Banca

BBVA destaca la repercusión en sus cuentan por la situación de Turquía

S&P confirma el aprobado alto del banco por su diversificación geográfica

El banco también advierte sobre la repercusión en sus cuentas por la inestabilidad en Venezuela y Argentina

Fotografía facilitada por la oficina de prensa de la Presidencia turca, que muestra al presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, durante una reunión con su gabinete de en Ankara.
Fotografía facilitada por la oficina de prensa de la Presidencia turca, que muestra al presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, durante una reunión con su gabinete de en Ankara. EFE

BBVA reconoce que la incertidumbre de la situación política y económica de Turquía puede repercutir negativamente en sus cuentas. Pese a ello, S&P ha confirmado el aprobado alto con el que califica la solvencia de BBVA a largo plazo, gracias a su diversificación geográfica.

BBVA ha destacado la incertidumbre sobre la situación política y económica generada en Turquía, donde está presente a través de Garanti, banco en el que controla casi el 40% de su capital, tras el intento de golpe de Estado del viernes 15 de julio. Así lo advierte en el folleto continuado remitido a la CNMV con fecha 19 de julio. Los activos del segmento de negocio de BBVA en Turquía ascendían al cierre del pasado año a 89.003 millones de euros, que representaban aproximadamente un 11,9% del total de los activos del grupo.

En el apartado de riesgos del documento, el grupo bancario indica que podría verse significativamente afectado por la evolución de los mercados emergentes en los que opera, principalmente en América Latina (sobre todo Venezuela) y Turquía, al estar sujetos, por lo general, a mayores riesgos que los mercados más desarrollados.

Detalla que existe, por lo general, un mayor riesgo de pérdidas por acontecimientos políticos y económicos desfavorables, por la inestabilidad social y geopolítica y por los cambios en las políticas gubernamentales en cuestiones tales como expropiación, nacionalización, legislación sobre la propiedad internacional, tipos de interés máximos y políticas tributarias.

Además, estos mercados emergentes se ven afectados por la situación global de los mercados financieros y algunos de ellos se ven especialmente afectados por las fluctuaciones en los precios de las materias primas, caso del petróleo. Indica, además, que una crisis financiera en un mercado emergente podría afectar negativamente a otros mercados emergentes o a la economía global en general. “Una percepción de incremento de los riesgos asociados a la inversión en las economías emergentes donde el grupo opera podría reducir los flujos de capitales hacia esas economías y afectarlas negativamente”, reconoce.

Ante ello, avisa que si las condiciones económicas de los países emergentes donde opera el grupo se deteriorasen, “podría producirse un efecto adverso significativo en el negocio, la situación financiera y los resultados del grupo”.

BBVA asume que es “especialmente sensible” a los acontecimientos que tengan lugar en México, EEUU, Turquía y Argentina, que representaban respectivamente el 13,2% 11,5%, 11,9% y 1,03% de los activos del grupo a 31 de diciembre de 2015. Hace un año, y tras abonar 1.857 millones de euros, BBVA materializó la compra de un 14,89% de Garanti adicional al 25% que ya poseía, con lo que elevó su participación total al 39,9%. Desde ese momento, el banco turco pasó a consolidar en los estados financieros de BBVA. En 2015, la entidad registró un impacto negativo en su resultado atribuido de 1.840 millones por la puesta a valor razonable de Garanti.

La agencia Standard and Poor’s (S&P), mientras, ha confirmado el aprobado alto o BBB+ con el que califica la solvencia de BBVA a largo plazo, gracias a su diversificación geográfica, su rentabilidad y el nivel de capitalización del grupo. Además, después de revisar el estado del banco, S&P considera que BBVA será capaz de alcanzar su objetivo de tener un nivel de solvencia de capital ordinario (CET1) del 11% a finales de 2017. La perspectiva de la agencia sobre la entidad sigue siendo estable, por lo que previsiblemente el rating de BBVA se mantendrá en los próximos 18 a 24 meses, añade en un comunicado.

La confirmación de la solvencia de BBVA cobra especial relevancia tras el ya mencionado fallido golpe de Estado del pasado viernes en Turquía. Aún así, en su informe, S&P justifica que la nota del banco no es superior por el riesgo económico de varios países en los que BBVA opera y la aún débil rentabilidad del negocio en España.

1.200 millones por las cláusulas suelo

BBVA cifra la retroactividad total de las cláusulas suelo en un máximo de 1.200 millones de euros, si bien considera que el impacto en sus cuentas sería “probablemente menor” teniendo en cuenta la experiencia en supuestos similares, según consta en el folleto remitido a la CNMV. El banco dejó de aplicar las cláusulas suelo en todos los contratos de préstamos hipotecarios con los consumidores a partir de junio de 2013, cumpliendo con la sentencia del 9 de mayo de 2013 del Tribunal Supremo, que declaraba la nulidad de esta condición cuando no cumple con los requisitos de transparencia. La entidad precisa que, hasta la fecha, no figura como demandada en ninguna acción colectiva en la que se solicite la devolución de las cantidades cobradas con anterioridad al 9 de mayo de 2013.

También indica que el número de reclamaciones individuales de consumidores en los que se solicita la devolución total de los informes es “muy poco significativo”. A la espera de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) resuelva sobre si debe limitarse en el tiempo la retroactividad de esta condición, la entidad ya ha solicitado su “derecho subjetivo” a que no se modifique su situación jurídica como consecuencia de la futura sentencia que se conocerá a finales de año.

Bankia calcula que la retroactividad de sus cláusulas suelo le supondría un importe adicional de 101 millones de euros brutos, según consta en esu folleto continuado remitido a la CNMV.

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