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El modelo tradicional bancario, en jaque

La industria financiera ve cómolas ‘fintech’ avanzan en su terreno, atrayendo cada vez a un mayor número de clientes.

El modelo tradicional bancario, en jaque

El acceso universal a internet y el uso creciente de los dispositivos móviles han dado lugar a la aparición de una infinidad de empresas puramente tecnológicas, entre ellas las llamadas fintech, compañías que unen finanzas y tecnología. Algunas consiguen despertar el hambre de los inversores que ven, como muchos otros, que el futuro del sector bancario transcurre ante estos nuevos competidores.

Spotcap es una muestra. Solo en febrero consiguió 31,5 millones de euros de la mano de Finstar Financial Group. Si se contabilizan los últimos 18 meses, en tres rondas de financiación sumaron 50 millones. Su ámbito de actuación es la financiación de hasta 100.000 euros a pymes y autónomos. Todas las gestiones las realiza rápidamente de forma online, de tal manera que en 24 horas el capital ya está disponible en la cuenta del cliente.

Un modelo de proyecto fintech que está evolucionando a pasos agigantados, y en el que cada vez aparecen más jugadores, es el de los gestores automáticos. Con solo cuatro años en el mercado pueden presumir de tener un patrimonio bajo gestión de 45.000 millones.

Durante 2015, según la consultora Aite Group, registraron un incremento del negocio del 200%. A Europa llegaron en 2013 y en España ya han surgido varios proyectos, entre ellos,: Indexa Capital y  Finizens. Proponen una gestión pasiva del patrimonio invirtiendo a través de fondos cotizados y fondos indexados sin comisiones.

Nuevos medios de financiación

La banca también encuentra competidores en el crowdfunding y el crowdlending, plataformas que posibilitan a las empresas financiarse fuera de su ámbito.

Son lugares de encuentro entre personas que necesitan financiación para llevar a cabo sus proyectos y gente que busca conseguir rentabilidad a sus ahorros. La diferencia está en que, con las primeras, se vende parte del negocio, y con las segundas, el préstamo es reembolsable.

Su auge parece imparable y, de acuerdo con un estudio de la consultora AT Kearney, para 2020 gestionarán 2,2 billones de dólares. Con estos datos, es normal la preocupación de los asesores tradicionales, y ejemplo de ello es la encuesta que Natixis Global AM realizó en 2015. En ella se aprecia que el 28% de estos profesionales cree que estas soluciones pueden dejar obsoletos a los modelos tradicionales de asesoramiento.

Otro sector en el que están proliferando estos nuevos competidores es en el de pagos a través de dispositivos móviles, y de ellos habla el analista de Julius Baer Fabiano Vallesi. En su informe, muestra estar convencido de que en los próximos años se vivirá un gran auge de este medio de pago.

Un ámbito en el que, refleja Vallesi, existen cada vez más competidores tradicionalmente no financieros, como la informática, las telecomunicaciones o las empresas minoristas, y que, en palabras del analista, son cada vez más desafiantes, ofreciendo oportunidades de inversión interesantes.

La banca lo sabe y, por tanto, da lugar a estrechas colaboraciones con startups fintech, llegando incluso a crear incubadoras. A pesar de esto, desde Spotcap consideran que no serán capaces de mantenerse al día: “Aunque solo sea por el poder de las fintech de reaccionar más rápido y lograr resultados de manera más eficiente, la banca se quedará atrás.

La gente no quiere escuchar un ‘espere detrás de la línea’ en ningún ámbito, pero menos cuando están intentando hacer una transacción bancaria básica. Lo que quiere es ser capaz de gestionar sus finanzas sin problemas, y el fintech es mucho más fuerte en este aspecto gracias a su habilidad para adaptarse a la vida de los consumidores”.