Elecciones generales 26-J

PP y C's elevan la presión sobre el PSOE para forzar un pacto

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.

El tacticismo con el que se han iniciado las conversaciones posteriores al 26J apuntan claramente a que los vetos y las líneas rojas que se plantearon sobre los posibles pactos en diciembre, lejos de desaparecer, se mantienen. El futuro, por lo tanto, señalaría a unas terceras elecciones. Sin embargo, los representantes de las cuatro formaciones más votadas (PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos) ya han repetido por activa y pasiva que no hay margen para unas terceras elecciones.

El PSOE trató el lunes, sin mucho éxito, de desplazar la responsabilidad de lo que ocurra en el futuro hacia el PP. Sus votos son fundamentales para la conformación de un bloque de centro derecha o para otro de izquierdas. El portavoz socialista Antonio Hernando insistió en que no apoyaría la investidura de Rajoy y que tampoco se abstendría y que era al lider popular al que le correspondía tomar la iniciativa, iniciando los contactos con sus afines ideológicos.

Susana Díaz y Fernández Vara insisten en situar al PSOE en la oposición

No le han hecho mucho caso. En primer lugar, el lider de Ciudadanos, Albert Rivera, abrió el fuego al proponer al presidente en funciones Mariano Rajoy y al secretario general del PSOE Pedro Sánchez crear una mesa de negociación entre los tres partidos para abordar las reformas necesarias que necesita España. “Con todo el respeto, no le corresponde a Rivera hacer esta propuesta. La iniciativa la tiene que tener Rajoy y el PP y esperemos que no falle a sus votantes y a los que han confiado en él y dé ese primer paso para la investidura”, apuntó Hernando al rechazar esa propuesta.

Pocas horas después de ese ofrecimiento, el vicesecretario de Sectorial del PP, Javier Maroto, invitó ayer al PSOE a convertirse en “actor partícipe” consensuando las reformas que necesita España y se mostró dispuesto a reformar la Constitución, las pensiones, la reforma laboral o la financiación autonómica. Especialmente novedoso fue el argumento propuesto en el caso de la reforma laboral, que aprobó el PP en 2012 y que fue recurrida en la Justicia por los socialistas. “Esa era la reforma laboral que había que hacer en aquel momento, si bien ahora se puede adaptar para suscitar mayor acuerdo”. En la campaña electoral, los socialistas ya habían anunciado que derogarían la reforma laboral del PP, aprobaría un nuevo Estatuto de los Trabajadores y reforzaría la negociación colectiva.

El PSOE se mantiene por ahora inflexible en sus posiciones, aunque por ahora está más centrado en apagar el fuego declarado por algunos de sus barones, como el extremeño Guillermo Fernández Vara o la andaluza Susana Díaz, que reclaman con insistencia que el PSOE debe volver a la oposición y en última instancia dejar que Rajoy gobierne.

El PP le ofrece a los socialistas renegociar la reforma laboral que quieren derogar

Fernández Vara fue el primero en pedirlo y pese a que fue desautorizado por Hernando el lunes, ayer volvió a la carga. “Llegará un momento de este proceso, no sé si dentro de un mes, dentro de dos, o dentro de tres, me gustaría que fuera cuanto antes, alguien tendrá que decir si va a haber o no va a haber unas terceras elecciones. Siendo enormemente difícil de entender que se pueda facilitar el que Mariano Rajoy siga siendo presidente del Gobierno de este país con el daño que creo y estamos convencidos que ha hecho, creo que es mucho peor en estos momentos que España esté sin gobierno y vaya a estar sin gobierno durante muchos meses más”, sentenció en una entrevista en la Sexta.

La presidenta andaluza Susana Díaz insistió, al igual que Fernández Vara, que el PSOE debe estar en la oposición, al tiempo que aseveró que es el presidente del Gobierno en funciones y candidato a la reelección, Mariano Rajoy, al haber ganado las generales de este domingo, el que tiene la responsabilidad “sobre sus hombros” de intentar encontrar una mayoría parlamentaria que le permita formar Gobierno, si bien cree que ningún grupo estará por darle “un cheque en blanco a quien tanto daño ha hecho” durante la última legislatura. Dicho de otra manera, los socialistas mantendrán su negativa de apoyo por activa y pasiva hasta que Rajoy no haya agotado todas sus posibilidades de pacto.

¿Podría suceder como en los seis meses posteriores al 20-D que los socialistas intentarán conformar una coalición de izquierdas? Todo apunta a que no. El acuerdo suscrito con Ciudadanos se da por enterrado y la relación con Podemos se ha deteriorado a gran velocidad durante la última campaña electoral. En una entrevista en la Sexta, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, reconoció que tiene la sospecha después de escuchar a algunos barones socialistas de que el PSOE terminará permitiendo un Gobierno del PP y haciendo presidente a Rajoy. “Será presidente si lo permite Ciudadanos y si lo permite el PSOE”, ha dicho Iglesias tras confirmar que su oferta de diálogo a Sánchez no ha recibido respuesta “y eso también es revelador de lo que va a terminar haciendo el PSOE”, aunque no ve “sensato” que no se mantenga la cordialidad necesaria para hacer política.

Reacción a los resultados

Fitch: La agencia de calificación de riesgos considera que tras las elecciones del 26J, la opción más probable es la de un Gobierno liderado por el PP, frente a una coalición de izquierdas encabezada por el PSOE. En un informe en el que analiza el resultado de los comicios considera que se mantiene la incertidumbre política, pero ve menos probable que se repita un estancamiento de seis meses como el que siguió a las elecciones de diciembre. Según Fitch, el aumento de voto obtenido por el PP le convierte en el partido mejor posicionado para liderar el próximo Gobierno ya sea a través de una coalición o en minoría. “Hay poco apetito popular para una nueva elección”, afirma la agencia, que augura que se tendrán que hacer “concesiones políticas para la formación de un nuevo Gobierno”.

Coface: ·"Hay tres escenarios posibles. Un gobierno en minoría con apoyos puntuales de Ciudadanos y PSOE, que es el más posible. Otra opción es una gran coalición entre esos tres partidos. Y la última es una alianza de izquierdas que englobe a PSOE, Podemos y partidos nacionalistas”. Ese es el panorama que describe la aseguradora de crédito a la exportación en una nota informativa sobre España tras las elecciones del 26J. La compañía considera que la alianza entre Ciudadanos y PP minimizaría los riesgos, mientras que si finalmente sale adelante la coalición de izquierdas, incluido Podemos, “preocupará y mucho a los mercados”. En su opinión tendría un impacto negativo en la entrada de inversión, en la prima de riesgo “y las relaciones con Bruselas se volverían menos armoniosas”.

Moody´s: La agencia de calificación crediticia considera que el resultado “no concluyente” de las elecciones a las Cortes Generales podría “retrasar” la implantación de las “reformas críticas” que necesita España para impulsar el crecimiento y reducir la deuda. “En el mejor de los escenarios, se producirán pocos cambios en el modelo macroeconómico y fiscal, mientras que en el peor se establecerá una alianza política que intentará derogar las reformas de los últimos años”, afirma en clara alusión a una hipotética alianza de izquierdas. De este modo reitera que para solucionar su debilidad fiscal e impulsar el crecimiento económico se necesita un Gobierno que pueda implementar un cambio significativo, una posibilidad que “se ha reducido” tras las elecciones.