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Avène: el agua milagrosa que alivió a los quemados de Chicago

Las propiedades termales fueron descubiertas en Francia en 1736.

Los Laboratorios dermatológicos Avène, en Avéne les Bains (Fancia).
Los Laboratorios dermatológicos Avène, en Avéne les Bains (Fancia).

La historia de Avène va ligada a la de un pequeño pueblo del sur de Francia, Avène les Bains. Está situado en el valle de L’Orb, en el corazón del parque natural de la región del alto Languedoc. Detrás de la marca de cosmética hay casi dos siglos y medio de historia, después de que 1736 se descubriera la fuente del agua termal Sainte Odile, a la que se le atribuyen propiedades curativas.

Todo comienza con el tratamiento del caballo del marqués de Rocozel, que padecía de un prurito en la piel, el cual mejoró después de varios baños en la fuente. Se descubrió de este modo las virtudes calmantes e desensibilizantes del agua termal de Avène. Era idónea para tratar afecciones en la piel como eczemas, dermatitis atópicas, psoriasis, quemaduras o cicatrices.

Unos años más tarde, en 1743, es el mismo marqués de Rocozel quien levanta allí la primera estación de cura termal, que se nutre del manantial de Sainte Odile.

Avène: el agua milagrosa que alivió a los quemados de Chicago

Poco a poco, los beneficios del agua fueron adquiriendo fama internacional. Uno de los destinos comienza a ser EE UU, en 1871, ya que es exportada para tratar las quemaduras de los afectados del gran incendio de Chicago, tragedia que duró tres días, del 8 de octubre al 10 de octubre. En ella fallecieron cientos de personas y el fuego devoró 18.000 viviendas, locales y fábricas. Tres años más tarde, el manantial fue declarado de interés público para el tratamiento de las enfermedades de la piel.

Casi un siglo más tarde, en 1975, la estación termal de Avène pasa a manos de los laboratorios del farmacéutico M. Pierre Fabre, de Castres (en la región francesa del Tarn), que rehabilita y moderniza la fuente de agua termal, a la vez que analiza y evalúa desde un punto de vista clínico y farmacológico las propiedades de Avène.

En 1990, se renuevan las termas y próximo a los antiguos baños se abre un nuevo establecimiento termal, con la creación de los laboratorios dermatológicos. M. Pierre Fabre abre una nueva etapa:el termalismo científico.

Se pone en marcha la elaboración de productos dermocosméticos a base de agua termal de Avène. Responde de esta manera a una necesidad y a una demanda de la sociedad, que cada vez se preocupa más por el bienestar y la salud. En la siguiente década, de 1993 a 2003, se amplia el número de productos.

Y un año más tarde, en 2004, se realiza una profunda ampliación de las termas, con una moderna arquitectura perfectamente integrada en el paisaje del manantial natural de Sainte Odile. Acoge a más de 2.600 personas al año y propone una hidroterapia eficaz tanto para los adultos como para los niños.

En 2007, Pierre Fabre crea el Laboratorio del Agua, situado en Avène Les Bains-Les-Bains, un espacio de investigación multidisciplinar que controla y vigila la pureza y las cualidades del agua termal. El secreto del éxito es que los productos han de ser recomendados y despachados por profesionales cualificados: dermatólogos y farmacéuticos.

En 2010, los Laboratorios Dermatológicos Avène están asentados en el mercado internacional:sus productos están disponibles en Francia y en un centenar de países. En 2013, falleció M. Pierre Fabre, a los 87 años, dejando como legado un imperio dermocosmético con marcas reconocidas dentro del mundo de la belleza, como Klorane, Galenic, Elancyl, Ducray...

La historia de Avène continúa ligada a sus raíces.

 

Un grupo que vende 2.200 millones

Pierre Fabre es el segundo laboratorio dermocosmético más grande del mundo y el segundo grupo farmacéutico francés privado más importante. En 2015, generó más de 2.200 millones de euros en ventas, de las cuales el 57% procedían de los productos del cuidado de la piel, y el 58% del negocio internacional. Pierre Fabre, cuya sede siempre ha estado en la región Languedoc-Roussillon-Midi-Pyrénées, en el sur de Francia, tiene filiales en 43 países y acuerdos de distribución en más de 130 países.

Los Laboratorios Pierre Fabre disponen de unos 13.000 empleados en todo el mundo. Los productos del grupo representan una gama que se extiende desde medicamentos, dermocosmética hasta salud (salud familiar, higiene y salud bucodental y salud natural). En 2015, el grupo invirtió casi 200 millones de euros en innovación y desarrollo, entre oncología, dermatología, sistema nervioso central, salud y dermocosmética.

Cronología

1736. Se descubre la fuente del agua termal Sainte Odile, a la que se le atribuyen propiedades curativas. Todo comienza con el tratamiento del caballo del marqués de Rocozel, que padecía de un prurito en la piel, el cual mejoró después de varios baños en la fuente.

1743. Es el mismo marqués de Rocozel quien levanta allí la primera estación de cura termal, que se nutre del manantial de Sainte Odile.

1871. En Estados Unidos coge fama el agua, ya que es exportada para tratar las quemaduras de los afectados del gran incendio de Chicago, tragedia que duró tres días, del 8 de octubre al 10 de octubre, y que costó la vida a cientos de personas.

1975. La estación termal de Avéne pasa a manos de los laboratorios del farmacéutico M. Pierre Fabre, de Castres (en la región francesa del Tarn), que rehabilita y moderniza la fuente de agua termal, a la vez que analiza y evalúa desde un punto de vista clínico y farmacológico las propiedades de Avène.

2004. Se amplia y moderniza las termas con una moderna arquitectura, integrada en el paisaje del manantial.

l 2010. Los Laboratorios Dermatológicos Avène están asentados en el mercado internacional: sus productos se venden en un centenar de países.

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