Editorial

Asegurar el MWC de Barcelona

El Mobile World Congress (MWC) de Barcelona es una historia de éxito desde la primera edición, en 2006, después de que la ciudad condal se lo arrebatara a Cannes. Es el escaparate mundial y punto de encuentro de la potente industria móvil, donde los grandes del sector muestran al mundo sus logros. Se trata de un “triunfo colectivo”, como señalo en febrero la alcaldesa de Barcelona en la edición de este año, la primera con Ada Colau en la alcaldía. Y es exactamente eso: un trabajo de todos. Ya en esas fechas, y ante la magnífica edición de 2016, llamábamos la atención desde estas páginas en el sentido de que, más allá de evocar bellas palabras, el verdadero éxito del MWC de Barcelona está en su continuidad. Hoy es momento de insistir en ello. El consorcio de fabricantes y operadoras de telefonía móvil GSMA, organizador y propietario del evento, ha decidido celebrar una edición en San Francisco (EE UU) en septiembre de 2017. Barcelona tuvo la exclusividad hasta 2015, cuando la GSMA abrió otro MWC en verano en Shanghai. Este no tuvo gran impacto sobre el éxito de Barcelona, pero a nadie se le escapa que la competencia de San Francisco será muy superior por su entorno tecnológico, y más porque los grandes anuncios se hacen en un solo escenario. La unión, incluidas todas las Administraciones, será básica para defender con fuerza el futuro del MWC de Barcelona.