Entrevista

Niño Becerra: “En España sobran universidades y falta FP”

Santiago Niño Becerra
Santiago Niño Becerra

Hace más de ocho años que comenzó la crisis económica y aún hoy el desempleo, la deuda pública y el futuro de las generaciones venideras siguen siendo las principales inquietudes de los españoles. De hecho, así lo refleja la última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Al 75,3% de los españoles le preocupa la tasa de paro, a lo que le siguen los problemas de índole económica en general. El catedrático Santiago Niño Becerra desmenuza en su último libro, titulado Mails, una a una las deficiencias del sistema económico y esboza cuál debería ser a su juicio el futuro de la economía española.

Pregunta. En su nuevo libro destaca la falta de iniciativa por emprender. ¿No se encuentran las nuevas generaciones preparadas para un mundo global?

“El sistema de bienestar ha dejado de existir”

Cuando se pregunta a Niño Becerra por el desgaste de las bases del sistema económico europeo, la conversación adquiere otro tono. Habla de un modelo que se construyó sobre unos parámetros que en este momento ya no existen. Pleno empleo del factor trabajo, salarios indexados a la inflación, así como la necesidad de apoyar un crecimiento que debía ir constantemente en aumento. “Gran parte de esto ya no se da, ni existe” remarca el economista.

Para él, el modelo de protección social que se elaboró hace 60 años ya no es necesario ni tiene que garantizarse el bienestar. “No es que estén desgastadas las bases del sistema de bienestar, es que ya no existe” asevera.

De igual forma, sostiene que al sistema capitalista solo le queda alcanzar una situación de estancamiento. “Hasta finales de los 70 el sistema se estuvo construyendo, pero ahora se le están quitando piezas de forma acelerada”, afirma el catedrático.

Respecto a los problemas deflacionarios del Banco Central Europeo reseña que el principal obstáculo a la hora de aplicar la política monetaria es que existe un exceso enorme de liquidez a la vez que faltan posibilidades donde invertir. “Un mala situación para la que no hay soluciones convencionales”, remarca Niño Becerra.

Respuesta. El problema pienso que es triple: por un lado, la demanda de trabajo tiende a la baja del mismo modo que se encuentra en constante evolución. En el momento actual están muriendo y naciendo profesiones. Por otro lado, la oferta es creciente. Por tanto, la insuficiencia de preparación es una realidad en ciertos órdenes, pero es una variable más. En unos años, la tasa de ocupación será muy baja porque los trabajadores serán sustituidos por máquinas. Y eso que estamos en los albores de la inteligencia artificial.

P. ¿Qué medidas se deberían impulsar para evitar el fenómeno conocido como titulitis? ¿Se encuentra saturado el sistema universitario?

r. Es un problema de mentalidad, y superar eso va a costar mucho en la idiosincrasia de la sociedad española. Sin embargo, las cosas están yendo muy rápido y, cada vez más, se está imponiendo la idea de saber algo frente a cómo se ha obtenido ese conocimiento para hacerlo. Y sí, sobran universidades en España y faltan centros y planes para abordar una FP de muy alta calidad.

P. La tasa de desempleo española supera el 20% desde 2010. ¿Esta situación puede revertirse a medio plazo?

r. Sí. Siempre he dicho que con tasas de desempleo de ese nivel el problema reside en la oferta de trabajo: existe en España un excedente de población activa, un problema que ha tenido el país desde siempre pero que se compensaba con la emigración. Pero hoy no hay cabida o la hay en situaciones de alta precariedad: si un ingeniero (español en este caso) ha de estar vendiendo souvenirs en una tienda en Austria es que algo pasa en el sistema.

P. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha propuesto desvincular las pensiones de las cotizaciones e incluirlas en el sistema tributario. ¿Es buena opción?

r. El sistema de pensiones es insostenible en España y en cualquier otro país, porque ya no se dan los supuestos que se consideraron cuando se implantó, fundamentalmente el pleno empleo del factor trabajo. Si se acepta como bueno el sistema de pensiones, el problema es de ingresos. A partir de ahí habría de pensar si esos ingresos pueden ser obtenidos. Esto induce a pensar a que es muchísimo más sencillo vender la idea de que las pensiones deben ser recortadas, para que los fondos duren un poco más.

P. ¿Cuáles son los hándicaps que presenta el sistema económico español?

r. España es víctima de un atraso crónico que nace en el siglo XVI y se perpetúa en forma de un modelo productivo hermético a la innovación, con una reducida productividad, razones por las que la competitividad se consiguió en España devaluando la peseta y ahora precarizando el mercado de trabajo.

P. La mayoría de las cartas de su libro datan del periodo 2013-2014. Después de dos años, ¿han cambiado las expectativas de los ciudadanos?

r. Existen una serie de temores que ya no van a cambiar: el paro, las expectativas de los jóvenes o los ingresos. La razón reside en el hecho de que al contrario que en 1980, cuando se estaba casi totalmente seguro de que mañana iba ser muy semejante a hoy, ahora eso ha saltado por los aires y la incertidumbre es total. La evolución tecnológica, a pesar de que facilita enormemente la vida, contribuye a tal inseguridad.

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