Reestructuración

La CE rechaza que Italia invoque el ‘brexit’ para ayudar a sus bancos

Un hombre caminando sobre un logo tipo de Monte Dei Paschi Di Siena Bank en Roma.
Un hombre caminando sobre un logo tipo de Monte Dei Paschi Di Siena Bank en Roma. REUTERS

La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, advirtió ayer al gobierno de Matteo Renzi que las turbulencias bursátiles desencadenas por el brexit no jusitifican un rescate de la banca italiana exclusivamente con dinero público y sin imponer pérdidas a los inversores.

Italia confía en superar su actual crisis bancaria sin aplicar a rajatabla la directiva europea sobre resolución y reestructuración, que desde el pasao 1 de enero supedita la inyección de capital público en una entidad a la imposición quitas a sus accionistas, acreedores y bonistas menos protegidos. Pero incluso si logra librarse de esa directiva, como parece a punto de conseguir, Roma necesita la luz verde de la dirección general de Competencia de la CE para dar una ayuda de Estado al sector. Y la responsable de esa cartera, Margrethe Vestager, advrtió ayer al gobierno de Matteo Renzi que no aceptará como argumento las recientes turbulanecias financieras.

“Las normas”, señaló Vestager en rueda de prensa en Bruselas, “prevén que encaso de inestabilidad financiera puede haber excepcioens en cuanto al reparto de cargas [del rescate] y la contribución de los inversores [bail-in, según la terminología de la CE]”. Pero Vestager añadió, como advertencia a Roma, que “hasta ahora, nunca se ha invocado esa excepcíon, ni siquiera en situaciones tan graves como las que atravesaron España, Grecia o Eslovenia”.

España tuvo que pedir a la zona euro un recate bancario de hasta 100.000 millones de euros (de los que se consumieron 40.000 millones), Grecia ya va por el tercer rescate completo (con más de un cuarto de billón euros, buena parte destinada a la banca) y Eslovenia se libró in extremis de un rescate a la española.

En el caso de España, la CE exigió que los bonistas juniors contribuyen al rescate de las entidades hundidas lo que supuso pédidas para más de 400.000 perferentistas.

Renzi se la juega
Renzi quiere evitar a toda costa ese escenario, que podría costarle el puesto en un país donde los particulares tienen invertidos más de 200.000 millones de euros en bonos bancarios. Una derrama para sufragar el rescate de los bancos en dificultades sería muy impopular en un momento en que el primer ministro italiano se ha comprometido a dimitir si pierde el referéndum previsto para octubre sobre la reforma de la Constitución para suprimir el Senado.

El Gobierno italiano se habia agarrado a las turbulencias provocadas por la victoria en el referéndum británico para defender un rescate bancario sin pérdidas para los pequeños inversores.

Vestager confirmó ayer que Bruelas no acepta ese argumento. “por supuesto que ha habido turbulencias, pero los mercados bursátiles no es lo único que hay que tomar en cuenta a la hora de decidir si hay inestabilidad financiera”.

Roma yadaba por perdido el argumento de la inestabilidad financiera. Pero ahora aspira a otra excepción. La que permite inyectar fondos públicos en las entidades viables que acusen una falta de capital coyuntural en las pruebas de resistencia. Para ello deberá esperar a que la Autoridad Bancaria Europea publique los resultados de sus últimos tests, unos datos que se darán a conocer el 29 de julio.

Atentos a la sentencia del 19 de julio

La comisaria de Competencia, Margrethe Vestager, insistió ayer en que las ayudas al sector bancario deben supeditarse como norma general a la imposición de pérdidas a los inversores. Pero esa directriz, recogida en una Comunicación de la CE de 2013, podría tener los días contados. El próximo 19 de julio, el Tribunal de Justicia europeo resolverá una consulta del Tribunal Constitucional alemán sobre un caso en el que se cuestiona la obligación de repartir las cargas de un rescate financiero.
Y el dictamen preliminar del Abogado General europeo se decanta por contestar que las directrices de 2013 “no son vinculantes para los Estados”.
Según el dictamen del Abogado General, leído en febrero de este año, “cabe concebir situaciones en la que un Gobierno logre demostrar que el rescate y reestructuración de un banco es menos costosa para el Estado y más fácil y rápida de gestionar si no se aplican medidas de reparto de cargas frente a la totalidad o una parte de los inversores mencionados en la Comunicación”.
Si los jueces siguen el parecer del Abogado General, la sentencia del 19 de julio ofrecerá al gobierno de Matteo Renzi otra vía para reclamar la exención de una norma que, según Roma, en el caso de Italia podría agravar la crisis en lugar de solucionarla. El presidente de la CE, Jean-Claude Juncker, ha reconocido que hay riesgo de una fuga de capital masiva.

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