Entrevista con Alberto Rodríguez-Fraile

A&G: “Si se cargan las sicavs, caerá la inversión y subirá el paro”

La entidad que dirige gestiona activos por un importe de 7.000 millones de euros

Alberto Rodríguez-Fraile, presidente y fundador de A&G Banca Privada.
Alberto Rodríguez-Fraile, presidente y fundador de A&G Banca Privada.

El crecimiento de A&G Banca Privada durante los años de crisis económica ha sido imparable, con tasas por encima del 20%. El proyecto arrancó en 1987 como una agencia de valores que buscaba hacerse un hueco en el asesoramiento a grandes fortunas. Hoy en día se ha convertido en una referencia en el mundo de la banca privada. A&G está controlado en un 54% por el banco suizo EFG International y el resto por los socios españoles, la mayor parte de los cuales trabaja como banqueros en la entidad. En 2014, el grupo dio un salto más en su desarrollo al conseguir la licencia bancaria. Su presidente y fundador, Alberto Rodríguez-Fraile, defiende la importancia de las sicavs (sociedades de inversión colectiva de capital variable) y reclama un debate sosegado sobre este vehículo.


“Se utiliza la arquitectura abierta como señuelo”

M. M. M.

A&G Banca Privada defiende la arquitectura abierta en fondos de inversión a capa y espada. Su filosofía se basa en buscar los mejores productos para sus clientes, y abominan de las campañas de colocación de fondos.

“Todas las firmas de banca privada defienden que arquitectura abierta. Le cuentan al cliente que tienen un acuerdo con una plataforma de fondos y que tienen disponible miles de fondos para elegir.... pero a la hora de la verdad, solo colocan en fondos internacionales el 30% del patrimonio del cliente, mientras que el 70% restante está en productos propios de la gestora”, denuncia Alberto Rodríguez-Fraile, presidente de A&G Banca Privada. “Al final se utiliza la arquitectura como un señuelo”.

Este banquero defiende que el único enfoque válido en el negocio del asesoramiento de grandes patrimonios es priorizar siempre el interés del cliente. “Habrá que ver si necesita un fondo, un SIF de Luxemburgo o un seguro ‘unit linked’. Dependerá de su situación partrimonial, de sus prioridades...”, apunta Rodríguez-Fraile. “La mayor parte de las entidades no está preparada para este enfoque en el cliente. Piensan más en la cuenta de resultados de Madrid, que en el asesoramiento”.

A&G cuenta con 70 banqueros privados, y en los últimos años ha atraído profesionales de Banco Espirito Santo, Barclays Bank o Banif (absorbido por Santander).

Pregunta. ¿En qué se diferencia A&G de otras firmas de banca privada?

Respuesta. A&G nació con la idea centrarse en gestionar clientes y en nuestros 29 años de historia hemos preservado este principio en nuestro ADN. Cuando creamos A&G, en España todos los bancos estaban únicamente enfocados en vender su producto, y sus banqueros obtenían sus bonus por colocarlos, independientemente de si le convenía o no al cliente. Había un hueco en el asesoramiento independiente y nosotros lo ocupamos.


P. ¿En qué se centra vuestro negocio?

R. Somos una especie de multi-family office, que solo se ocupa de temas patrimoniales. Dejamos al margen el tema fiscal o inmobiliario. Tenemos algunas alianzas con despachos y boutiques especializadas en estos temas. Somos una entidad de banqueros privados, donde cada uno tiene una amplia independencia para recomendar el producto que más le conviene al cliente. Gestionamos patrimonio de nuestros clientes por un volumen cercano a los 7.000 millones de euros.


P. ¿Tenéis producto propio?

R. No. Nos dedicamos a buscar los mejores fondos y alternativas de inversión para nuestros más de 2.000 clientes, y prácticamente siempre es con productos de terceros. En Luxemburgo gestionamos más de 1.000 millones de euros en diferentes vehículos. En España tenemos carteras delegadas, sicavs, y algún fondo de inversión. Estos son fondos de fondos que ofrecemos a algunos clientes que tienen un patrimonio que no es lo suficientemente amplio para diversificar.


P. ¿En España están criminalizadas las sicavs?

R. Sí, y considero que es un error y una injusticia. Aceptamos con buen criterio que las personas que tenemos fondos de inversión podamos cambiar de producto sin pagar peaje fiscal. No es una forma de no pagar impuestos, sino de diferirlos: los abonaré cuando salga del vehículo, si es que he tenido plusvalías.


P. Todos los partidos quieren cambiar el régimen fiscal de las sicavs...
R. Nadie profundiza realmente, y hay muchos clichés sobre este vehículo. Nadie argumenta seriamente por qué debería modificarse. La gente no se da cuenta de que las sicavs invierten el 50% de su patrimonio en compañías españolas en y renta fija española. Si esto se fuera a Luxemburgo, esta proporción caería muchísimo. Si se cargan las sicavs …¡ojo con lo que puede pasar con la Bolsa española y con el bono español! Se reducirían las inversiones y se destruiría empleo.


P. ¿Sería partidario de poner un techo a la participación máxima que se puede tener en una sicav?

R. Yo soy partidario de la libertad. Que cada cual tenga lo que quiera. Me parece bien que la gente tenga control de donde invierte, para que no sea la gestora de un banco quien decide toda la política de inversión del fondo. Por otra parte, se critica que son vehículos para ricos, como si serlo fuera algo negativo. La mayoría de los clientes ricos que tengo, cuando tenían 40 años eran pobres. Pero han tenido una idea, la han trabajado, y les ha ido bien. ¿Les tenemos que perseguir siempre?


P. Vuestra apuesta por Luxemburgo ha sido muy decidida...

R. Fuimos de los primeros en defender las ventajas que ofrecía Luxemburgo como gran centro financiero. Nos permite distribuir en otros países. Hay clientes que tienen cambios de residencia y les conviene tener un vehículo disponible en varias jurisdicciones. Los fondos luxemburgueses se pueden vender con facilidad. Nuestro negocio allí es una semilla para expandirnos a otros países.

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