha convertido en el líder mundial de este mercado, pero la competencia por ofrecer este tipo de vehículos se ha hecho feroz, y muchos bancos y gestoras de todo el mundo lanzan sus propios productos. Aunque repliquen a un mismo índice, intentan diferenciarse por los menores costes o por un grado de error menor respecto al índice.

Además, las opciones de índices replicados se han ampliado hasta hacerse casi inabarcables:hay ETF sobre la Bolsa de Indonesia, ETF de índices de compañías mineras especializadas en oro, ETF de deuda corporativa de empresas de mediana capitalización...

En Europa, una de las firmas que más ha apostado por el desarrollo de este mercado ha sido Deutsche Bank. Su producto db x-trackers II Barclays Global Aggregate Bond replica un índice que reúne la evolución de más de 17.000 bonos y cédulas hipotecarias emitidos por Gobiernos, agencias gubernamentales y empresas de 70 países del mundo.

Las estrategias se han sofisticado: hay ETF de posiciones cortas, control de la volatilidad o empresas 'value'

“Para un inversor particular que quiera tener una cartera tremendamente diversificada en renta fija es un producto muy atractivo”, explica César Muro, responsable de gestión pasiva en Deutsche Asset Management. En lo que va de año, este ETF ha rentado un 5,2%. Tiene la ventaja de que se trata de un producto cubierto sobre el euro, así que el cliente minorista no debe preocuparse de las oscilaciones del mercado de divisas.

En el ámbito de la renta variable Deutsche Bank cuenta con el db x-trackers MSCI AC Index que replica la cotización de más de 2.500 compañías provenientes de 24 países desarrollados y 21 economías en vías de desarrollo.

Con el desarrollo de la industria de fondos cotizados las estrategias se han ido sofisticando. Ya no se trata únicamente de replicar un índice, sino de ofrecer nuevos valores añadidos. Por ejemplo, replicar acciones que tienen un nivel de volatilidad más bajo que el resto. O replicar compañías que están sobrevaloradas... estrategias que hasta hace poco estaban restringidas a los expertos en gestión activa.

Los expertos en este tipo de fórmulas de BlackRock –denominadas smart beta– consideran que “permite reducir determinados riesgos, mejorar la diversificación y potencialmente incrementar la rentabilidad de una cartera”.

Otra derivada en el desarrollo de esta industria son los fondos cotizados apalancados: que buscan multiplicar las subidas o bajadas de un determinado índice. Así, el ETF Direxion Daily Junior Gold Miners Index Bull 3X Shares ha logrado un rendimiento del 554% con un triple apalancamiento sobre compañías mineras especializadas en oro.

Incluso existen ETF especializados en la toma de posiciones cortas (aquellas que obtienen ganancias cuando una acción o bono se devalúa).

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