Editorial

Decisiones encadenadas

El pacto del Partido Popular con Ciudadanos para elegir a Ana Pastor presidenta del Congreso y repartir el poder en la Mesa que gobierna las Cortes no va más allá de sus términos, pero es un primer paso en el camino de negociación que debe abrirse desde ahora para que finalmente haya un presidente investido, un Gobierno conformado y unas serie de decisiones urgentes adoptadas. Puede cerrarse un acuerdo o no para que Rajoy sea presidente, pero es una evidencia que las urgencias económicas del país condicionan las urgencias políticas. España lleva prácticamente un año sin aprobar ni un solo proyecto de ley en las Cortes, envuelto en una vorágine electoral y en el desacuerdo sistemático. Pero no está en condiciones de prolongar el vacío legislativo por mucho más tiempo sin que se produzcan deterioros explícitos. Necesita cerrar un acuerdo inmediato con Bruselas para establecer la nueva senda de consolidación presupuestaria y evitar la sanción por la desviación de 2015; necesita cerrar un techo de gasto acorde con tal senda; y necesita unos Presupuestos que abran la opción de las cuentas autonómicos tanto como respirar. Otra cuestión son las reformas que la economía precisa, que debe ser objeto de un acuerdo ulterior, dado que, al parecer, la apuesta de todos es un Gobierno en minoría con negociación continua.

Normas
Entra en El País para participar